Susana Blázquez Diéguez
Academia Malagueña de Ciencias
La realización de un viaje requiere una planificación previa, obtención de los billetes de avión, tren, etc., la reserva de alojamiento, entradas a museos, etc., y todo ello lo hacemos a través de internet, cómodamente desde el sofá de casa. En muchas ciudades los traslados desde el aeropuerto al centro de la ciudad pueden realizarse en tren, metro o tranvía, en otras es bastante más complicado, pero tenemos los buscadores de internet para facilitarnos la labor de elección de los traslados. Nos estamos acostumbrando, por lo cómodo que resulta, a llevar todo en nuestro móvil, con la confianza plena que cuando lleguemos al destino, al existir el Roaming en Europa o tarifas de viaje más o menos económicas o redes Wifi, estamos salvados. Además, el móvil permite muchas funcionalidades muy prácticas en la vida del viajero, pagar con las tarjetas bancarias desde el móvil a través de la tecnología NFC, llevar las tarjetas de embarque en un código QR, las reservas de hotel, guías de viaje con información de nuestro destino y todo lo necesario para viajar con poco equipaje, eso sí, no olvidemos llevar nuestro cargador en el equipaje de mano.

Hay cientos de Apps que facilitan viajar por el mundo. Cada compañía de transporte nos ofrece su App para la gestión de las reservas y tarjetas de embarque. Por ejemplo, la App Trainline proporciona información de horarios y billetes en tiempo real de trenes y autobuses en Europa; Booking reserva de hoteles; Tripadvisor estancias, cosas que hacer, restaurantes y más; Uber y Cabify servicio de “taxi” entre otros; Airbnb reserva de estancias; además de las de trasporte público en muchas ciudades o las de alquiler de vehículos y patinetes; en muchos museos se puede descargar la App que sirve para realizar la visita guiada. Un sinfín de Apps que nos serán de utilidad en muchos de los destinos de ciudad, también contamos con un gran número de Apps para los destinos rurales, excursiones por el campo o por montaña.
Una funcionalidad muy práctica es Google Maps, pues en cualquier ciudad nos planifica rutas desde origen a destino en diversos medios de transporte: coche, transporte público, caminando, patinete, con estimación del tiempo necesario para el trayecto, estado del tráfico o si la zona está muy concurrida. Es muy curioso, aunque, si vamos con un plano físico, a veces podemos comprobar que la ruta que nos indica caminando no es siempre la mejor, aunque es muy práctico ya que en tiempo real va dando las indicaciones del camino a seguir.
Entre las funcionalidades que tenemos en los móviles, destacar las Apps de traducción que nos facilitan la comunicación escrita y, si leen las frases en voz alta pues más fácil aún para hacernos entender en otros idiomas ya que traducirán y leerán en voz alta la frase que se le indique. Google ha añadido otra App o funcionalidad llamada Google Lens que, entre sus varias utilidades al fotografiar un texto lo traduce, es realmente práctico entre otras cosas para elegir las comidas en los restaurantes en el extranjero. Solo tiene una pega, si el texto mezcla varios idiomas es incapaz de traducir nada.
Si sabemos explotar las funcionalidades de nuestro móvil para viajar, y con las restricciones, por lo económico principalmente, que nos ponen las compañías aéreas al equipaje, casi podemos viajar con la diminuta maleta de 50cm x 20cm x 25cm (que quepa debajo del asiento) y, eso sí, fundamental, el móvil con su cargador.
Hasta aquí todo es perfecto, pero en los viajes en ocasiones surgen vicisitudes que cambian nuestros planes. Como puede ser: que nos roben el móvil al llegar al destino o durante nuestra estancia, que por algún fallo desconocido no se activen los “Datos móviles” al aterrizar en el destino, con suerte nos funciona el Wifi del móvil y podemos intentar solventarlo, o estemos en una ciudad donde la conexión móvil no es muy buena y todas nuestras Apps van excesivamente lentas. Un ejemplo de esto último nos paso a un grupo de amigos en Florencia, una gran concentración de visitantes baja el rendimiento de las redes de datos móviles y, según los lugares o la hora del día, las comunicaciones por el móvil se realizaban más rápido o más lentas, por lo que no teníamos la disponibilidad inmediata de las rutas o las consultas para reservar restaurantes o entradas a museos, incluso la comunicación por WhatsApp entre nosotros para vernos en algún punto de encuentro.

