Víctor Díaz-del-Río Español y Fernando Orellana Ramos
Academia Malagueña de Ciencias
El pasado sábado día 25 de marzo diversos académicos tuvimos la ocasión de participar en la jornada de divulgación científica denominada “HIDROGEODÍA” que estuvo centrada en las aguas subterráneas. A través de ella, sus organizadores pretenden dar a conocer a la población los diversos objetivos que persigue esta rama de las Ciencias Geológicas, así como el trabajo que desarrollan sus especialistas -los hidrogeólogos-, tanto en el campo como en los laboratorios. Esta jornada al aire libre se fomenta con motivo de la celebración del Día Mundial del Agua -que se conmemora cada 22 de marzo-, y que promueve el Grupo Español de la Asociación Internacional de Hidrogeólogos (AIH-GE). La actividad consiste en una excursión gratuita guiada por monitores especializados en hidrogeología, que explican a los asistentes los principales aspectos hidrogeológicos de las rocas que componen el paisaje. El itinerario que se recorre caminando, incluye diversas paradas de observación en las que, acompañados de varios gráficos de tamaño muy respetable elaborados al efecto, se dan minuciosas explicaciones sobre la naturaleza de las rocas que pisamos y su capacidad para almacenar agua subterránea. En función de sus propiedades podrá ser calificada como agua potable o desestimada para consumo de la población, si bien puede ser utilizada en otros menesteres no menos importantes.
La Academia Malagueña de Ciencias se siente orgullosa al impulsar en Málaga esta jornada desde sus inicios, comprobando año tras año los retornos que tiene para cuantos participan en la ruta geológica y que muestran un interés inusitado por el tema a lo largo de todo el recorrido. La sensibilización que manifiestan tener hacia todos los asuntos relacionados con el medio ambiente y los problemas vinculados a la crisis climática, están acercando a la población a este tipo de jornadas en las que se les muestra in situ la problemática derivada de la escasez de los recursos hídricos. La sorpresa que causa comprobar los secretos que guardan las rocas y la forma en la que los científicos logran desvelarlos, es mayúscula. ¿Cómo saber la cantidad de agua que esconde un macizo rocoso?, o ¿como saber si un macizo rocoso esconde agua?, ¿de qué depende que las rocas puedan almacenar agua?, ¿como podemos saber a qué profundidad fluye el agua en el interior de la roca?, ¿cuál es la manera más económica de extraerla?, ¿qué criterios utilizar para explotarla racional y sostenidamente? La panoplia de preguntas con las que acribillamos a los monitores es infinita y a cuál más singular. A lo largo de esta lección “peripatética” fluyen como el agua las inquietudes que tienen los participantes y que se expresan de modo muy natural.

La hermosísima ciudad de Archidona ha sido el teatro de operaciones del #HIDROGEODIA2023 en esta nueva convocatoria. Los archidoneses han observado con encomiable paciencia como los visitantes ocasionales paseaban en diversos grupos por las calles de la villa ocupando aceras y calzadas curioseando todo cuanto veían. Con ella se pretendió: (1) Dar a conocer la problemática de las aguas subterráneas y su importancia para el desarrollo y bienestar de la sociedad y el correcto funcionamiento de los ecosistemas. (2) Poner de manifiesto el papel que desempeñan las aguas subterráneas en un contexto de crisis climática, incidiendo de modo particular en los aspectos socio-económicos. No ha sido en vano la elección de esta ciudad como foco de la jornada pues es un ejemplo de autoabastecimiento de agua potable procedente del macizo calcáreo sobre el que se asienta esta antigua villa. Pero la Sierra de Archidona no es un botijo inagotable, antes al contrario, sus rocas calizas y dolomías están manifestando un agotamiento que solamente lo remedia un periodo de lluvias que difícilmente sucederá con la intensidad y persistencia necesaria.

Como ejemplo dramático extraemos de la Guía de Campo redactada por CEHIHUMA este pasaje que es muy ilustrativo del grave problema al que nos enfrentamos en la actualidad por causa de la sequía y la crisis climática. En el libro de Ricardo Conejo Ramilo (1973) “Historia de Archidona”, transcribe el texto de un manuscrito que se conserva en el Archivo del Ayuntamiento de Málaga, aunque no se menciona la fecha. Vale la pena reproducir aquí ese texto que refleja lo que debió ser, desde el punto de vista hidrogeológico, la sierra de Archidona en épocas pasadas, sin la influencia de las captaciones realizadas posteriormente (galerías y sondeos): “La colina de la sierra en la que está situada la villa es tan abundante en nacimientos de aguas dulces y cristalinas que es imponderable el inapurable depósito de las que contiene en los cóncavos senos de sus entrañas de roca, pues, habiéndose hecho en los tiempos antiguos y en los presentes varias calas y minas para fuentes públicas y particulares, ninguna ha sido inútil y todas subsisten sin apurarse, por lo cual se cuentan en el recinto de la villa 37 fuentes, las 7 públicas y las 30 de los conventos y casas de vecinos, todas con caños perennes aun en el estío, aunque en esta ardiente estación se suelen disminuir. Además de estas fuentes se ha sacado de la misma sierra, ahora cincuenta años, otra que está a la salida del pueblo hacia el norte, que vierte más agua que el grueso de un regular brazo, y con ella no solo se riega la huerta llamada Ciézar, por el apellido de su dueño, que es de doce fanegas de tierra, sino que sobra mucha para el beneficio de las tierras colindantes que se siembran de grano”.

