A propuesta de la Sección de Ciencias Sociales, la AMC celebró el pasado lunes 21 de abril en una de las salas del MUSEUM JORGE RANDO, un encuentro con el científico Lluis Montoliu en el que participaron los académicos Antonio Diéguez y Federico Soriguer. Introdujo la sesión científica el presidente Fernando Orellana.
Lluís Montoliu es investigador científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y vicedirector del Centro Nacional de Biotecnología (CNB/CSIC). Desarrolla su actividad como investigador y miembro del Comité de Dirección del Centro de Investigación Biomédica en Red en Enfermedades Raras (CIBERER/ISCIII), y es profesor Honorífico de la Universidad Complutense de Madrid desde 2022 habiendo ejercido como profesor honorario de la Universidad Autónoma de Madrid durante 20 años (1998-2018). En su laboratorio se han hecho aportaciones relevantes a la transgénesis animal, como el uso de cromosomas artificiales, habiendo sido pionero en la introducción en España de la tecnología CRISPR de edición genética. Ha publicado más de 135 artículos científicos, escrito varios libros sobre edición genética y albinismo, y es co-inventor de diversas patentes.
Pero el profesor MONTOLIU no ha estado con nosotros solo por su excelente trayectoria científica sino por su contribución desde hace años a la reflexión ética de la práctica científica y a su empeño como divulgador. De hecho, ha publicado varios libros sobre la materia destacando los dos últimos con títulos tan sugerentes como: “Ser científico” o “No todo vale: ¿Qué hace un científico hablando de ética?”, que ha sido precisamente el título de su intervención. A lo largo de la misma pasó revista, con profundidad y claridad, a los grandes retos que el desarrollo (biotecnológico, pero también social), está planteando no solo a la biomedicina sino también a toda la sociedad.
La presentación del conferenciante corrió a cargo de los académicos Antonio Diéguez y Federico Soriguer, quienes tras la ponencia del Dr. Montoliú iniciaron un animado diálogo que continuó con las intervenciones de algunos miembros del público que abarrotaba la sala.
El profesor Montoliu nos recordó algo que nunca debemos de olvidar, aunque en ocasiones se haga: “que no todo vale en medicina y en la investigación científica, y que los límites se encuentran en las leyes en los estados democráticos, así como en la ética”. Una ética de la prudencia de raíz aristotélica y una ética aplicada, o bioetica, que evoluciona a medida que los retos y la complejidad aumenta. Una ética basada en principios como los enunciados en el informe Belmont formulados desde la experiencia y cultura anglosajona norteamericana, o ya sea una ética basada en valores que, aunque no esté contrapuesta a la ética basada en principios algunos bioéticos, comienzan a llamar “(bio) ética mediterránea”. En todo caso una ética, en última instancia, de la responsabilidad, capaz de justificarse y de dar cuenta en todo momento de lo que se hace y de por qué se hace.
En resumen, una gran conversación que nos ha sabido a poco a todos los asistentes y que es solo el preludio de otras iniciativas de la AMC en torno a los grandes dilemas éticos que la aceleración del progreso biotecnológico está generando a la sociedad.
La Academia Malagueña de Ciencias es una Corporación de Derecho Público, sin ánimo de lucro, fundada en el año 1872. Está dedicada al estudio, fomento y propagación del conocimiento científico. Forma parte del Instituto de Academias de Andalucía y es miembro del Instituto de España.
Crónica de Federico Soriguer y Antonio Diéguez.
abril 21, 2025