En relación a los pagos con el móvil o por tarjeta, puede sorprender la cantidad de sitios donde no admiten el pago con móvil, e incluso tampoco con tarjeta. Así que podemos encontrarnos con un serio problema a la hora de comprar los billetes para el traslado aeropuerto ciudad, o realizar cualquier compra. En algunas ciudades europeas con distinta divisa al euro, hay lugares en los que no admiten Euros y solo admiten pagos en la moneda local, bien es cierto que podemos ir a un cajero y sacar dinero con la tarjeta pagando la comisión correspondiente. Desde la entrada en vigor el 1 de enero de 2021 de la normativa PSD2 que exige que las compras online con tarjeta se sometan a una doble verificación, es necesario tener el móvil a mano para realizar cualquier pago por internet, por ello considero conveniente tener además una tarjeta física y así a pesar de no tener el móvil disponible poder realizar pagos.
En ocasiones viajamos a destinos cuyos precios de conexión de datos son prohibitivos, por lo que toda nuestra planificación usando el móvil queda descartada. No se trata de viajar con la guía Bradshaw de trenes como hace Michael Portillo, fundamentalmente porque es muy pesada, pero si es recomendable tener activo un plan B por si la tecnología falla. Particularmente, me gusta viajar con alguna guía (libro con mapa) de la ciudad que voy a visitar pues el mapa en papel generalmente abarca toda la ciudad y casi siempre viene un plano más detallado del centro histórico, y las guías por regla general están realizadas por personas expertas que dan una visión de las posibles visitas más profesional que la de los viajeros que suben en internet sus experiencias que no siempre coinciden con nuestros gustos, esto no quita que busquemos en internet diversos foros de viajeros para ver sus impresiones y sus recomendaciones de la ciudad.
Quizás por mi profesión, me gusta llevar todos los frentes cubiertos, y considero recomendable llevar preparado el viaje antes de la partida, habiendo localizado en un mapa hotel, estación de tren, aeropuerto y principales lugares de interés, también llevar físicamente al menos las tarjetas de embarque del avión o tren y un par de tarjetas de crédito o debito, así como el DNI y el pasaporte, pues en caso que nos roben la cartera tener una segunda documentación para acreditar la identidad, y por si perdemos el móvil conocer, al menos las contraseñas más importantes: bancos y correo electrónico, pues vinculado a este están muchas de las formas de recuperación de contraseñas.
Solo queda pues disfrutar del viaje.

Gracias Susana por tu informativo artículo. Con todos esos saberes TIC que fácil es viajar.
Enhorabuena y gracias.
Disculpe o tiene más de 75/80 años o hace mucho que conoce a la autora, y le es inevitable darle la enhorabuena, escriba lo que escriba. Si me dice que desconocía la mitad de lo que se ha dicho en el artículo o más… O sea, 5 buenos y enteros párrafos, muy mal se lleva con la tecnología e ignorante (en el sentido estricto y sin ánimo de ofender solo de referirse a ignorar algo) en el uso de un smartphone que ya hace unos 20 años que está con nosotros, y de aplicaciones y webs más famosas actuales, que llevan al menos 10.
…Un tanto arisco en la valoración de artículo y comentarista. No honra usted al inolvidable Labordeta ni a la voluntad y capacidad que han tenido y tienen quienes han desempeñado la responsabilidad de Justicia de Aragón.
La completa síntesis, de contenidos y problemática, que aporta el artículo en la consideracion del uso de Internet, incorpora el acierto de divulgar, ante los colectivos afectados por las ‘brechas’ sociales, sin perjuicio de recordar a los ‘expertos’, el transcendente cambio generado en los usos sociales por Internet, sin olvidar la directa utilidad para las ‘brechas’ que afectan a un importante porcentaje de personas, por debajo de los setenta y cinco y también de los venticinco.
Explicar que las compañías de viajes tienen aps para guardar los billetes, en que consiste y lo que se puede hacer con Maps, o Google lens, que existe las aps de traductores. Que muchos países es muy caro el roaming. O que al no funcionar el móvil todo lo que hay dentro podemos perderlo. Que por seguridad hay que llevar algo impreso. Que hay que llevar una tarjeta o dos de crédito, ¿ Quién viaja pensando que con el móvil está todo solucionado? Llevar algo impreso de lo que vas a visitar por si te quedas sin batería… Y lgo más, pq con esto he resumido el 90 de los párrafos. Sinceramente lo siento mucho decir la verdad. Es para gente que no ha viajado nunca, o son muy mayores para no saber utilizar el móvil con algo tan básico como Maps, o aplicaciones básicas de viajes y que utiliza todo el mundo. Y esto en una web científica. Podía haber aportado algo que no sepa todo el mundo, o escribir de cualquier otra cosa más desconocida para el público general, que hay cientos de temas en investigaciones en marcha. No pueden convencerme de lo contrario, pq cualquier persona como digo que viaje de vez en cuando que me diga algo que no supiera ya de este artículo tan extenso de obviedades. Y labordeta decía sinceramente lo que pensaba. Con educación pero la verdad fríamente. Y no creo haber usado insultos, ni despectivamente. Y si se ha parecido a alguien. Me disculpo, incluida la autora
Gracias Federico por tu comentario, a veces desconocemos las posibilidades TIC que tenemos al alcance de la mano.
