{"id":3704,"date":"2025-03-22T05:00:00","date_gmt":"2025-03-22T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/academiamalaguenaciencias.wordpress.com\/?p=3704"},"modified":"2026-06-10T15:27:57","modified_gmt":"2026-06-10T15:27:57","slug":"la-regeneracion-natural-de-nuestros-pinsapares-factor-fundamental-para-su-persistencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/2025\/03\/22\/la-regeneracion-natural-de-nuestros-pinsapares-factor-fundamental-para-su-persistencia\/","title":{"rendered":"LA REGENERACI\u00d3N NATURAL DE NUESTROS PINSAPARES; FACTOR FUNDAMENTAL PARA SU PERSISTENCIA."},"content":{"rendered":"\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-soundcloud wp-block-embed-soundcloud\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Jos\u00e9 B. L\u00f3pez Quintanilla_22_03_2025_Pinsapares by Academia Malague\u00f1a de Ciencias\" width=\"640\" height=\"400\" scrolling=\"no\" frameborder=\"no\" allow=\"autoplay; encrypted-media\" src=\"https:\/\/w.soundcloud.com\/player\/?visual=true&#038;url=https%3A%2F%2Fapi.soundcloud.com%2Ftracks%2F2058666080&#038;show_artwork=true&#038;maxheight=960&#038;maxwidth=640\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1\"><strong>Jos\u00e9 B. L\u00f3pez Quintanilla<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1\">Academia Malague\u00f1a de Ciencias<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Ante las noticias m\u00e1s pesimistas sobre la supervivencia de nuestros bosques de <em>Abies pinsapo<\/em> Boiss, quiero lanzar con este art\u00edculo un mensaje de optimismo sobre la persistencia de nuestros pinsapares. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Cuando visitamos cualquier zona forestal debemos mirar, y sobre todo observar (al menos) todos los elementos del paisaje que conforman dicho sistema biol\u00f3gico, para poder intuir aquellas relaciones que existen entre ellos, porque de estas interacciones inter e intra-espec\u00edficas se obtendr\u00e1 la foto que tenemos enfrente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">En los \u00faltimos a\u00f1os hemos sufrido una sequ\u00eda persistente, y nos hemos alarmado por la cantidad de pinsapos muertos que aparecen en el dosel arb\u00f3reo, pero si nos adentramos en el bosque, y nos fijamos m\u00e1s detenidamente, muchos de esos \u00e1rboles que \u201cnos parecen secos\u201d no lo est\u00e1n en su totalidad, ya que al introducirnos en el rodal en cuesti\u00f3n podemos observar que su copa inferior permanece verde, y por tanto susceptible de convertirse en un pinsapo candelabro: cuando esas ramas laterales se transformen en principales y sigan creciendo con geotropismo negativo hacia la luz, podr\u00e1n seguir produciendo ac\u00edculas, flores, pi\u00f1as y&nbsp; semillas. Este hecho es muy importante en todos los rodales de pinsapos densos, ya que desde lejos solo podemos ver los \u00e1pices de los \u00e1rboles, por lo que la alarma suele estar siempre sobrevalorada. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-2-colonizacion-regenrado-pinsapo-huecos-jlq.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3709\" style=\"width:302px;height:auto\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>FOTO 1. En el centro del rodal empieza a vislumbrarse los brinzales o gachapones, que ir\u00e1n colonizando el resto del hueco conforme vaya aumentando de tama\u00f1o, de tal forma que ir\u00e1n incorpor\u00e1ndose plantones de todas las clases de edad. Pinsapar de Parauta. (imagen de JLQ).<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Si seguimos adentr\u00e1ndonos en el bosque, podremos intuir la din\u00e1mica natural del rodal forestal, y darnos cuenta como en los huecos d\u00f3nde aparecen pinsapos muertos, como consecuencia de los derribos ocasionados por la podredumbre de sus ra\u00edces afectadas por <em>Heterobasidion abietinum<\/em>, propician la regeneraci\u00f3n natural con la aparici\u00f3n de brinzales o gachapones en el centro del rodal, que ir\u00e1n colonizando el resto del hueco conforme vaya aumentando de tama\u00f1o, de tal forma que ir\u00e1n agreg\u00e1ndose plantones de todas las clases de edad, tendiendo hacia una masa de