CAMBIO CLIMÁTICO. CUMBRE COP30.
4068
wp-singular,post-template-default,single,single-post,postid-4068,single-format-image,wp-theme-bridge,bridge-core-3.0.7,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-theme-ver-29.4,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.10.0,vc_responsive

CAMBIO CLIMÁTICO. CUMBRE COP30.

Juan Lucena Rodríguez

Academia Malagueña de Ciencias

La COP30 de Brasil llegó a su fecha oficial de clausura sin acuerdo para poner fin al uso del gas y del petróleo y financiar los estragos climáticos. España, entre los 36 países que rechazan el borrador de la COP30: «No cumple con las condiciones mínimas»

El día 22 de noviembre 2025 terminó, en Belém, Brasil, la COP30 (Conferencia de las partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) con la adopción de una lista de indicadores y con el descontento de los países de América Latina, la UE y el bloque africano, entre otros, por considerar que esta lista no refleja las realidades de muchos países, principalmente las de aquellos en Vías de Desarrollo y Pobres.

Pueden extraerse, al menos en este momento, cuatro conclusiones: (1) Como ya es habitual, los resultados son menores de los esperados, pero aun así se sigue avanzando, aunque sea poco a poco. (2) La lucha contra el cambio climático sigue, aunque sin EE. UU ni China, como grandes potencias. (3) El reconocimiento de la importancia de la adaptación al cambio climático y el compromiso de países ricos de triplicar la transferencia de dinero a países en vías de desarrollo, pobres, para ayudarlos a adaptarse a aquellos impactos climáticos que ya son inevitables. (4) El nivel de estrés hídrico o el de eficiencia en el uso del agua, la tasa de mortalidad asociada a impactos climáticos, o el nivel de incidencia de enfermedades infecciosas sensibles al clima. Pero lo que sale de Belém, deja claro que el texto, es de cumplimiento voluntario y que no creará nuevas cargas financieras para ningún país.

¿Qué se entiende por Cambio Climático Global?: “La variación a largo plazo de las temperaturas y patrones climáticos del Planeta Tierra”, lo cual se manifiesta con un aumento de la temperatura media del Planeta superior a 1.5 grados centígrados. Aunque, a lo largo de su historia han habido épocas de glaciaciones alternadas con cálidas, estas se produjeron por causas Naturales, en los doscientos últimos años, la principal causa que está produciendo el calentamiento global, viene derivada de las actividades humanas, especialmente la quema de combustibles fósiles, que libera gases de efectos invernadero, y la tala masiva de vegetación, que fija el CO2, lo que se ha traducido, principalmente, en el aumento de la temperatura del Planeta Tierra, que se está manifestando en efectos meteorológicos extremos, por ejemplo la subida del nivel del mar y cambios en el comportamiento de los ciclos hidrológicos y, consecuentemente, cambio en los ecosistemas.

¿Significa esto que con anterioridad al siglo XVIII, momento en que se incrementa el consumo de recursos energéticos fósiles, no se han producido cambios en el clima del Planeta Tierra? Claro que no. Lo que sí ha ocurrido es que ha aumentado la velocidad a la que se produce el cambio climático en esta época, consecuencia de la aparición de una variable que no estaba presente en las fechas de los cambios anteriores: el mayor vertido a la atmosfera de gases de efecto invernadero consecuencia, principalmente, del desarrollo industrial.

En 2024, los procesos industriales vertieron a la atmósfera una cantidad récord de 37.400 millones de toneladas de dióxido de carbono. Para disminuir el vertido del mismo, y así paliar los efectos sobre el Planeta, la financiación prometida hasta ahora es menor de la que se necesita. El cambio climático no se detendrá porque no reconozcamos lo que hay que hacer y sí por la falta de voluntad de los países de ir introduciendo modificaciones encaminadas a un menor uso de petróleo y gases con efectos invernadero.

En el apartado 4º anteriormente mencionado, con relación al uso del agua, he de manifestar una vez más, que, aunque sea un problema a escala planetaria, las soluciones lo son a escala local y temporal, a escala de Cuenca Hidrográfica y debe estar regido por el conocimiento de la variación espacio-temporal del Ciclo Hidrológico en cada cuenca, con la finalidad de ayudar al mantenimiento de la biodiversidad de los Ecosistemas, estos como unidad de estudio de los procesos naturales, y con una clara proyección a cubrir las necesidades humanas, pero sin exclusión de los componentes bióticos y abióticos, con la finalidad de, si no acabar, sí disminuir las diferencias sociales entre y dentro de los países.

Todo lo que no sea tener en cuenta que la oferta de agua -entendiendo como tal la disponibilidad de la misma para consumo humano y mantenimiento de la Naturaleza-, debe condicionar la demanda, en caso contrario nos conducirá a que cada vez sea menor la disponibilidad de agua, sobre todo en zonas con una clara irregularidad espacio-temporal del ciclo hidrológico, como ocurre en la Cuenca Mediterránea y más concretamente en la Andalucía mediterránea. Esto no significa que no se arbitren medidas para aumentar la oferta de agua para cubrir la cada vez mayor demanda. No voy a relatar, por conocidas, las diferentes medidas que existen para aumentar la oferta, pero si insistir en que el agua no se tira al mar por los ríos, frecuente comentario utilizados por responsables de la gestión ambiental, ni tampoco en que los únicos demandantes de agua seamos los humanos, ya que, la Naturaleza necesita también el agua para su mantenimiento.

Todo lo que no sea manejar el territorio con una visión ecosistémica, provocará que más pronto que tarde, aparezcan efectos regresivos en su funcionamiento. En definitiva, a pesar de los esfuerzos del anfitrión, Brasil, la celebración de la COP30, no conseguirá que las naciones acuerden la eliminación gradual de los combustibles fósiles. El vergonzoso resultado es consecuencia de un interés de corto alcance de una politiquería cínica de algunos estados, participantes, y no participantes, sin tener en cuenta el concepto Desarrollo Sostenible.

*Juan Lucena Rodríguez es académico de número de la Academia Malagueña de Ciencias y vocal adjunto a la Sección de Medio Ambiente y Territorio. Es catedrático (J) de Ecología de la Universidad de Málaga.

Agradecemos la cesión de la foto de cabecera a Mike Erskine en Unsplash.