Dom. Oct 4th, 2026

Luis Machuca Santacruz

Academia Malagueña de Ciencias

Cuando hablamos de patrimonio lo habitual es que el interlocutor crea que nos referimos exclusivamente a determinados objetos, espacios públicos o edificaciones con años de historia; es decir se suele asociar a una parte de lo que es el patrimonio cultural. Sin embargo, patrimonio es todo lo que nos rodea, tangible e intangible: la naturaleza, el paisaje, la fauna, la flora, las estructuras geológicas y, por supuesto, nuestras ciudades y pueblos con sus edificaciones e infraestructuras. Y también su folklore que da sentido de pertenencia a un lugar.

La pérdida o el deterioro de nuestro entorno de vida significan el olvido de la memoria colectiva. Las ciudades se construyen unas sobre otras y la permanencia desde su origen nos permitirá reconocerlas. En la arquitectura de una ciudad se van insertando nuevos elementos de cada etapa y tiempo correspondiente; si bien permanecerán aquellos que, por su valor arquitectónico, utilidad y calidad pasen a ser parte de la memoria colectiva de nuestras ciudades.

Estamos obligados a mantener la arquitectura pública y las infraestructuras, tanto las que forman la ciudad como las que comunican los territorios. Las instituciones, cada una en su ámbito, son quienes tienen la responsabilidad de invertir en su mantenimiento. En más de una ocasión habremos oído decir que las inversiones en mantenimiento no dan votos. Si nos centramos en las infraestructuras es preciso señalar que cuando no se cuida el patrimonio las consecuencias suelen ser nefastas, como desgraciadamente hemos podido comprobar en los últimos años en el ámbito ferroviario: el trágico descarrilamiento del tren Alvia en la curva de Angrois, exceso de velocidad (Santiago de Compostela) y más reciente el accidente en Adamuz (Córdoba). En carreteras, el factor humano ha tenido una incidencia del 20% sobre los mil ciento diecinueve fallecidos en 2025, todo esto nos lleva a la conclusión de que las infraestructuras urbanas e interurbanas necesitan más inversión en mantenimiento, incluso en muchos casos con rectificación de trazados.

Han pasado más de 50 años desde que los planeamientos urbanísticos fueron recuperando las cañadas reales, cordeles y vías pecuarias. Un gran número de estos caminos rurales que sirvieron para el movimiento del ganado hoy se están convirtiendo en sendas peatonales para los aficionados a pasear por el medio natural. La afición al senderismo se ha visto incrementada con la recuperación de esos caminos que unieron comarcas y pueblos en toda la geografía española. Esto ha llevado a muchos municipios a descubrir un sistema de posible crecimiento económico y asentamiento de su población. El senderismo, como las maratones, mueve a personas de todas las partes del mundo que llegan hasta los más pequeños municipios en los que se han proyectado nuevas sendas cuyo acceso suele ser libre, sin control ni señalética, y en las cuales puede haber tramos difíciles y peligrosos. Hemos de suponer que los usuarios son conscientes de que tienen la suficiente capacidad física para cubrir la meta que se han propuesto y que las instituciones competentes cumplen con el deber de mantener en buen estado estas nuevas infraestructuras. Conviene recordar que, en la costa cántabra, una pasarela de madera en mal estado, con acceso libre y sin control costó la vida a seis personas.

En la provincia de Málaga se han construido y se siguen construyendo nuevas sendas peatonales. La Senda Litoral permitirá recorrer de Este a Oeste 160 Km de costa en los que hay que salvar ríos, mediante puentes, y sortear acantilados. En otras comarcas, como el Valle del Guadalhorce o la Axarquía, se han construido sendas como: Vega Hipólito en Pizarra, el sendero circular entre la barriada El Puente y la Estación de Alora, el sendero temático de la uva pasa en el ámbito SIPAN (Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial), la ruta de los Olivos milenarios de Periana y el Recorrido por el rio Chillar en Frigiliana.