estructura irregular y de composici\u00f3n flor\u00edstica diversa, con la incorporaci\u00f3n de otras especies arb\u00f3reas o arbustivas (Foto 1) . Este hecho es fundamental para comprender su din\u00e1mica natural, e intuir hacia donde vamos, comprobando que la persistencia del bosque est\u00e1 asegurada, al menos a corto y medio plazo, es decir tenemos garantizada su persistencia. Es un proceso natural que dirige hacia la irregularizaci\u00f3n del dosel arb\u00f3reo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">En el interior de los rodales densos de pinsapo \u201c<em>existe una regeneraci\u00f3n anticipada o a la espera (advanced regeneration), muy din\u00e1mica dispuesta para incorporarse cuando se abren huecos provocados por peque\u00f1as perturbaciones (da\u00f1os mec\u00e1nicos por desprendimiento de rocas, mortalidad por pat\u00f3genos, etc.) (<\/em>B. Abellanas Oar <em>et al<\/em>., 2003<em>). <\/em>En estas aberturas existe una \u201c<em>correlaci\u00f3n positiva significativa entre el tama\u00f1o del hueco y la densidad y \u00e1rea basal de las especies arb\u00f3reas dominantes A. pinsapo, Q. faginea y Q. ilex ballota\u201d (<\/em>R.M. Navarro Cerrillo <em>et al., 2014<\/em>)<em>.<\/em> Tambi\u00e9n podemos observar c\u00f3mo sus crecimientos son diferentes dependiendo de la especie, de la altitud y la exposici\u00f3n principalmente, lo que nos permitir\u00e1 deducir su evoluci\u00f3n. Debemos tener claro que en estas zonas basales (altitud inferior a 1.300 m s.n.m.) el abeto ir\u00e1 disminuyendo su densidad (J.A. Carreira de la Fuente <em>et al<\/em>., 1998), siendo sustituido por las otras especies, en mayor o menor medida, pero siempre estar\u00e1 presente, lo que facilitar\u00e1 su recolonizaci\u00f3n en caso de que las condiciones clim\u00e1ticas le sean m\u00e1s favorables. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-3-tratamientos-selvicolas-para-favorecer-regenerado-pinsapo-jlq.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3711\" style=\"width:336px;height:auto\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>FOTO 2. Con los tratamientos selv\u00edcolas en pinares se consigue favorecer el desarrollo de las plantas de pinsapo y su progresiva colonizaci\u00f3n, lo que a su vez genera beneficios econ\u00f3micos y sociales en los pueblos afectados. Alcornicalejo, Pinar de Yunquera. (imagen de JLQ).<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">De gran importancia es el regenerado que aparece bajo la cubierta de los pinares y encinares pr\u00f3ximos, ya que tras los oportunos tratamientos selv\u00edcolas se consigue favorecer el desarrollo de las plantas de pinsapo y su progresiva colonizaci\u00f3n, lo que a su vez genera beneficios econ\u00f3micos y sociales en los pueblos afectados (Foto 2). Incluso podemos observar c\u00f3mo en zonas adecuadas para pinsapo la regeneraci\u00f3n de este es mayor frente a la del pino, <em>lo que demuestra que el pinsapo se est\u00e1 regenerando adecuadamente bajo cubierta del pinar en aquellas zonas ecol\u00f3gicamente m\u00e1s favorables<\/em> (M. Arista <em>et al<\/em>., 1997). Con las \u00faltimas investigaciones hemos constatado que <em>las localizaciones identificadas a trav\u00e9s del modelo de incidencia solar se pueden considerar \u201cmicro refugios clim\u00e1ticos\u201d determinantes para el establecimiento y supervivencia tanto de las pl\u00e1ntulas j\u00f3venes como de los adultos de pinsapo, ya que estas dependen en gran medida de fen\u00f3menos de compensaci\u00f3n h\u00eddrica, precipitaci\u00f3n oculta, y factores t\u00e9rmicos<\/em> <em>(<\/em>R.M. Navarro Cerrillo <em>et al.,<\/em> 2024). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Especial atenci\u00f3n se ha tenido en los \u00faltimos a\u00f1os con los bosquetes y pies aislados en zonas marginales, procur\u00e1ndoles protecci\u00f3n y\/o repoblaci\u00f3n artificial en aquellos que debido a los incendios o a da\u00f1os por factores bi\u00f3ticos o abi\u00f3ticos, se han quedado sin regeneraci\u00f3n. No representan una p\u00e9rdida relevante desde el punto de vista cuantitativo, pero s\u00ed desde el cualitativo, no debemos perder estos n\u00facleos tan importantes desde su perspectiva gen\u00e9tica y de conectividad ecol\u00f3gica (Foto 3). <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-4-canada-la-perra-impresionante-regenerado-natural-de-pinsapo-y-quejigo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3713\" style=\"width:334px;height:auto\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>FOTO 3. Esta imagen refleja la fuerza y extensi\u00f3n del regenerado cuando dispone de suficientes factores favorables: cantidad suficiente de \u00e1rboles padre, suelo y altitud. Ca\u00f1ada La Perra (Yunquera). (imagen JLQ).<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Cuantitativamente los datos son muy destacados, ya que el n\u00famero de incorporaciones (plantas procedentes de semillas que germinan) en las aberturas ocasionadas por la ca\u00edda de \u00e1rboles, pueden superar las 120.000 pl\u00e1ntulas\/ha en El Pinar de Grazalema (B. Abellanas Oar <em>et al<\/em>., 2003). Y cualitativamente podemos destacar que el regenerado surgido junto a pies ca\u00eddos no suele mostrar s\u00edntomas de enfermedad (Foto 4). Importante es tambi\u00e9n la incorporaci\u00f3n como regenerado de la encina, el quejigo, pino carrasco, pino resinero, sabina y enebro principalmente, lo que favorece una estabilidad mayor frente al avance del hongo por las barreras que suponen sus ra\u00edces, sobre todo las de encina y quejigo. Estas especies empiezan a verse de forma m\u00e1s clara en las zonas afectadas por el decaimiento en los pinsapares de Parauta y Yunquera, especialmente en altitudes inferiores a los 1.300 metros, originando masas mixtas con presencia de pinsapo, muy similar a lo que ocurre en el Pinar de Grazalema.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Varios estudios realizados por la Universidad de M\u00e1laga obtuvieron \u201c<em>resultados confirman<\/em>(do)<em> que el aumento del NDVI (<\/em>\u00cdndice de Vegetaci\u00f3n de Diferencia Normalizada, que mide el verdor y la densidad de la vegetaci\u00f3n captada en una imagen de sat\u00e9lite)<em> es consistente en el tiempo y puede corresponder con un proceso de regeneraci\u00f3n de los pinsapares situados en la Sierra de las Nieves y Sierra Bermeja. En efecto, desde enero de 2002 hasta diciembre de 2016 <\/em>(2022) <em>se ha producido un proceso de reverdecimiento en todos los tipos de superficies forestales cubiertas con Abies pinsapo\u201d <\/em>(O. Guti\u00e9rrez-Hern\u00e1ndez <em>et al<\/em>., 2018 y A. Cort\u00e9s Molino, 2022)<em>. <\/em>Estos resultados son muy alentadores para los gestores porque confirman, de forma objetiva y generalizada, que estos procesos de regeneraci\u00f3n tienen lugar en todos nuestros bosques de pinsapo, y de esta forma demuestra que los procesos de decaimiento en los pinsapares originan huecos en el dosel continuo del bosque, lo que favorece su regeneraci\u00f3n. <em>El modelo de incidencia solar define el microh\u00e1bitat del pinsapo, como el principal factor para la regeneraci\u00f3n (y resistencia a estreses bi\u00f3ticos), y el factor m\u00e1s importante para la mortalidad de las pl\u00e1ntulas <\/em>(R.M. Navarro Cerrillo <em>et al., <\/em>2024). <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-5-fabundante-y-diversa-regeneracion-natural-en-la-generalidad-del-parque-natural-jlq.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3715\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Foto 4 . El regenerado surgido junto a pies afectados por Heterobasidion no suele mostrar s\u00edntomas de enfermedad. Pinsapar de Yunquera. (imagen de JLQ<\/strong>).<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Podemos concluir que <em>las labores de repoblaci\u00f3n y de las actuaciones selv\u00edcolas que se han realizado a partir de los a\u00f1os sesenta del siglo XX en <\/em>los montes con presencia de pinsapo,<em> han permitido su restauraci\u00f3n natural y, particularmente, el establecimiento de unas condiciones que est\u00e1n favoreciendo una din\u00e1mica positiva de regeneraci\u00f3n natural del pinsapar <\/em>(G. Salmoral Portillo <em>et al<\/em>., 2008)<em>.