También resulta curioso leer en el libro de Manuel Garrido Pérez (2014) “La Plaza Ochavada de Archidona: pasado y presente” como refiere algunos nombres de calles que ya existían en el siglo XVIII, como la calle del Agua, la de los Caños, la calleja del Cañito, que hablan bien a las claras sobre la disponibilidad de agua en la ciudad y su abundancia. Incluye en este libro algunas imágenes muy llamativas de fuentes que rebosan agua o infraestructuras en el subsuelo que evidencian el uso urbano que se hacía del agua subterránea. En la actualidad la situación es muy diferente. Sirva como ejemplo que las galerías excavadas presentaban caudales entre 25 y 90 l/s antes de los años 80. A día de hoy “se dan frecuentes y largos periodos de desecación total y otros de recarga excepcional en los que vuelve a surgir el agua. Los bombeos destinados a satisfacer la demanda urbana han hecho desaparecer la práctica totalidad de estas surgencias”.
No se nos oculta que tenemos un grave problema de recursos hídricos, tanto de superficie como subterráneos. Esta evidencia ha quedado puesta de manifiesto para cuantos hemos asistido a esta interesante jornada geológica. Por el momento solo resta confiar en la adecuada gestión sostenible de los acuíferos y esperar a que las nuevas lluvias, cuando quiera que sucedan, ayuden a paliar el problema. En todo caso conviene no olvidar que lo realmente importante es concienciar a la población de que tenemos un grave problema y que todos hemos de participar en su solución. La responsabilidad de cada cual en el uso que le demos al agua es factor crucial para que no peligre su disponibilidad.
No queremos finalizar este post sin felicitar al CEHIHUMA y a la Universidad de Málaga por haber organizado esta jornada y por el éxito de la convocatoria. El número de asistentes y la actividad que han desarrollado los monitores es digno de ser destacado.
*Víctor Díaz del Río Español es Dr. en Geología y Científico Titular (J) del Instituto Español de Oceanografía. Académico de Número de la Academia Malagueña de Ciencias. Fernando Orellana Ramos es Oftalmólogo y Dr. en Medicina y Cirugía. Presidente de la Academia Malagueña de Ciencias.

Gracias Victor por llevarnos de la mano a esta visita del #HIDROGEODIA2023 a Archidona. Es una pena que ya no surga el agua de las fuentes durante todo el año como comentas, la sobreexplotación de los acuíferos y la falta de lluvias son grandes problemas. Y como indicas la concienciación ciudadana en el uso racional del agua es algo que hay que promover.
La celebración del Hidrogeodia es una magnífica aportación no solo conocer su actividad científica sino también para ayudarnos a reconocer nuestros paisajes.
Gracias Victor y Fernando, por esta llamada de atención a la concienciacion sobre el grave problema de la falta del agua, apoyada en la celebración del Hidrogeodía.
La conciencienciación ciudadana es fundamental. Confiar, como comentáis en soluciones basadas en la gestión de las aguas y en las precipitaciones, es lógico a pesar de que en un caso no tengamos capacidad de influir y en el primero si que podemos hacerlo, al exigir esa adecuada gestión. Pero lo que sí trasciende y ayuda mucho, es transmitir en nuestros entornos sociales que tenemos un problema, el cual lo hemos de solucionar entre todos. Cerrar un grifo, como exponente de un punto en el que el agua se vierte, sin una utilización inmediata, debe ser esa gota que ahorremos y siga permaneciendo en el «acuífero» correspondiente, al tiempo que damos visibilidad a la urgente necesidad de gestionar bien nuestros recursos hidricos.
Enjorabuena!!
Muy interesante trabajo que nos recuerda a los profanos la importancia del agua: un bien absolutamente agotable que está ahí hasta que deja de estarlo. Y es entonces cuando nos lamentamos. Utilicemos este elemento tan necesario con cabeza y racionalicemos los recursos hídricos que vemos y los que no vemos con el criterio científico que continuamente nos recuerdan los que de esto saben. Si a lo largo de la Historia, Málaga ha sido una provincia de «escaseces», el lógico aumento demográfico y el deterioro del clima están llevando esta situación a unos límites insostenibles. Lo dicho, hagamos caso a los que saben. Y felicidades por vuestro trabajo.
Una actividad maravillosa y elogiable por la organización. Gracias.