Dom. Nov 1st, 2026

Juan Antonio Camiñas Hernández

Academia Malagueña de Ciencias

En pleno mes de la invasión del territorio de Ceuta, un estudio de Mario Tamburri y colaboradores, que he podido conocer por su repercusión en la prensa y ha sido publicado en julio en la revista Biological Invasions, nos advierte sobre un riesgo masivo de bioinvasión marina a partir de la apertura del estrecho de Ormuz, que a buen seguro, tendrá efectos en muchos ecosistemas, entre otros los ecosistemas del mar de Alborán y del estrecho de Gibraltar, uno de los lugares de tráfico marítimo más importante del mundo.

 El artículo, titulado «El cierre del estrecho de Ormuz podría desencadenar un evento de superpropagación de bioinvasiones«, detalla que los conflictos geopolíticos y los fondeos de barcos pueden perturbar gravemente los ecosistemas marinos. Como recuerdan los autores, esta posible bioinvasión no será la primera: “La relación entre buques inmovilizados y cubiertos de bioincrustaciones y las invasiones de especies marinas se conoce desde hace tiempo. Por ejemplo, la invasión del percebe australiano Austrominius modestus en Europa occidental durante la Segunda Guerra Mundial se relacionó con buques neozelandeses retenidos en puertos ingleses”.

Las previsibles bioinvasiones van a ser consecuencia de la poca eficacia de los productos usados como “Anti-fouling” (la capacidad de materiales diseñados específicamente, como pinturas biocidas tóxicas o pinturas no tóxicas, para eliminar o prevenir la bioincrustación) cuando las embarcaciones están fondeadas, como por la diseminación por todos los océanos del mundo de las especies que son componentes del agua de lastre de muchas de las embarcaciones fondeadas cuando se libere su tráfico a distintos destinos. El agua de lastre es crucial para la maniobrabilidad y la seguridad de los buques comerciales, y ha sido un vector conocido para la propagación de especies no nativas en los ecosistemas costeros. Es bien sabido que la transferencia de especies a través del transporte marítimo puede alterar la composición de las comunidades, el funcionamiento de los ecosistemas, las economías locales y la salud humana. Tenemos un ejemplo muy reciente en nuestras costas, la llegada, proliferación y expansión rapidísima del alga Rugulopteryx okamurae, que, tras detectarse en el estrecho de Gibraltar en 2015, hoy se extiende por aguas del Mediterráneo, Macaronesia, Cantábrico y las costas de Brasil y provoca importantes daños a la economía.

¿Qué está ocurriendo en el golfo Pérsico tras el cierre del estrecho de Ormuz en febrero de 2026? Se estima que 1500 grandes buques mercantes quedaron fondeados. Estos buques llegaron siendo portadores, en sus cascos y aguas de lastre, de organismos procedentes de distintas regiones, y en su obligada estancia en el Pérsico están adquiriendo las comunidades incrustantes locales de microbios, algas e invertebrados que crecen rápidamente en las superficies sumergidas.

A medida que el tráfico marítimo se reanude, esos buques inactivos hoy, actuarán como vectores de transmisión. Las especies acumuladas en los cascos corren el riesgo de ser trasladadas e introducidas en puertos y ecosistemas de todo el mundo, creando un evento de bioinvasión global a gran escala. El trabajo de Tamburri y colaboradores, un grupo de científicos de más de diez países que se han unido para llamar la atención mundial sobre algo previsible, a lo que se pueden anticipar las administraciones competentes si siguieran sus recomendaciones y conclusiones. Nos dicen: “Que se convierta o no la apertura del estrecho de Ormuz en un evento de superpropagación de especies bioinvasoras a nivel mundial, dependerá ahora menos de las comunidades de bioincrustaciones presentes en los buques que de la velocidad, la coordinación y la eficacia de las respuestas que se den posteriormente”.

*Juan A. Camiñas Hernández es académico de número y vicesecretario de la Junta de Gobierno. Es científico titular (J) del Instituto Español de Oceanografía/CSIC.

Un comentario en «LAS BIOINVASIONES QUE VIENEN POR BARCO»
  1. Oportuno y aclaratorio texto, Juancho!
    Hasta ahora pensaba únicamente en la acumulación de organismos en las partes vivas de los barcos o bioincrustación y que reviste importancia preocupante cuando el fenómeno es irreversible, pasados unos dias. Dias, desgraciadamente sobrepasados en la obligada estancia de los buques en el estrecho de Ormuz.
    Ha sido novedoso para mi, el papel que mencionas en el escrito, y que juega el agua de lastre. Conocida su función trascendente en la maniobrabilidad segura de los buques,, no lo ha sido tanto la función propagadora de macro y microorganismos exóticos invasores.
    Gracias y enhorabuena!!

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