{"id":4204,"date":"2026-04-11T05:00:00","date_gmt":"2026-04-11T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/academiamalaguenaciencias.wordpress.com\/?p=4204"},"modified":"2026-05-16T13:57:19","modified_gmt":"2026-05-16T13:57:19","slug":"la-medicina-ya-no-es-lo-que-era","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/2026\/04\/11\/la-medicina-ya-no-es-lo-que-era\/","title":{"rendered":"LA MEDICINA YA NO ES LO QUE ERA"},"content":{"rendered":"\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:0.9\"><strong>Federico J. C-Soriguer Escofet<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:0.9\">Academia Malague\u00f1a de Ciencias<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">La medicina ha cambiado m\u00e1s en los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os que en toda su historia, escribi\u00f3 Cajal en 1932. La medicina ha cambiado m\u00e1s en estos \u00faltimos 40 a\u00f1os, dijo el profesor Diego Gracia en el curso de una conferencia en mi hospital en 2006 con motivo del 50 aniversario de su inauguraci\u00f3n. La medicina ha cambiado m\u00e1s en estos 25 a\u00f1os del siglo XXI que en toda su historia, podr\u00eda yo decir ahora que escribo estas notas en 2026, a\u00f1o que cumplir\u00e9 80 a\u00f1os. El lector contempor\u00e1neo sabe que he exagerado algo en mi \u00faltima afirmaci\u00f3n como, probablemente, tambi\u00e9n exageraban Gracia y Cajal. Lo que s\u00ed hay en los tres casos es una com\u00fan percepci\u00f3n de la velocidad de los cambios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">En los \u00faltimos cien a\u00f1os hemos tenido la oportunidad de asistir como testigos a cambios que antes tardaban siglos, tal es la velocidad con la que discurren. Unos cambios que, a riesgo de simplificar en exceso, me atrever\u00eda a interpretarlos as\u00ed: lo que Cajal llam\u00f3 cambios fue el resultado de la conversi\u00f3n de la medicina de siempre en una disciplina con bases cient\u00edficas. Sab\u00eda Cajal de lo que hablaba. He dicho cambios de \u201clas bases de la medicina\u201d (que no es poco), pero no tanto de la medicina (cl\u00ednica) (o quir\u00fargica), que es por otro lado lo que se entiende com\u00fanmente por medicina. Los avances de la f\u00edsica, de la qu\u00edmica, de la biolog\u00eda, de la fisiolog\u00eda o de la psicolog\u00eda, contribuyeron a la fisiopatolog\u00eda y a la patogenia de la medicina, pero la l\u00f3gica cl\u00ednica y por tanto la manera de hacer y de organizar la medicina y la propia relaci\u00f3n m\u00e9dico enfermo, es decir esa medicina que interpreta al paciente y que aplica los conocimientos de la ciencia m\u00e9dica a la cabecera del enfermo, sigui\u00f3 siendo dogm\u00e1tica, paternalista y \u201cpatognom\u00f3nica\u201d, tal como era hac\u00eda siglos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">M\u00e1s adelante, ya mediados el siglo XX fueron, precisamente, los cambios producidos en la cl\u00ednica, a los que el profesor Diego Gracia llam\u00f3 \u201cgrandes cambios\u201d. Son aquellos que se hab\u00edan producido en la naturaleza de la cl\u00ednica y de la relaci\u00f3n m\u00e9dico enfermo. Ese momento en el que, por un lado, la medicina dejaba de ser dogm\u00e1tica y comenzaba a ser estoc\u00e1stica. Tuvo que ver mucho la ruptura de la f\u00edsica, la ciencia por antonomasia, con los modelos deterministas duros. La incorporaci\u00f3n de la probabilidad a la medicina cl\u00ednica cambi\u00f3 la l\u00f3gica m\u00e9dica, proporcionando nuevos instrumentos para gestionar la incertidumbre en las decisiones cl\u00ednicas, lo que permiti\u00f3 hacer investigaci\u00f3n cl\u00ednica con el rigor de la ciencia. Sin este cambio epistemol\u00f3gico hubiera sido imposible, por ejemplo, el desarrollo de los modelos de ensayos cl\u00ednicos (doble ciego placebo) para poner a prueba la eficacia de los f\u00e1rmacos. De esta manera la experimentaci\u00f3n sustituye en buena parte a la experiencia cuya referencia hist\u00f3rica era el famoso