{"id":4019,"date":"2025-11-29T05:00:00","date_gmt":"2025-11-29T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/academiamalaguenaciencias.wordpress.com\/?p=4019"},"modified":"2026-06-04T15:51:25","modified_gmt":"2026-06-04T15:51:25","slug":"los-medicos-y-la-guerra-nuclear","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/2025\/11\/29\/los-medicos-y-la-guerra-nuclear\/","title":{"rendered":"LOS M\u00c9DICOS Y LA GUERRA NUCLEAR"},"content":{"rendered":"\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-soundcloud wp-block-embed-soundcloud\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"FEDERICO SORIGUER_Los m\u00e9dicos y la guerra nuclear_29_11_2025 by Academia Malague\u00f1a de Ciencias\" width=\"640\" height=\"400\" scrolling=\"no\" frameborder=\"no\" allow=\"autoplay; encrypted-media\" src=\"https:\/\/w.soundcloud.com\/player\/?visual=true&#038;url=https%3A%2F%2Fapi.soundcloud.com%2Ftracks%2F2221591985&#038;show_artwork=true&#038;maxheight=960&#038;maxwidth=640\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:0.9\"><strong>Federico J. C-Soriguer Escofet<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:0.9\">Academia Malague\u00f1a de Ciencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sun Tzu escribi\u00f3, \u201c<em>El arte de la guerra<\/em>\u201d, cinco siglos antes de Cristo, un conjunto de obviedades del tipo \u201c<em>be w\u00e1ter<\/em>\u201d, cuya \u00fanica utilidad, hoy, es la de recordarnos que la estupidez humana tiene una larga tradici\u00f3n. Hace algunos a\u00f1os y en otro contexto cont\u00e9 la historia de los pilotos ciegos, que seguramente alguno conoce. En realidad, es un chiste. Los pasajeros de un avi\u00f3n observan la entrada del piloto y el copiloto con gafas oscuras y un bast\u00f3n de ciegos. Parecen ciegos, pero creen que es una broma. El avi\u00f3n comienza a deslizarse a creciente velocidad sin que llegue a producirse el despegue, acerc\u00e1ndose el fin de la pista peligrosamente. Hay un momento que los pasajeros creen que se van a estrellar y gritan horrorizados. Entonces la nave despega y el comandante comenta: \u201c<em>el d\u00eda que esos no griten nos vamos a dar un buen testarazo<\/em>\u201d. &nbsp;A finales de 1945, las bombas nucleares lanzadas el 6 y el 9 de agosto sobre Hiroshima y Nagasaki hab\u00edan matado a un cuarto de mill\u00f3n de personas. &nbsp;Comenzaba as\u00ed, oficialmente, la guerra fr\u00eda basada en la doctrina de la destrucci\u00f3n mutua asegurada (DMA). Serhii Plokhy es un historiador ucraniano, que en un reciente libro \u201c<em>Locura nuclear<\/em>\u201d, recuerda lo cerca que se estuvo de la \u201c<em>destrucci\u00f3n mutua<\/em>\u201d en la crisis de los misiles de 1962, donde solo un milagro, en realidad la energ\u00eda moral de dos soldados desconocidos, uno ruso y un americano, impidieron el malentendido que pod\u00eda haberla desencadenado. Mu\u00f1oz Molina lo ha recordado recientemente en uno de sus art\u00edculos semanales \u201cV\u00edsperas de un fin del mundo\u201d: \u201c<em>A un lado y a otro, Kennedy y Jruschov, rodeados de asesores y ayudantes ignorantes de los motivos y las intenciones del otro, se mueven por impulsos parecidos de recelo y jactancia, de temeridad y cautela, de terror y de v\u00e9rtigo ante las consecuencias inconcebibles que pueden provocar las decisiones que tomen<\/em>\u201d. &nbsp;Como pilotos ciegos.