{"id":4126,"date":"2026-02-07T05:00:00","date_gmt":"2026-02-07T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/academiamalaguenaciencias.wordpress.com\/?p=4126"},"modified":"2026-06-04T15:31:58","modified_gmt":"2026-06-04T15:31:58","slug":"un-pulmon-llamado-oceano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/2026\/02\/07\/un-pulmon-llamado-oceano\/","title":{"rendered":"UN PULM\u00d3N LLAMADO OC\u00c9ANO"},"content":{"rendered":"\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-soundcloud wp-block-embed-soundcloud\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Victor D\u00edaz del R\u00edo Espa\u00f1ol_UN PULM\u00d3N LLAMADO OC\u00c9ANO_7_02_2026 by Academia Malague\u00f1a de Ciencias\" width=\"640\" height=\"400\" scrolling=\"no\" frameborder=\"no\" allow=\"autoplay; encrypted-media\" src=\"https:\/\/w.soundcloud.com\/player\/?visual=true&#038;url=https%3A%2F%2Fapi.soundcloud.com%2Ftracks%2F2259321887&#038;show_artwork=true&#038;maxheight=960&#038;maxwidth=640\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1\"><strong>V\u00edctor D\u00edaz del R\u00edo Espa\u00f1ol<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1\"><strong>Academia Malague\u00f1a de Ciencias<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">La <strong><a href=\"https:\/\/fundacion-biodiversidad.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Fundaci\u00f3n Biodiversidad<\/a><\/strong> y el foro de Naciones Unidas <strong><a href=\"https:\/\/oceandecade.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ocean Decade<\/a><\/strong>, entre otros organismos de renombrado cr\u00e9dito, han se\u00f1alado en repetidas ocasiones el grave deterioro que est\u00e1n causando al oc\u00e9ano la contaminaci\u00f3n marina y el mal uso del espacio mar\u00edtimo submarino. La alerta que ha sonado en nuestras conciencias se ha activado como consecuencia del progresivo deterioro ambiental del medio marino y de la comprometida reducci\u00f3n de la superficie de algunos \u201cbosques submarinos\u201d -y m\u00e1s particularmente de las praderas vegetales, como las que forma la <em>Posidonia oceanica<\/em>, especie end\u00e9mica en el mar Mediterr\u00e1neo-, que son ecosistemas de gran productividad biol\u00f3gica y fuente estrat\u00e9gica del ox\u00edgeno que respiramos. No son pocos los esfuerzos que actualmente se realizan para restaurar los fondos da\u00f1ados y repoblar las zonas m\u00e1s perjudicadas. Pero todos estos esfuerzos son todav\u00eda pocos para conseguir la total recuperaci\u00f3n de las praderas. Existen extensos y frondosos bosques submarinos de Posidonia, y de otros g\u00e9neros como Caulerpa o Zostera, que se encuentran en fondos someros a lo largo del mar Mediterr\u00e1neo entre los que quisiera destacar, por conocidos, algunos casos en Espa\u00f1a, como son: las bah\u00edas de Alcudia y Pollensa, Cabrera, Vilanova i la Geltr\u00fa, Oropesa-Benicassim, Burriana, J\u00e1vea, Alicante, frente a mar Menor, Calblanque y algunos asentamientos significativos a lo largo del mar de Albor\u00e1n (Almer\u00eda, Calahonda, Maro-Cerro Gordo, etc.).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/mapa_palma_light.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4130\" style=\"aspect-ratio:1.460496036819228;width:338px;height:auto\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Imagen de la cartograf\u00eda de la Bah\u00eda de Palma levantada en 1984 por el Instituto Espa\u00f1ol de Oceanograf\u00eda.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">La primera vez que profesionalmente entr\u00e9 en contacto con la <em>Posidonia oce\u00e1nica<\/em> fue durante el verano del a\u00f1o 1984. Nos sorprend\u00edan de forma muy intensa las cristalinas aguas mallorquinas que nos permit\u00edan ver el fondo marino desde la cubierta del buque en el que naveg\u00e1bamos, y las observ\u00e1bamos ensimismados, como si fu\u00e9ramos unos turistas m\u00e1s de la isla, con una nitidez tal que en ocasiones resultaba dif\u00edcil de creer debido a la profundidad de sus aguas. Una asombrosa  panor\u00e1mica del ecosistema bent\u00f3nico sin necesidad de sumergirte en la mar. Por entonces mi perspectiva cient\u00edfica estaba m\u00e1s cerca de la Tect\u00f3nica Global que de la Ecolog\u00eda Bent\u00f3nica, y no era plenamente consciente de lo que representaba el estudio multidisciplinar que est\u00e1bamos realizando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Centr\u00e1bamos nuestra atenci\u00f3n prioritaria en las praderas posidon\u00edcolas de la Bah\u00eda de Palma, en la isla de Mallorca, con el fin de realizar un levantamiento geoac\u00fastico de la estructura sedimentaria de los fondos superficiales (las primeras decenas de metros por debajo del fondo marino) sobre los que se desarrolla su cobertera vegetal. En