El martes 2 de diciembre de 2025,con asistencia de numeroso público entre los que se encontraban diversas autoridades académicas y miembros de otras instituciones científicas y de otras academias, la Academia Malagueña de Ciencias celebró una solemne sesión académica pública que ha tenido lugar en el Salón de Actos del Rectorado de la Universidad de Málaga (Paseo del Parque) en la que recibió a la Dra. Elena Bárcena Martín como Académica de Número, quién dictó su discurso de ingreso sobre: “Renta, desigualdad y pobreza en Málaga”.
Presidió el acto el Dr. Fernando Orellana Ramos, presidente de la institución, y le acompañaron en la mesa la secretaria general Dra. Encarnación Fontao Rey y el secretario de sesiones Dr. Juan Antonio Camiñas Hernández. Una vez que la secretaria generañ leyó el acta de nombramiento, el presidente invitó a los académicas proponentes, doctores Juan Lucena, Federico Soriguer y Mercedes Siles, a que acompañaran al interior de la sala a la nueva académica. Una vez en el estrado el presidente invitói a la Dra. Bárcena a que ocupara la tribuna de oradores para procediera a dictar su discurso de ingreso.
A lo largo de su intervención dio gran importancia al hecho de que el análisis de la renta en la provincia de Málaga muestra una evolución muy favorable, consolidándose como la provincia española con mayor crecimiento desde 2015 y proyectando una imagen de dinamismo económico. También se ha reducido de forma significativa el porcentaje de población bajo el umbral de pobreza, reflejando mejoras en las condiciones de vida. Sin embargo, el análisis comparativo con el contexto nacional revela importantes retos: la renta provincial continúa muy por debajo de las regiones con mayores ingresos y la tasa de pobreza sigue siendo elevada. Una mirada detallada a la distribución geográfica de la renta y la pobreza en los municipios malagueños manifiesta disparidades evidentes. En la ciudad de Málaga, el análisis por secciones censales muestra contrastes internos significativos, aunque con cambios respecto a la tradicional división entre este y oeste. El impacto desigual de la inflación sobre los hogares, especialmente aquellos con menor renta, y el efecto del incremento sostenido del precio de la vivienda, plantea retos para garantizar un acceso asequible a la vivienda. Este panorama subraya la necesidad de evaluar el progreso desde una perspectiva más amplia, que no se limite al crecimiento económico, ya que hoy sabemos que el crecimiento, por sí solo, no garantiza el bienestar.
Finalizado el discurso, el presidente entregó a la académica los atributos que le confirman como miembro de número de la institución consistente en un documento que certifica su pertenencia y la medalla de la corporación. A continuación, ocupó la tribuna de oradores el académico de número y catedrático de Geografía Física de la Universidad de Málaga, Dr. José Damián Ruíz Sinoga que fue el encargado de recibir a la nueva académica en nombre de la corporación, quién pronunció la siguiente LAUDATIO:
“Excelentísimo señor presidente, señoras y señores académicos, distinguidas autoridades, queridos colegas, amigos y familiares: Hoy tengo el honor y la enorme satisfacción de pronunciar la laudatio en el acto de ingreso como académica de número de la doctora doña Elena Bárcena Martín, economista de sólida trayectoria y reconocida especialista en el estudio de la desigualdad y la pobreza, con especial atención a nuestra tierra, Málaga, y al contexto andaluz y mediterráneo. La elección de la doctora Bárcena Martín como nueva académica es un acto de justicia intelectual y también un gesto de compromiso de esta Academia con los valores que hoy más que nunca reclaman nuestra atención: el rigor científico puesto al servicio de la cohesión social, la equidad y la dignidad humana.
Nacida en Málaga, la doctora Bárcena Martín representa el mejor ejemplo de vocación universitaria vinculada a su territorio. Se formó en la Universidad pública de Málaga, donde se licenció en Ciencias Económicas y Empresariales, completando posteriormente su tesis doctoral con una investigación pionera en el análisis de la pobreza y la redistribución de la renta en el marco de los sistemas de bienestar europeos. Desde muy pronto, su trabajo se caracterizó por combinar la precisión del análisis econométrico con una visión humanista de la economía, entendida no solo como ciencia de los recursos, sino como herramienta fundamental para comprender y transformar la sociedad. Temas en los que la dignidad humana se pone a prueba día a día.
