Vie. Sep 18th, 2026

Juan Lucena Rodríguez*

Academia Malagueña de Ciencias

La Ciencia de la Ecología pretende llegar al conocimiento del comportamiento sistémico de los Sistemas Naturales (Ecosistemas) en razón de las características físico, químicas y biológicas de los mismos y de cómo emergen propiedades que se expresan en la organización en el tiempo y el espacio de los Ecosistemas y, en última instancia, del Planeta Tierra.

¿Cómo hemos de abordar lo anterior para conseguir el Desarrollo Sostenible, entendiendo como tal alcanzar cotas de desarrollo económico y social sin que las mismas hipotequen el futuro del hombre, y más allá de la Naturaleza, en la organización de la economía local y mundial, compatibles con el funcionamiento de la Naturaleza a nivel planetario? Creo que para ello es necesario un cambio de mentalidad del Hombre (como especie dominante de la Naturaleza) y comportamiento acorde con el concepto Desarrollo Sostenible.

Para alcanzar estos fines, es necesario que no olvidemos el funcionamiento Sistémico de la Naturaleza, ya que, si no es así, algunos se permiten usar expresiones como “los océanos y la atmósfera lo aguantan todo” como argumento para justificar el vertido de contaminantes a la Naturaleza, cuando tenemos suficientes pruebas de que se están produciendo cambios a nivel planetario que no estaban previstos.

Inherente para alcanzar el objetivo de Desarrollo Sostenible, es necesario indicar la necesidad de principios Éticos, Educativos y Legales, ya que sin ellos no será posible el cambio de mentalidad, ni el consecuente cambio de comportamiento, que debe darse en la especie hombre para dejar de actuar como el componente más agresivo del Ecosistema Tierra, y sí ser el componente colaborador que necesita el Planeta para no acarrear la desaparición de la propia especie, a la vez que se conseguiría una Mayor Justicia Social, considerando como tal no solo la componente humana de ésta si no a la Naturaleza entera.

La cierta preocupación que ha surgido por la Naturaleza se ha debido al “ver la orejas al lobo” del Cambio Climático y al Efecto Invernadero, por citar los más llamativos a nivel planetario, cuando son efectos derivados, principalmente, por la agresión de las actividades humanas sobre la Naturaleza en un corto período de tiempo ¿Qué son 200 años en la historia del Planeta Tierra?, historia que está regida por principios termodinámicos bien conocidos: Flujo de Energía y Ciclos de Materia. Ambos se han visto alterados a consecuencia de la utilización que de ellos realiza el Hombre, lo que nos debe llevar a plantear consideraciones que nos sirvan como principios para elaborar reglamentaciones de aplicación al comportamiento del Hombre sobre la Naturaleza.

No hemos de olvidar que el Tiempo desempeña un papel fundamental, en la organización del Planeta Tierra en el sentido de la irreversibilidad, del Dinamismo que se establece entre el medio y los organismos, estableciéndose una asimetría entre el pasado y el futuro, y que el mantenimiento dinámico de los ecosistemas está condicionado por la disponibilidad de Energía Exterior al propio sistema. A nivel del planeta Tierra por la energía procedente del Sol y, en escala espacial menor, a la energía y la materia, transmitida a través de las redes tróficas.

El estado Dinámico de Organización de los ecosistemas se mantiene siempre que no se alteren significativamente los ciclos de materia y los flujos de energía del sistema, en caso contrario, como ocurre por ejemplo en un episodio de contaminación, se produce la ruptura de la organización, de forma que dependiendo de la intensidad y duración de la misma puede llevar a la destrucción de la organización del ecosistema. Es decir, que lejos de escapar de las leyes físico-químicas, la organización del planeta Tierra las sigue, pero con una plasticidad particular debido a su composición química y a las leyes cinéticas que la explican.

Todos los cambios enunciados tienen como consecuencia el desarrollo de las distintas etapas de la Sucesión Ecológica, que se expresa con el aumento de la Biodiversidad y la disminución de la cantidad de energía libre a medida que la misma avanza, lo que determina el límite del desarrollo del ecosistema. En caso de ruptura del camino de la organización se manifiesta como Regresión Ecológica, y consecuentemente una menor Biodiversidad. ¿Se podrá regenerar un ecosistema después de una agresión? La respuesta está condicionada por la intensidad y la duración de la agresión. Así no es igual un vertido puntual de contaminantes a un río que un vertido continuo que supere la capacidad de depuración del río.