<\/em> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">En el futuro es necesario fomentar, y aprovechar, los inventarios forestales (proyectos de ordenaci\u00f3n de montes e Inventario Forestal Nacional) para poder realizar un seguimiento en el tiempo de los patrones de regeneraci\u00f3n, y \u201c<em>mejorar el conocimiento sobre los factores de micrositio que limitan la regeneraci\u00f3n de la especie para mejorar el \u00e9xito de las plantaciones de restauraci\u00f3n podr\u00eda ayudar a reducir los principales filtros abi\u00f3ticos, que actualmente limitan la recuperaci\u00f3n natural de estos bosques (<\/em>R.M. Navarro Cerrillo <em>et al., <\/em>2024). Acompa\u00f1\u00e1ndolos de los estudios climatol\u00f3gicos que permitan comprobar las tendencias de temperatura y precipitaci\u00f3n, relacion\u00e1ndolo con el NVDI. Y, por \u00faltimo, es prioritario profundizar en el gran desconocido: \u201cel suelo que sustenta a nuestros pinsapares\u201d y su relaci\u00f3n (o relaciones) con la din\u00e1mica del dosel arb\u00f3reo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El d\u00eda 21 de marzo las Naciones Unidas celebra el D\u00eda Internacional de los Bosques, que este a\u00f1o ha elegido el lema: <strong>Bosques y alimentos. \u00a1El futuro de la alimentaci\u00f3n comienza en los bosques! <\/strong>En este sentido, la importancia de nuestros pinsapares es vital para proteger el suelo de las sierras de mayor altitud de la Serran\u00eda de Ronda, evitando procesos de erosi\u00f3n, de inundaciones en los n\u00facleos habitados, y sobre todo contribuir a la mejora de la calidad del agua que bebemos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, quiero aprovechar para agradecer a todos los grupos de investigaci\u00f3n que est\u00e1n contribuyendo a afianzar los conocimientos necesarios para poder realizar la mejor gesti\u00f3n posible de nuestros pinsapares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>*Jos\u00e9 B. L\u00f3pez Quintanilla es acad\u00e9mico de m\u00e9rito e ingeniero de montes. Ha sido Coordinador Regional del Plan de Recuperaci\u00f3n del Pinsapo.<\/em><\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Imagen de cabecera: \u00abPl\u00e1ntulas de pinsapo germinadas sobre madera muerta del \u00e1rbol ca\u00eddo. Pinsapar de Ronda.\u00bb (imagen de JLQ)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos a\u00f1os hemos sufrido una sequ\u00eda persistente, y nos hemos alarmado por la cantidad de pinsapos muertos que aparecen en el dosel arb\u00f3reo, pero si nos adentramos en el bosque, y nos fijamos m\u00e1s detenidamente, muchos de esos \u00e1rboles que \u201cnos parecen secos\u201d no lo est\u00e1n en su totalidad, ya que al introducirnos en el rodal en cuesti\u00f3n podemos observar que su copa inferior permanece verde, y por tanto susceptible de convertirse en un pinsapo candelabro: cuando esas ramas laterales se transformen en principales y sigan creciendo con geotropismo negativo hacia la luz, podr\u00e1n seguir produciendo ac\u00edculas, flores, pi\u00f1as y  semillas. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7065,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"image","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[270,397,72,14,6,271,279,53,679,680,272,683,479,55],"tags":[],"class_list":["post-3704","post","type-post","status-publish","format-image","has-post-thumbnail","hentry","category-abies-pinsapo","category-bosques","category-botanica","category-cc-naturales","category-cc-tecnologicas","category-jose-b-lopez-quintanilla","category-masa-forestal","category-medio-rural","category-pinsapar-de-parauta","category-pinsapar-de-ronda","category-pinsapo","category-ronda","category-serrania-de-ronda","category-terreno-forestal","post_format-post-format-image"],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/20250322BlogLopezQuintanilla-scaled.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3704"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3704\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7069,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3704\/revisions\/7069"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7065"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}