30 Mar ¿MASCULINIZACIÓN VERSUS FEMINIZACIÓN EN LA UNIVERSIDAD?
Mercedes Siles Molina*
Academia Malagueña de Ciencias
Una realidad que debe hacernos reflexionar. En agosto de 2014, siendo yo responsable científica del CIMPA (Centre International de Mathématiques Pures et Appliquées), se celebró la Escuela de Investigación “Random Structures, Analytic and Probabilistic Approaches” en la An Najah University de Nablus, en Palestina. Israel atacó Gaza el 8 de julio de ese año y la situación estaba ciertamente tensa. La universidad Paris 13 no dio permiso a uno de sus profesores, que iba a impartir uno de los cursos, para que participara. Se sopesó si cancelar la escuela o no. En mis conversaciones con el cónsul español en Jerusalén, este no se mostró pesimista, y se decidió que la escuela seguiría adelante, salvo si alguno de los consulados, el español o el francés -España y Francia eran en aquel entonces los únicos países que formaban parte del CIMPA-, recomendaba lo contrario. Finalmente, la Escuela fue una realidad, y un éxito.

El profesorado presente lo constituíamos 4 mujeres (el 44,5%) y 5 hombres (el 54,5%). Treinta y dos jóvenes con el doctorado reciente o a punto de conseguirlo participaron en ella. El 66% eran mujeres. Algo completamente inusual. Diecinueve procedían de la An Najah University, de Nablus; cuatro de la Bir Zeit, de Ramallah; dos de la Palestinian Polytechnic University, de Hebron; una de la Arab American University, de Jenin; una del Wizmann Institute, deTel Aviv; y una de la Utrech University, en Holanda. Algo imposible hoy.
Nuestra realidad. El número de mujeres y hombres que ingresaron en la universidad española en el Curso 2013-2014 para estudiar Matemáticas fue de 3.386, distribuyéndose como sigue: 3.386 en la universidad pública y 0 en la privada. En el Curso 2022-2023, el ingreso fue de 5.220 personas, un 54,16% superior, siendo 4.705 en la pública y 515 en la privada. ¿Es esto positivo? Pongámoslo en contexto para poder valorar.
Las mujeres que ingresaron en Matemáticas en el Curso 2013-2014 suponían el 37,48%, mientras que en el Curso 2022-2023 supusieron el 36,49%, lo que significa que, en términos de relación mujeres/hombres ha habido una pérdida de casi un 1% de mujeres -exactamente un 0,98%- en lo que a ingreso respecta. Analizados los diez cursos, se observa una tendencia a la baja en el ingreso. No era tan positivo el dato.
Los porcentajes de mujeres que, en cada uno de los dos cursos mencionados, ingresaron en la universidad para seguir cualquier grado son los que siguen: en el 2013-2014 supusieron el 53,67% del total de ingresos; un 53,30% en la pública y un 56,11% en la privada. En el curso 2022-2023 eran el 57,67% del total de ingresos, un 56,88% en la pública y un 60,14% en la privada. Es decir, la proporción de mujeres que comienzan estudios universitarios ha aumentado en diez cursos un 4%. ¿Debe hacernos sentir alegría este dato? Depende. Veamos más datos para tener una imagen más amplia.
La mujer está presente mayoritariamente en la universidad, y en la horquilla de los diez cursos considerados ha aumentado su presencia, en términos absolutos, en un 1,24% -han pasado de ser 205.067 a 207.614-. Y no es porque haya más estudiantes en la universidad, muy al contrario, el alumnado ha disminuido en un 5,77% -de ser 382.060 han pasado a 360.028-. Donde han aumentado las alumnas ha sido en la universidad privada: 82,81%; en la universidad pública han disminuido en un 11,97%.
Hemos presentado cuatro imágenes en datos de nuestra realidad en una horquilla temporal con inicio en el Curso 2013/2014 y con extremo superior en el Curso 2022/2023: mujeres y hombres en Matemáticas; mujeres en Matemáticas; mujeres en la universidad; mujeres y hombres en la universidad. Su contenido podríamos resumirlo en dos bloques.
El primero de ellos: en la universidad española estudian Matemáticas más personas, y más mujeres, pero es menor el porcentaje de mujeres, y tiende a disminuir. Hay, pues, masculinización en los estudios de Matemáticas -en la UE se considera que no hay sesgo de género cuando ninguno de los dos sexos está representado por debajo del 40%-, y tendencia a empeorar. La universidad privada abre estudios de Matemáticas, que antes no tenía.
El segundo bloque hace referencia al conjunto de estudios de la universidad española. Ingresa: mayor porcentaje de mujeres; menor porcentaje de personas; mayor porcentaje en la universidad privada; mayor porcentaje de mujeres en la universidad privada. En conjunto, la universidad gana masa femenina y pierde masa total. La privada crece más que la pública y crece el porcentaje de mujeres más que en la pública.

Reflexión y llamada a la acción. Lo que ocurre en la universidad española es significativo, y debe llevar a reflexión y a la consecuente actuación. He tomado como ejemplo lo que pasa en los estudios de Matemáticas porque se trata de una disciplina muy valorada y muy necesaria, más en la actualidad. El análisis de lo que acontece en Informática y en las Ingenierías -cuyos datos completos no incluyo aquí- da pie, igualmente, al pesimismo: las mujeres suponen solo un 18,39% y un 26,55%, respectivamente.
La imagen en su conjunto, basada en datos estudiados y analizados, es que existen disciplinas que están masculinizadas, como las mencionadas, y otras que están feminizadas. Ante mi sorpresa en la Escuela CIMPA con la que comenzaba el artículo, pregunté la razón de la presencia mayoritaria de mujeres. La respuesta fue que los hombres se iban a ganar dinero y las mujeres se quedaban enseñando.
Debería preocuparnos la masculinización y la feminización de las disciplinas; la consideración social, política y económica de dedicarse a la docencia, la investigación y la transferencia de conocimiento en la universidad. Y se debería actuar en consecuencia. Los datos, ya están.
*Mercedes Siles Molina es académica de número y catedrática de Álgebra de la Universidad de Málaga. Miembro fundador del IGIUMA
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