Las actividades humanas, regidas mayoritariamente por el principio “aquí no pasa nada y si pasa ya lo arreglaremos”, realizadas fundamentalmente por la parte de la sociedad que ha ostentado y ostenta el poder económico, ya que han sido y son los que han determinado el abuso en el uso de los Recursos Naturales. Claro ejemplo de esto tenemos en la España mediterránea con el uso del agua, lo que ha llevado a la no disposición de agua necesaria para mantener el equilibrio oferta-demanda, al no tener en cuenta que la oferta es la que debe condicionar la demanda, teniendo en cuenta, también, la demanda por parte de la Naturaleza.

Con referencia a los aspectos éticos y educativos relacionados con el medio natural hay que desterrar expresiones como “el agua se tira por los ríos al mar”, ya que se rompe así la identidad del Ciclo Hidrológico que propicia, entre otros, el aporte de sólidos que mantienen la estabilidad de las playas, a la vez que aportan nutrientes, que posibilitan el mantenimiento de la vida marina.

Creo que la solución debe pasar por un cambio en las actitudes éticas, personales y sociales en general. El conocimiento que se tiene del funcionamiento sistémico de la Naturaleza, debe llevarnos a la integración con el funcionamiento del ecosistema, no sólo porque estamos sujetos a las leyes de la biología sino también a las leyes éticas.

La educación ambiental debe estar basada en la información y formación, para que conozcamos, tanto individual como colectivamente, la responsabilidad que, como especie dominante, tenemos en el funcionamiento de la Naturaleza.

La Ecología, como ciencia, no tiene ninguna transcendencia si no existe un cuerpo normativo basado en principios éticos que regule las relaciones entre la parte (el Hombre) con el todo (la Naturaleza) lo que debe conducir a la elaboración de leyes fundamentadas en el funcionamiento de la naturaleza, que eviten los desmanes que se comenten contra ella.

En definitiva, la Ciencia Ecológica aporta suficiente información veraz para la convivencia Hombre-Naturaleza.

*Juan Lucena Rodríguez es académico de número de la Academia Malagueña de Ciencias y vocal adjunto a la Sección de Medio Ambiente y Territorio. Es catedrático (J) de Ecología de la Universidad de Málaga.

0 comentario en “¿CUÁL ES LA PRETENSIÓN DE LA ECOLOGÍA COMO CIENCIA?”
  1. Excelente articulo, Juan!
    Manejando conceptos clásicos que enmarcan el funcionamiento de los sistemas naturales, introduces aspectos, no suficientemente utilizados, como las vertientes éticas y legales, f

    undamentales para ubicar correctamente al hombre en este funcionamiento.
    El hombre que forma parte de esos sistemas naturales, siempre y cuando lo haga respetando unas reglas, éticas por convencimiento, innato o adquirido  o legales por obligación.
    Conforme he ido leyendo, «especie hombre para dejar de actuar como el componente más agresivo del Ecosistema Tierra, y sí ser el componente colaborador», nos podría dar la sensación de que esa colaboración indica que no formas parte, aunque más adelante señalas «el conocimiento que se tiene del funcionamiento sistémico de la Naturaleza, debe llevarnos a la integración» y que culminas diciendo «las relaciones entre la parte (el Hombre) con el todo (la Naturaleza)».
    Por tanto, no debemos ni podemos olvidar el papel que jugamos en este complejo y dinámico funcionamiento del Ecosistema Tierra.
    Enhorabuena!!


  2. Un artículo muy atinado y muy necesario. Es importante que los ciudadanos conozcan la base científica de las predicciones que se hacen sobre la pérdida de la biodiversidad y sobre el cambio climático. Gracias por esta aportación, Juan.

  3. Clarificadora aportación que identifica las prácticas económicas en contra de la metodología científica de la Ecología: el asistematismo oportunista del “aquí no pasa nada y si pasa ya lo arreglaremos”, arrumba todos los sistemas, incluido el ordenamiento jurídico, cuya sistemática rompe a conveniencia, con la consecuencia de lograr el fracaso de las actitudes éticas personales, que solo pueden llegar a ser, comunitarias y practicadas por la sociedad, si tienen el apoyo normativo de un sistema jurídico, por el momento, desarticulado.

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