La doctora Bárcena Martín ha desarrollado una intensa labor investigadora que se refleja en su amplia producción científica, publicada en revistas internacionales de referencia y en editoriales académicas de prestigio. Sus estudios han abordado cuestiones esenciales para entender los retos de nuestra sociedad: (1) La medición y el análisis de la desigualdad en distintos contextos territoriales, con especial atención a la comparación entre regiones europeas y al caso andaluz. (2) El estudio de la pobreza multidimensional, que va más allá del mero ingreso para incorporar factores como la educación, la salud o la exclusión social. (3) La eficacia redistributiva de las políticas públicas, desde la fiscalidad hasta los sistemas de transferencias, analizando cómo pueden corregirse las brechas sociales. (4) La perspectiva de género en la desigualdad económica, incorporando al debate académico y político la necesidad de atender a las diferencias que afectan especialmente a las mujeres en los mercados de trabajo y en el acceso a recursos.
En todas estas líneas de investigación, la doctora Bárcena Martín ha combinado la sofisticación metodológica con la vocación aplicada, lo que le ha permitido aportar diagnósticos precisos y propuestas concretas a los responsables de políticas públicas, convirtiéndose en ese puente imprescindible entre quienes estamos a este lado del mundo y quienes nos piden que les escuchemos. Si algo distingue a la doctora Bárcena Martín es que nunca ha desligado su trabajo de la realidad inmediata de nuestra tierra. Conocer la pobreza en Málaga, identificar los factores que generan desigualdad en nuestros barrios, analizar los procesos de exclusión social en una provincia marcada por el turismo, la agricultura intensiva y las transformaciones urbanas, ha sido para ella una tarea irrenunciable.
Su voz ha estado y está presente en foros locales, informes socioeconómicos y proyectos de colaboración con instituciones públicas y sociales de la provincia. Desde la Universidad de Málaga, universidad pública, ha formado a generaciones de estudiantes que han aprendido que la economía no se reduce a cifras y modelos, sino que se proyecta sobre la vida de las personas y sobre la capacidad de construir una sociedad más justa. Que no se puede ser equidistante ante determinados procesos de exclusión social, porque entre la equidistancia y la mezquindad hay un solo paso.
La doctora Bárcena Martín ha participado en numerosos proyectos de investigación financiados por convocatorias nacionales e internacionales, integrando equipos interdisciplinarios que han abordado la pobreza desde la economía, la sociología, la geografía y la ciencia política. Su perfil internacional se ha reforzado con estancias en universidades extranjeras y con su participación en redes europeas de estudios de desigualdad y redistribución. Los reconocimientos recibidos a lo largo de su carrera, tanto en el ámbito universitario como en instituciones científicas y sociales, avalan la proyección y el impacto de su trabajo. Pero junto a la investigadora brillante, está la profesora comprometida. En las aulas de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Málaga, la doctora Bárcena Martín ha sabido transmitir no solo conocimientos técnicos, sino también valores de responsabilidad social, espíritu crítico y compromiso ético.
Sus estudiantes destacan de ella la cercanía, la claridad expositiva y la pasión por vincular la teoría con los problemas reales de nuestro tiempo. Esa capacidad de sembrar inquietudes intelectuales y cívicas constituye, sin duda, uno de los legados más importantes de cualquier académico. ¿Acaso se puede dar clase en la Facultad de estudios sociales y del trabajo, y mirar para otro lado cada vez que día tras día uno pasa por el entorno de los Asperones?, ¿o en la de Ciencias económicas y empresariales o en la escuela de arquitectura y obviar la realidad social que se produce en el colindante barrio de la cruz verde? Somos plenamente conscientes de que a veces, precisamente parapetados en la ciencia se ha pretendido mantener discursos, cuando menos cobardes, que amparan la injusticia, la desigualdad, la pobreza. Esa es la razón por la que debemos abordar temas en los que la dignidad humana se pone a prueba.
No podemos obviar que la ciencia constituye uno de los pilares fundamentales del desarrollo social contemporáneo, que su influencia trasciende los límites del conocimiento técnico, al incidir directamente en la organización y bienestar de las comunidades humanas. A lo largo de la historia, la investigación científica ha posibilitado avances decisivos en salud pública, alimentación y comunicación. Estos progresos han contribuido a la reducción de brechas sociales y al fortalecimiento de las capacidades colectivas. El acceso equitativo a la educación científica se erige como una herramienta esencial para la movilidad social. La alfabetización científica promueve ciudadanos críticos y participativos, capaces de intervenir con responsabilidad en los debates públicos. Asimismo, la ciencia aplicada impulsa la innovación tecnológica orientada al bien común. Mediante políticas de investigación inclusivas, los Estados pueden disminuir las desigualdades estructurales. El conocimiento científico permite desarrollar estrategias sostenibles frente a desafíos globales como el cambio climático o la pobreza energética. La evidencia empírica, cuando guía la acción política, fortalece la transparencia y la justicia social.