ojo cl\u00ednico o, en todo caso, entierra definitivamente a la vieja y prestigiosa consideraci\u00f3n de la medicina como un arte. Tuvo que ver tambi\u00e9n la coincidencia en el tiempo con los grandes cambios que se produjeron despu\u00e9s de la segunda guerra mundial en la sensibilidad ciudadana. La creciente democratizaci\u00f3n de la sociedad afect\u00f3 a muchos ordenes de la vida, entre ellos a la relaci\u00f3n m\u00e9dico-enfermo. Porque lo que ocurri\u00f3, y de esto fui ya personalmente testigo, es que los enfermos dejaban de ser sujetos pasivos, \u00a1pacientes!, para, poco a poco, ir conquistando el derecho a seguir siendo ciudadanos aut\u00f3nomos incluso cuando enfermos. Surge en esa \u00e9poca, y no por casualidad, la bio\u00e9tica, primero como control de los abusos de los m\u00e9dicos y de la medicina en la experimentaci\u00f3n en humanos y luego como garant\u00eda de que esa nueva autonom\u00eda de los pacientes no se quedaba en mera ret\u00f3rica. Fue tambi\u00e9n la \u00e9poca en la que, al menos en Occidente, la mayor\u00eda de los pa\u00edses introducen modelos de \u201cestados de bienestar\u201d en los que por primera vez los ciudadanos tienen acceso universal a los servicios m\u00e9dicos y de salud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, a finales del siglo XX y comienzos del actual se produce otro gran cambio que viene marcado, por un lado por la crisis de los modelos del estado de bienestar, y por otro la crisis de esa medicina estoc\u00e1stica que tanto trabajo hab\u00eda costado asumir al estamento medico pero que tan \u00fatil estaba siendo al razonamiento y al florecimiento de la cl\u00ednica. El avance creciente en todo el mundo de los modelos neoliberales, est\u00e1 reduciendo los estados de bienestar y con ellos los sistemas sanitarios p\u00fablicos, lo que est\u00e1 teniendo -y va a tener-, un gran impacto en la provisi\u00f3n universal de los servicios sanitarios y tambi\u00e9n en el modelo de relaci\u00f3n m\u00e9dico enfermo. Hay que recordar, y esto se olvida con frecuencia, que con la implantaci\u00f3n de los sistemas p\u00fablicos de salud por primera vez los m\u00e9dicos encuentran un lugar donde ejercer la medicina con plena dedicaci\u00f3n, alejados de los intereses y de las demandas del mercado. Por primera vez la medicina se convierte en un servicio p\u00fablico. Pero esta gran conquista social y profesional no est\u00e1 durando mucho y, de nuevo, el mercado est\u00e1 sustituyendo y haciendo retroceder a los sistemas sanitarios p\u00fablicos. Tambi\u00e9n los m\u00e9dicos han cambiado. \u00a1Y c\u00f3mo! Ya no son los mismos que cuando mi abuelo m\u00e9dico ejerc\u00eda en aquel pueblo de la subb\u00e9tica cordobesa, o cuando a Cajal le bastaba con un microscopio para llevar a cabo sus grandes descubrimientos. Ni siquiera lo son respecto aquellos m\u00e9dicos de mi generaci\u00f3n. Ahora la mayor\u00eda de los m\u00e9dicos que trabajan para el mercado solo son trabajadores por cuenta ajena de grandes empresas, generalmente sociedades an\u00f3nimas y multinacionales con accionistas m\u00e1s atentos a la cuenta de resultados que a los servicios que presta, reserv\u00e1ndose, adem\u00e1s, el derecho de admisi\u00f3n en funci\u00f3n de la rentabilidad de la patolog\u00eda que asista. Unos m\u00e9dicos que, lejos de volver la mirada al viejo mito de una medicina social-liberal, solo son parte de ese \u201ccognitariado\u201d -como llam\u00f3 Roman Gubert a estos nuevos trabajadores del conocimiento\u00b4-, que desprovistos de referencias hist\u00f3ricas y culturales est\u00e1n tan desconcertados como cualquier otro trabajador por cuenta ajena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Hemos adelantado que otro de los grandes cambios que se est\u00e1n produciendo ante nuestros ojos es la vuelta a la patognomonia de la mano de las promesas biotecnol\u00f3gicas. Arrumbado el viejo arte cl\u00ednico, y desplazado el car\u00e1cter dialectico del razonamiento cl\u00ednico, susceptible de la aplicaci\u00f3n de m\u00e9todos estoc\u00e1sticos que hab\u00edan permitido a la medicina cl\u00ednica alcanzar el status de una ciencia, el ingente crecimiento biotecnol\u00f3gico y su aplicaci\u00f3n a la medicina ha convertido a la medicina en una <strong>tecno-medicina<\/strong> (Echeverr\u00eda).