Vie. Sep 18th, 2026

Fernando Orellana Ramos

Academia Malagueña de Ciencias

Al carro de la cultura española le falta la rueda de la ciencia.

S. Ramón y Cajal

Un siglo después de que Ramón y Cajal pronunciara aquel aserto, y aun reconociendo enormes avances en la ciencia en España y en Málaga, tanto en la percepción social del papel que desempeña como en la calidad de la investigación y en su retorno a la sociedad, desafortunadamente podríamos volver a invocar aquella idea diciendo que “Al carro de la cultura en Málaga aún le falla algo la rueda de la ciencia.

Reconozco, sin la más mínima duda, que la cantidad y calidad de personas y grupos de investigación competitivos dedicadas a la ciencia en Málaga es muy considerable, con currículos cargados precozmente de excelencia científica y con una gran proyección internacional. Es también indiscutible que los frutos de sus investigaciones y las transferencias de conocimiento a los diversos sectores productivos son muy significativos, desarrollando labores formativas y divulgativas encomiables, disponiendo además de centros de investigación de gran prestigio y razonablemente bien equipados. Pero no es menos cierto que el apoyo de las administraciones a estas actividades es realmente limitado, al igual que la sensibilidad que muestran nuestros gestores políticos a las demandas emanadas de los científicos, siendo clamorosa su falta de respuestas, a pesar de que, aparentemente, parecen percibir aquellas reclamaciones.

Sinceramente creo que es realmente hiriente para la ciencia el llamativo contraste existente entre la diversidad de museos que han proliferado en Málaga y la inexplicable pérdida de un Museo de la Ciencia de Málaga del que disfrutamos durante casi 100 años (hasta 1978) y que estuvo situado en el mismo centro de nuestra capital. Igualmente resulta inconcebible que, tras décadas de gestiones con los alcaldes, consejeros, concejales, viceconsejeros, delegados del Gobierno, de diferentes grupos políticos, nuestra Corporación -con derechos reconocidos según una Real Orden de diciembre de 1918, aún en vigor-, no pueda recuperar su sede social, ni obtener un espacio alternativo que le sirva de digna sede permanente y para Museo de la Ciencia en Málaga. Para este último llegamos a plantear un proyecto museístico muy interesante y actual. Se proponía su ubicación en el edificio de la antigua Tabacalera pero, desafortunadamente, no llegó a buen término por falta de apoyo económico de la administración, de la que se solicitaba una cantidad que no alcanzaba los 400.000 euros.  

No es menos preocupante la situación de entidades como PRINCIPIA o el AULA DEL MAR, como lo es la falta de apoyo a excelentes realidades como los ENCUENTROS CON LA CIENCIA y otras iniciativas de divulgación científica cuya capacidad de convocatoria claman a voces un decidido apoyo de la Administración. Con este escenario a nuestras espaldas comenzamos un nuevo curso académico con la misma ilusión y compromiso de siempre, tratando de aportar nuestro esfuerzo y dedicación para mejorar esta situación y tratar de desarrollar un ambicioso plan de actuaciones.

El pasado día 20 de septiembre, antes incluso de proceder a la inauguración oficial de dicho curso, presentamos la magnífica obra del escultor Francisco Martín Molina que servirá como galardón representativo de la Academia Malagueña de Ciencias. Se trata de un excelente trabajo que ha unido la belleza artística creada por el escultor al simbolismo de nuestros orígenes, como Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales (con la Peridotita como referencia, paradigma de la Serranía de Ronda, estudiada por Domingo de Orueta, padre e hijo) y de nuestra Medalla corporativa, como representación del espíritu de una academia del Siglo XXI que vive con intensidad el desarrollo de la ciencia y la cultura.

El hito que establece el inicio de nuestras actividades anuales es la celebración de la solemne sesión de inauguración del curso académico que hemos vivido el pasado jueves 26 de septiembre en el salón de los espejos del Ayuntamiento de Málaga. Iniciamos nuestra andadura con una magistral conferencia de Matías J. Ruiz Aragoncillo “Higinio Aragoncillo del Villar: La Historia Natural en la Málaga del siglo XIX”, que además ha servido para homenajear a uno de los socios fundadores de la Sociedad Malagueña de Ciencias, germen de nuestra actual academia. El conferenciante ha puesto gran interés e ilusión en las investigaciones que ha desarrollado sobre la vida y obra de su tatarabuelo, del que ha realizado un retrato insuperable, basado en una cantidad de información que pudo hallar en diversos archivos públicos y en los de su propia familia. El académico Aragoncillo del Villar fue un reconocido e ilustrado catedrático y acreditado naturalista que ejerció su magisterio en el instituto GAONA donde dejó una huella que todavía se recuerda, particularmente por su dedicación al jardín botánico que era responsabilidad de su cátedra de Historia Natural. La ciudad de Málaga le rindió un justo homenaje denominando una de sus calles con su nombre, calle que se sitúa junto al Museo del Patrimonio Municipal.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, toma la palabra tras la intervención del abogado Matías J. Ruíz Aragoncillo, para destacar la importancia que tienen las academias y las sociedades científicas y culturales de Málaga, así como el papel que han desempeñado en el pasado y que continúan desempeñando en la actualidad, demostrando de este modo su capacidad para adaptarse a los tiempos. Destacó, igualmente, la huella que ha dejado en el «Gaona» el catedrático y académico, socio fundador de la Sociedad Malagueña de Ciencias, Dr. Higinio Aragoncillo del Villar cuyo magisterio impregnó de ciencia y cultura a sus estudiantes, impulsando las trayectorias profesionales de muchos de ellos que alcanzaron un prestigio nacional e internacional. En la imagen (de izquierda a derecha): Francisco de la Torre, Fernando Orellana y Matías J. Ruíz Aragoncillo.

Proseguiremos la semana próxima con una conferencia de Víctor M. Heredia, que disertará sobre “El fin de una aventura industrial. Cien años del cierre de los Altos Hornos de Málaga”. Otro hito destacado será la entrega de la PLACA DE HONOR a la Facultad de Ciencias que cumple los 50 años de presencia en nuestra ciudad. Este acto estará acompañado de una excelente exposición que recorrerá su historia, aportaciones y sus relaciones con la SMC/AMC y que se podrá visitar en las salas de la Sociedad Económica de Amigos del País de Málaga. La conferencia inaugural de la expo correrá a cargo del profesor J. Manuel Sánchez Ron que disertará sobre «Elogio de la Universidad. Su pasado, su presente y su futuro«. Y como símbolo de la universalidad de la Ciencia, simultanearemos la exposición con otra dedicada a Humboldt, organizada conjuntamente con las academias de Ciencias de Sevilla y Granada y el Instituto de Academias de Andalucía.

De todas estas iniciativas y de las que vayamos desarrollando en adelante, iremos informando a través de nuestra web, redes sociales y notas de prensa. Pero las numerosas actividades no nos deben distraer de la reflexión, el análisis, el pensamiento crítico y el diálogo, como elementos esenciales de una Academia que quiere permanecer activa y en sintonía con los tiempos que nos han tocado vivir, para así poder prestar un mejor servicio a la sociedad, divulgando el conocimiento científico, uno de los objetivos que justifica la existencia de las academias.

*Fernando Orellana Ramos es el presidente de la Academia Malagueña de Ciencias y es Dr. en Medicina y Cirugía. Especialista en Oftalmología.

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