Lo siento mucho por la Autora, pero menuda decepción de artículo, que no está al nivel de los artículos que normalmente se pueden leer en la academia malagueña de las ciencias. El 90% aporta obviedades y cosas que ya sabemos todos, no aporta mucho más de lo que se podía haber escrito en 4 líneas, si viajas, lleva las cosas más importantes impresas. Porque lo de viajar al extranjero sin tarjeta de crédito no sé ni siquiera si a los más jóvenes se les ocurre hacerlo. En fin, con todo mis respetos, me he quedado patidifuso, al leer un texto así, donde en su mayoría nos describe app y páginas web que todo el mundo conoce. ¿Qué aporta? Ni siquiera opiniones y análisis elaborados más allá de lo obvio. Y de ciencia bien poquito. Imagino que los compañeros y amigos le alabarán y le dirán lo genial que es, empezando por Federico. Pero hasta eso, lo siento, me parece injusto y poco objetivo. Antes de mentir prefiero en general no decir nada.
Tienes toda la razón, como no podía ser de otra manera viniendo de una experta viajera.
Me gusta mucho «cargar» con una guía en papel y releerla tumbado en el hotel mientras preparas la salida a cenar. Pero sí, siempre hay que llevar 2 tarjetas por precaución de que una no funcione en algún momento.
Muchas gracias, a mi me encantan las guías en papel y me gusta comparar los recorridos que me ofrece mi SmartPhone con los de las guías, respecto a las tarjetas de debito o crédito, hay que hacer un estudio de mercado con cual pagar cuando hay cambio de divisas porque hay grandes diferencias en las comisiones.
En el Día Europeo de la Protección de Datos – https://www.elmundo.es/opinion/2023/01/28/63d41c55fc6c8310568b4599.html – puede ser oportuno sugerir el dimensionamiento de las infraestructuras, que evite los problemas de conexión que, en Florencia, afectaron a la autora, y resolver los problemas derivados de la irresponsable anonimia en el uso de Internet que, como esta página registra, hace posible verter juicios injustificados y desafortunados mediante el ocultamiento de identidad, sea física o jurídica.
Los Troll obstaculizan el coherente intercambio de ideas y, en este caso, desacreditan la ¨nobleza baturra¨ conexa a la grandeza del histórico Reino de Aragón.
Dar mi opinión sincera, es ser un troll. Sigo esta web pq si que hay normalmente artículos muy interesantes que me hacen pensar, descubrir, entretener o invitar a buscar más información, algo que este artículo no reúne ni uno solo, y es lo que he comentado, viva donde viva. Y prefiero no poner mi nombre y que haya inútiles que quieran usarlo y no limitarse a hablar por este sitio
Le aporto un dato sobre el interés del artículo. Una profesora de un Colegio de Málaga ha utilizado este artículo en sus clases de esta semana -en aula con alumnas y alumnos de catorce años- para que apreciaran la evolución en medios y contenidos durante los dos últimos decenios. Me consta que ha sido interesante y util la experiencia con las referencias de contraste, entre otras, de la Guía Michelín y de las multiples dobleces que requieren los planos urbanos, con el uso electrónico de planos y datos en pantalla electrónica.
Gracias Susana por tu escrito en el que, aunque expones realidades conocidas no deja de ser positivo plasmarlas en este oportuno resumen. No podemos olvidar que el método científico requiere tanto rigor metodológico como sentido común.
Por cierto, no estoy en la franja de edad >75, ni te conozco desde hace muchos años.
Artículo muy divulgativo que, en mi opinión, cumple con lo que se pretende al estar limitado su contenido y su extensión por este medio en el cual se publica. Un medio en el que, lógicamente, las limitaciones de espacio impiden profundizar más en los temas que aquí se tratan. Enhorabuena Susana.