&nbsp; Se ve\u00eda venir. Al fin y al cabo, lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s de la segunda guerra mundial es que se hab\u00eda roto con los modelos radicales biog\u00e9nicos (las causas de la enfermedad estaban en el interior del cuerpo, en la biolog\u00eda) y complementado por modelos m\u00e1s socio-g\u00e9nicos (que explican como la salud y la enfermedad est\u00e1n condicionados, tambi\u00e9n, por causas sociales). Que las enfermedades de las sociedades opulentas eran en su mayor parte el resultado de un desajuste entre la biolog\u00eda (sin apenas cambios desde hace milenios) y un medioambiente y una cultura que s\u00ed que hab\u00eda cambiado extraordinariamente en el \u00faltimo siglo y medio. Estos cambios de modelos en la manera de interpretar la medicina no son ajenos a los modelos ideol\u00f3gicos y pol\u00edticos imperantes en cada \u00e9poca.&nbsp; Los cambios despu\u00e9s de la segunda guerra mundial fueron posibles por el creciente prestigio de la socialdemocracia en el mundo y este retroceso de los estados de bienestar y esta vuelta a la patognomonia biotecnol\u00f3gica, triunfar\u00e1 si lo hacen los modelos neoliberales que se est\u00e1n imponiendo como una mancha de aceite y que, para la medicina, est\u00e1 teniendo las consecuencias arriba comentadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">En el nuevo modelo de los m\u00e9dicos como \u201ccognitariado\u201d, los grandes patrones sanitarios (ya sean p\u00fablicos o privados) necesitan controlar el poder de los m\u00e9dicos que no es otro que el que procede de la hist\u00f3rica <em>authoritas<\/em> de una profesi\u00f3n que pose\u00eda un aura m\u00edtica basada, entre otras cosas, en su car\u00e1cter de arte (<em>arts<\/em> medica) y m\u00e1s delante en su car\u00e1cter cient\u00edfico.&nbsp; En el fondo es una verdadera guerra cultural, una m\u00e1s de las tantas que hoy se libran.&nbsp; En los nuevos modelos de gesti\u00f3n m\u00e9dica lo que se eval\u00faa no es tanto la calidad de la relaci\u00f3n m\u00e9dico enfermo o al <em>art medica<\/em> sino el n\u00famero de altas, bajas, h\u00edgados operados, etc., en un proceso externo al m\u00e9dico, de evaluaci\u00f3n continua que algunos llaman <em>cuantofr\u00e9nico<\/em> y que acad\u00e9micamente se llama control o garant\u00eda de calidad y a sus oficiantes \u201ccalid\u00f3logos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Deber\u00edamos ahora, como colof\u00f3n de este personal viaje que hemos hecho por la historia de la medicina, hacer unos cometarios de lo que creemos ha sido el cambio m\u00e1s importante y que no es otro que la idea misma de salud, cambio ahora acelerado por la omnipresente IA. Pero ya nos hemos pasado del espacio que el editor de este blog nos exige, as\u00ed que este asunto lo dejaremos para otro momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>*Federico J. C-Soriguer Escofet es m\u00e9dico y acad\u00e9mico de n\u00famero, vocal de la Secci\u00f3n de Ciencias Sociales y Humanidades.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La medicina ha cambiado m\u00e1s en los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os que en toda su historia, escribi\u00f3 Cajal en 1932. La medicina ha cambiado m\u00e1s en estos \u00faltimos 40 a\u00f1os, dijo el profesor Diego Gracia en el curso de una conferencia en mi hospital en 2006 con motivo del 50 aniversario de su inauguraci\u00f3n. La medicina ha cambiado m\u00e1s en estos 25 a\u00f1os del siglo XXI que en toda su historia, podr\u00eda yo decir ahora que escribo estas notas en 2026, a\u00f1o que cumplir\u00e9 80 a\u00f1os. 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