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los a\u00f1os ochenta estudi\u00e9 biolog\u00eda matem\u00e1tica. Un analista de sistemas, nos puso un ejemplo pr\u00e1ctico sobre la rentabilidad del bombardeo nuclear: Desde el punto de vista del \u201ccoste-beneficio\u201d, bombardear la URRS costaba unos pocos millones d\u00f3lares (era rentable). En t\u00e9rminos de \u201ccoste-efectividad\u201d (n\u00famero de rusos muertos) era devastador, pero asumible, siempre que los muertos, claro est\u00e1, fueran del otro (durante la crisis de los misiles, cuenta Serhii Plokhy, Kennedy le pide a un asesor que calcule el n\u00famero aproximado de v\u00edctimas que puede tener un ataque nuclear sobre Estados Unidos y se queda paralizado por la respuesta: \u201c<em>Entre 80 y 90 millones<\/em>\u201d. El problema surg\u00eda cuando alguien se pregunt\u00f3 por la utilidad de todo aquello. Desde la perspectiva del \u201ccoste-utilidad\u201d aquella situaci\u00f3n era un disparate que hab\u00eda que evitar a toda costa. En la realidad de 1962, no fue la l\u00f3gica racional en la toma de decisiones, sino el temor y la suerte, las que evitaron la cat\u00e1strofe. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1983, el Colegio de M\u00e9dicos Brit\u00e1nico, p\u00fablico un informe extraordinario: \u201c<em>The Medical Effects of Nuclear War<\/em>\u201d y en 1986 el Instituto de Medicina en Washington, DC, present\u00f3 un demoledor informe (\u201c<em>The Medical Implications of Nuclear War<\/em>\u201d).&nbsp; En ambos la conclusi\u00f3n era la misma: los gobiernos del mundo deber\u00edan abandonar toda esperanza de que la medicina fuese capaz de hacer frente a la gigantesca destrucci\u00f3n que implicar\u00eda una guerra nuclear. Es en este contexto donde, en 1980, se crea por los doctores&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bernard_Lown\">Bernard Lown<\/a>&nbsp;(<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Estados_Unidos\">Estados Unidos<\/a>) y&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/w\/index.php?title=Evgueni_Chazov&amp;action=edit&amp;redlink=1\">Evgueni Chazov<\/a>&nbsp;(<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Uni%C3%B3n_Sovi%C3%A9tica\">Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica<\/a>) la Asociaci\u00f3n Internacional de M\u00e9dicos para la Prevenci\u00f3n de la Guerra Nuclear, AIMPGN&nbsp;(en ingl\u00e9s,&nbsp; <em>IPPNW<\/em>)&nbsp; con el objetivo de crear un mundo m\u00e1s seguro y pac\u00edfico libre de la amenaza de la aniquilaci\u00f3n nuclear. Fuimos muchos los m\u00e9dicos del mundo, tambi\u00e9n en Espa\u00f1a y en M\u00e1laga, que nos asociaciones. En 1985 la <strong>AIMPGN<\/strong>&nbsp;recibi\u00f3 el Premio Nobel de la Paz. Lo recuerdo muy bien. El mismo d\u00eda que se hizo p\u00fablico hab\u00eda sido invitado a la Casa del Pueblo de la barriada de El Palo a participar en una mesa redonda. El anfitri\u00f3n, que hab\u00eda le\u00eddo el peri\u00f3dico del d\u00eda, me present\u00f3 como Premio Nobel. Con semejante autoridad no me fue dif\u00edcil convencer al auditorio de que lo que El Palo necesitaba era un buen centro de Salud y no un hospital.&nbsp; Dios escribe derecho con reglones torcidos, como se suele decir y si mi intervenci\u00f3n tuvo alguna utilidad, la crisis de los misiles ser\u00eda, si me permiten el humor, una de las razones por las que hay hoy en El Palo un gran Centro de Salud. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Casi ocho d\u00e9cadas despu\u00e9s de Hiroshima y Nagasaki, no solo no se ha avanzado en la desnuclearizaci\u00f3n, sino que el riesgo de una guerra nuclear est\u00e1 de nuevo presente y, como ayer, los m\u00e9dicos debemos elevar nuestra voz, junto a todos aquellos que exigen, la desnuclearizaci\u00f3n mundial. Sesenta a\u00f1os despu\u00e9s de la crisis de los misiles de Cuba, vuelve el rearme nuclear, armas muchas de ellas en manos de lun\u00e1ticos, de iluminados, de fr\u00edos genocidas. (En el mundo de hoy numerosos pa\u00edses, de nuevo, hacen cola para conseguir el arma nuclear). Como dice Mu\u00f1oz Molina: \u201c<em>Cuanto m\u00e1s detallado es el conocimiento, m\u00e1s perturbadora se vuelve la evidencia de que los asuntos p\u00fablicos est\u00e1n gobernados por el azar, la ignorancia, la irracionalidad, el capricho, y de que quienes ocupan el poder act\u00faan muchas veces a ciegas, como movi\u00e9ndose en habitaciones oscuras en las que no llegan a