aquel ir y venir a bordo del B\/O Jafuda Cresques, navegando sobre un entramado de virtuales l\u00edneas rectas que nuestro sistema de navegaci\u00f3n trazaba sobre las aguas -barriendo el fondo con tecnolog\u00eda monohaz, s\u00edsmica reflexi\u00f3n de alta resoluci\u00f3n y sonar de barrido lateral de muy alta resoluci\u00f3n-, logramos realizar, por vez primera, una detallada cartograf\u00eda del fondo marino que representamos a escala 1:10.000, y que se public\u00f3 a escala 1:25:000 por resultar el original excesivamente grande para su uso como instrumento de planificaci\u00f3n o con fines did\u00e1cticos. As\u00ed reflejamos en un mapa los rasgos fisiogr\u00e1ficos de las <strong>41.000 hect\u00e1reas<\/strong> que abarca la bah\u00eda entre la costa y la l\u00ednea imaginaria que une Cabo Blanco y la punta de Cabo Cala Figuera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Por entonces, solamente los cient\u00edficos marinos mallorquines y algunos naturalistas isle\u00f1os conoc\u00edan en detalle la importancia que ten\u00eda aquella inmensa pradera de Posidonia y el proceso de degradaci\u00f3n que estaba sufriendo. Tal deterioro era consecuencia de la antropizaci\u00f3n del litoral y del impacto que causaban algunas infraestructuras construidas en la costa que estaban provocando la muerte de gran parte de la pradera con las consecuencias que, posteriormente, fueron f\u00e1ciles de evaluar. No era menor el impacto que provocaban los artes de pesca que se arrastraban sobre las praderas y que produc\u00edan grandes \u201ccalvas\u201d en la abigarrada vegetaci\u00f3n, del mismo modo que tampoco era despreciable el efecto de arrastre de las anclas de la numerosa flota de buques que recalaban en la bah\u00eda.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/censo-visual.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4150\" style=\"width:283px;height:auto\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Censo visual de la pradera de Posidonia.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Una de las fascinaciones que por entonces nos caus\u00f3 la prospecci\u00f3n, fue la espectacularidad del frondoso bosque submarino que se mov\u00eda r\u00edtmicamente con el vaiv\u00e9n de las olas y el empuje de las corrientes litorales bajo el casco del barco. Aquel verdoso y ondulante tapiz submarino desarrollaba una impactante y m\u00e1s que visible actividad biol\u00f3gica, aportando a nuestra supervivencia una importante cantidad de ox\u00edgeno. Nuestra perspectiva como geof\u00edsicos se transform\u00f3 radicalmente cuando nos pusimos los equipos de buceo aut\u00f3nomos y nos sumergimos para comprobar con nuestros propios ojos que todo lo que est\u00e1bamos registrando con los sistemas de prospecci\u00f3n indirecta se correspond\u00eda en realidad con lo que interpret\u00e1bamos. El exuberante tapiz vegetal que recubr\u00eda todo el fondo de la bah\u00eda ten\u00eda un color verde exultante con arbustos que se alzaban sobre el fondo m\u00e1s de metro y medio de altura. Exhib\u00eda una vitalidad pisc\u00edcola asombrosa que se entreten\u00eda jugueteando entre sus elongadas hojas mientras se balanceaban al son de las suaves corrientes. Sin duda era un espect\u00e1culo que te envolv\u00eda y que te abstra\u00eda de tal manera que no quer\u00edas regresar a la superficie. Solamente el vaciado de la botella de aire nos oblig\u00f3 a abandonar aquel espect\u00e1culo y ascender a nuestra realidad suba\u00e9rea antropol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Aquella prospecci\u00f3n pionera arroj\u00f3 muy buenos resultados, como era de esperar en un estudio en el que los antecedentes eran muy escasos y poco precisos. Destaca entre ellos un excelente trabajo realizado por Rafael de Buen y Lozano \u201c<em>Estudio batilitol\u00f3gico de la bah\u00eda de Palma<\/em>\u201d (1916), acompa\u00f1ado de un ap\u00e9ndice firmado por Od\u00f3n de Buen sobre \u201c<em>Moluscos en sedimentos<\/em>\u201d, en el que describe la pradera posidon\u00edcola bas\u00e1ndose en la toma de muestras de fondo desde el buque prospector por medio de muestreadores mec\u00e1nicos, lo que le permiti\u00f3 intuir la extensi\u00f3n que ocupar\u00eda aquella pradera fitobent\u00f3nica y su importancia ecosist\u00e9mica. Un trabajo visionario que impuls\u00f3 nuevas investigaciones que con la <a href=\"https:\/\/academiamalaguenaciencias.wordpress.com\/2025\/12\/13\/el-buque-oceanografico-odon-de-buen\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">tecnolog\u00eda digital de prospecci\u00f3n disponible<\/a>, permite realizar en la actualidad cartograf\u00edas de gran precisi\u00f3n con un m\u00ednimo consumo de tiempo y un considerable ahorro en gastos de movilizaci\u00f3n de personal y material.