La cooperación internacional en ciencia genera redes de intercambio que amplían horizontes de equidad. Las ciencias sociales, por su parte, aportan claves para interpretar fenómenos de exclusión y diseñar alternativas. La integración del saber científico en la vida cotidiana favorece el ejercicio pleno de la ciudadanía. De este modo, la ciencia no debe considerarse patrimonio de una élite, sino un bien público universal. Garantizar el acceso abierto al conocimiento fortalece las democracias contemporáneas. La inversión sostenida en investigación constituye una política redistributiva de largo alcance. A través del progreso científico, la sociedad amplía su capacidad de resolver conflictos y mejorar su bienestar colectivo. La ética de la ciencia debe orientarse hacia el respeto de los derechos humanos y la equidad, y así cada innovación tecnológica debe evaluarse en función de su impacto social y ambiental. En última instancia, la ciencia representa una vía privilegiada para construir sociedades más justas, inclusivas y solidarias.
La Academia Malagueña de Ciencias está comprometida con las desigualdades sociales y la lucha contra la pobreza porque la ciencia tiene la responsabilidad de servir al bien común y contribuir al desarrollo humano equitativo. En Málaga, las desigualdades sociales impactan especialmente a jóvenes, mayores y familias vulnerables, siendo el 27% de la población afectada por riesgo de pobreza o exclusión. Desde el ámbito científico poseemos herramientas para analizar, comprender y ofrecer soluciones innovadoras ante problemas estructurales de la sociedad, como el desempleo, la precariedad laboral, la educación y la vivienda. El trabajo interdisciplinar de la Academia puede contribuir a la formulación de políticas públicas basadas en la evidencia, ayudando a diseñar intervenciones eficaces y sostenibles que ataquen las causas profundas de la pobreza. Además, la divulgación científica fomenta la participación ciudadana y sensibiliza sobre los retos sociales y la equidad, impulsando cambios culturales y estructurales.
El compromiso ético de la comunidad científica implica no solo observar la realidad, sino actuar para mejorarla, garantizando que el acceso al conocimiento y sus beneficios lleguen a todos los colectivos. Así, la Academia puede ser un puente entre el conocimiento, la innovación y la justicia social, promoviendo una Málaga más inclusiva y con oportunidades para todos. El ingreso de la doctora Elena Bárcena Martín en la Academia Malagueña de Ciencias es, por tanto, un motivo de celebración colectiva. Con su incorporación, la sección de Ciencias Sociales de nuestra institución se enriquece con una voz que aporta rigurosidad metodológica, sensibilidad social, compromiso con Málaga y valentía desde el estricto ámbito del conocimiento científico. En una época marcada por la globalización, por las crisis sucesivas —financiera, sanitaria, energética, climática— y por el crecimiento de las desigualdades, su presencia en esta Academia nos recuerda la necesidad de que la ciencia no se aparte de los problemas humanos, sino que se implique en su resolución.
Querida Elena: tu trayectoria es un ejemplo de lo que significa ser científica en el pleno sentido del término: alguien que, con la humildad del trabajo constante, ilumina con datos y argumentos los debates públicos, alguien que hace de la investigación un instrumento de mejora colectiva, alguien que no olvida sus raíces y que, desde Málaga, proyecta conocimiento al mundo.
Hoy la Academia Malagueña de Ciencias te abre sus puertas. Lo hace con orgullo y con esperanza. Con orgullo, porque reconoce en ti una carrera de excelencia académica; con esperanza, porque tu voz contribuirá a que nuestra institución siga siendo un espacio de pensamiento crítico, plural y comprometido con la sociedad. En nombre de todos los presentes, recibe nuestra más cordial bienvenida. Muchas gracias.”
Una vez concluida la laudatio, el presidente levantó el acto.
La Academia Malagueña de Ciencias es una Corporación de Derecho Público, sin ánimo de lucro, fundada en el año 1872. Está dedicada al estudio, fomento y propagación del conocimiento científico. Forma parte del Instituto de Academias de Andalucía y es miembro del Instituto de España.
Vínculo a la grabación en el Canal YOUTUBE de la AMC: https://youtu.be/Vdly3CqLxwk
diciembre 02, 2025