Ronda estrena la pasarela del Desfiladero del Tajo (Web de la Diputación de Málaga). El Dr. arquitecto Luis Machuca Santacruz es el autor y ejecutor del proyecto de la pasarela. Figura en la imagen el día de la inauguración señalado con un círculo amarillo.

Recientemente hemos terminado la construcción de una pasarela que recorre el río Guadalevín a su paso por el Tajo de Ronda, este espacio está declarado monumento natural por su valor histórico desde la fundación de la ciudad, así como por su riqueza en fauna y flora. Durante muchos años solamente lo hemos podido ver desde los bordes a 100 m de altura y desde los tres puentes que lo cruzan.

La solución de este proyecto técnicamente es similar a la del Caminito del Rey. La calidad del lugar y el riesgo que supone su recorrido, andar sobre una pasarela de madera salvando alturas mediante escaleras de barco ancladas alas paredes de conglomerado de arenisca y canto rodado, implica que no ha sido un proyecto sencillo; en consecuencia, al certificado final de obra, le acompaña unas normas de uso: control de capacidad, aforo de visitantes y sistemas y plazos de mantenimiento exhaustivo. Un ejemplo contrario a los objetivos del proyecto sucedió cuando en el transcurso de la obra tuvimos la oportunidad de ver como un hombre pájaro entraba bajo el arco del Puente Nuevo y aterrizaba en el azud.

Las mismas condiciones de uso se impusieron en el Caminito del Rey que este año ha cumplido su decimo aniversario, ambos lugares y su entorno son de un gran valor patrimonial, lo que implica que el lugar merece ese respeto que evitará otras actuaciones que pongan en grave riesgo el resultado de la actuación. El Caminito del Rey se justifica porque se recupera, no literalmente, un camino y unas pasarelas ancladas a las rocas de los Gaitanes que se construyeron hace cien años, algunos de sus elementos más importantes se conservan desde su fundación.

El primitivo camino se abandonó al dejar de ser útil para llevar el agua del embalse del Conde de Guadalhorce hasta la central hidroeléctrica del Chorro. Se construyó un canal y un magnífico puente acueducto (Ribera), icono de los Gaitanes, salta sobre el río a cien metros de altura.

El ejemplo de éxito de este recorrido por pasarelas de madera ancladas a la roca tiene sentido porque nos ha permitido descubrir paisajes inigualables para estudiosos de las ciencias naturales y arqueología en el entorno del lugar, nos pareció buscar una solución que protegiera tanto el recorrido como su entorno, la redacción de un plan especial, y con este evitar que se convierta en un parque temático que arruine lo que hoy es un tesoro para todos los municipios del área de influencia.

Muchas veces acuden personas a visitar estos parajes confundidos con el uso y los valores del lugar. Un día, después de una prolija explicación de esta obra, una joven arquitecta me preguntó: “¿Y para que más sirve?”, y yo me pregunté: ¿es necesaria una respuesta?

Afortunadamente hoy tenemos en Málaga asociaciones cuyo objetivo es la defensa y puesta en valor del patrimonio natural, científico y cultural. Así, con carácter nacional con sede delegada en Málaga capital está Hispania Nostra (HN), instituciones como la Academia Malagueña de Ciencias (AMC), la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo (RABAST), la Sociedad Económica de Amigos del País (SEAP), la Sociedad Erasmiana de Málaga (SEMA), y otras como la Asociación Cultural Zegrí o aquellas que se crean puntualmente como Defendamos Nuestro Horizonte (DNH).

*Luis Machuca Santacruz es académico de número, asesor para los asuntos institucionales, y doctor en arquitectura.

Un comentario en «EL PATRIMONIO»
  1. Interesante y esclarecedor artículo, especialmente por la exposición de las diferentes acepciones del término PATRIMONIO y la importancia que tiene en la memoria colectiva.
    Enhorabuena, Luis!

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