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Todo esto viene a colaci\u00f3n de la insistencia manifestada por los cient\u00edficos destacando la importancia que tienen en el medio marino todos los ecosistemas singulares que en \u00e9l se desarrollan. A pesar de que el ser humano no est\u00e9 preparado para observarlos directamente, hemos de ser conscientes de que el oc\u00e9ano es una fuerza natural global que tiene una gran capacidad para combatir el impacto del cambio clim\u00e1tico, participando en esta lucha todos y cada uno de sus ecosistemas. Sabemos que en las praderas posidon\u00edcolas viven, al menos, unas 400 especies vegetales y unas 1000 especies animales, seg\u00fan los censos m\u00e1s recientes. Sirva de ejemplo la importancia que tienen sus ra\u00edces, sus tallos o rizomas, y sus hojas, pues son lugares en los que se fijan numerosas especies de foramin\u00edferos que, a su vez, son la base fundamental de la sedimentaci\u00f3n carbonatada que generan las praderas y que les permite seguir expandiendo sus ra\u00edces. Pueden llegar a producir por fotos\u00edntesis hasta 20 litros de Ox\u00edgeno por metro cuadrado y d\u00eda, superando as\u00ed a las selvas amaz\u00f3nicas en producci\u00f3n por m<sup>2<\/sup>. Tambi\u00e9n hay datos cient\u00edficos que indican que las praderas submarinas, los manglares y las marismas son capaces de\u00a0capturar carbono de la atm\u00f3sfera almacen\u00e1ndolo, principalmente, en los sedimentos marinos en una proporci\u00f3n que quintuplica la capacidad que tienen los bosques continentales para realizar la misma tarea. Sin embargo, estos ecosistemas est\u00e1n degrad\u00e1ndose o desapareciendo muy r\u00e1pidamente: un tercio de las praderas submarinas se han perdido en los \u00faltimos decenios, y m\u00e1s particularmente, las praderas de <em>Posidonia oceanica<\/em> han perdido cerca del 40% de su extensi\u00f3n en el mar Mediterr\u00e1neo, incluso las m\u00e1s recientes informaciones indican que los manglares desaparecen\u00a0al doble de velocidad que cualquier otro bosque del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Si nos fijamos en el microsc\u00f3pico fitoplancton que se concentra en las aguas iluminadas por el sol, cuya actividad fotosint\u00e9tica no es de importancia menor, nos damos cuenta de que ha pasado millones de a\u00f1os&nbsp;absorbiendo enormes cantidades de carbono y produciendo cantidades ingentes de ox\u00edgeno. Pero su mundo se est\u00e1 oscureciendo lentamente por causa del incremento de la turbidez de las aguas superficiales (contaminaci\u00f3n marina). La \u201czona f\u00f3tica\u201d -la capa de agua marina superficial iluminada por el sol-, que abarca, por lo general, los primeros 200 metros, alberga el 90% de la vida marina. Pues bien, esta capa estrat\u00e9gica para el desarrollo de la vida marina se ha reducido en una&nbsp;quinta parte del oc\u00e9ano en tan solo dos d\u00e9cadas, y en algunos lugares a la mitad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Pensemos que el oc\u00e9ano es&nbsp;capaz de producir, aproximadamente, el 50% del ox\u00edgeno que se consume en el Planeta<strong>,&nbsp;<\/strong>absorbiendo el 30% de las emisiones de CO\u2082 y capturando el 90% del exceso de calor. Pero por desgracia, los procesos oceanogr\u00e1ficos que permiten al medio marino realizar tal depuraci\u00f3n de la atm\u00f3sfera tienen una limitaci\u00f3n insalvable. Las actividades humanas provocan que el agua de mar se contamine, se caliente y se vuelva m\u00e1s \u00e1cida. El oc\u00e9ano est\u00e1 sufriendo graves da\u00f1os y, con ello, su capacidad para regular el clima. Pero no nos dejemos llevar por el fatalismo, por ello no debemos bajar la guardia minimizando la importancia que tienen los ecosistemas litorales, los m\u00e1s cercanos a nuestro lugar de residencia o veraneo en la costa; los que podemos contemplar con unas gafas de buceo y un tubo para respirar. Antes al contrario, debemos respetarlos y defenderlos procurando favorecer su sostenimiento y protecci\u00f3n, pues son el conjunto de todos ellos los que desempe\u00f1an ese papel depurador que nos permite, al ser humano y al resto de especies vivas, sobrevivir en el Planeta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\"><strong><em>*V\u00edctor D\u00edaz-del-R\u00edo Espa\u00f1ol es acad\u00e9mico de n\u00famero y cient\u00edfico titular (J) del Instituto Espa\u00f1ol de Oceanograf\u00eda. Vocal de Comunicaci\u00f3n y Redes Sociales de la Academia Malague\u00f1a de Ciencias.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pensemos que el oc\u00e9ano es capaz de producir, aproximadamente, el 50% del ox\u00edgeno que se consume en el Planeta, absorbiendo el 30% de las emisiones de CO\u2082 y capturando el 90% del exceso de calor. 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