verse los unos a los otros<\/em>\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los a\u00f1os ochenta del pasado siglo los m\u00e9dicos dieron un paso adelante y se comprometieron p\u00fablica y ser\u00eda el momento en el que la ciencia y los cient\u00edficos alzaran su voz. Pero los cient\u00edficos parecen estar en otras cosas. No es nada nuevo. En 1945, junto a Polany, Bertrand Russel es entrevistado por la BBC y un oyente le pregunta por el peligro del uso b\u00e9lico de la energ\u00eda nuclear. La ambigua respuesta de ambos es reconocida en 1962 por Polany: \u201c<em>Despu\u00e9s de intentar justificar la ambig\u00fcedad en nombre de la ciencia<\/em>\u201d, Polany, dice: \u201c<em>La misma mano invisible que gu\u00eda el mercado gu\u00eda la ciencia<\/em>\u201d, y admite que \u00ab<em>Russell y yo deber\u00edamos haberlo hecho mejor al prever estas aplicaciones de la relatividad en enero de 1945<\/em>\u201d. Pocos meses despu\u00e9s -agosto de 1945- estallar\u00eda la bomba at\u00f3mica en Hiroshima y Nagasaki. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La guerra del fin del mundo, esa que pende sobre nuestras cabezas desde hace m\u00e1s de 70 a\u00f1os no es entre el bien y el mal sino entre el buen juicio y la estupidez. Una guerra en manos de pilotos ciegos que mantienen viva en el siglo XXI la tesis que Hobbes desarrollara en el siglo XVIII (\u201c<em>homo homini lupus<\/em>\u201d).&nbsp; Unas guerras contra la que solo cabe el rearme democr\u00e1tico, el \u00fanico sistema en el que, como los pasajeros del avi\u00f3n, se puede avisar a los pilotos del peligro, pues si hay alguna evidencia a la que aferrarnos es la de que entre sociedades verdaderamente democr\u00e1ticas no ha habido nunca guerras. Lo que alumbra el camino sobre el que los humanos deber\u00edamos orientar nuestro futuro. Y la ciencia tan obsesionada hoy por el futuro, no deber\u00eda permanecer callada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>*Federico J. C-Soriguer Escofet es <em>m\u00e9dico y acad\u00e9mico de n\u00famero, vocal de la Secci\u00f3n de Ciencias Sociales y Humanidades.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Agradecemos la cesi\u00f3n gratuita de la foto de cabecera a&nbsp;<a href=\"https:\/\/unsplash.com\/es\/@jplenio?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText\">Johannes Plenio<\/a>&nbsp;en&nbsp;<a href=\"https:\/\/unsplash.com\/es\/fotos\/papel-pintado-azul-y-rojo-hDdjKJzdMJA?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText\">Unsplash<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sun Tzu escribi\u00f3, \u201cEl arte de la guerra\u201d, cinco siglos antes de Cristo, un conjunto de obviedades del tipo \u201cbe w\u00e1ter\u201d, cuya \u00fanica utilidad, hoy, es la de recordarnos que la estupidez humana tiene una larga tradici\u00f3n. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6529,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"image","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[5,303,58],"tags":[],"class_list":["post-4019","post","type-post","status-publish","format-image","has-post-thumbnail","hentry","category-cc-sociales","category-cientificos","category-federico-soriguer","post_format-post-format-image"],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/20251129BlogSoriguerEscofet-scaled.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4019","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4019"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4019\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6530,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4019\/revisions\/6530"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6529"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4019"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4019"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4019"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}