{"id":3310,"date":"2024-06-08T05:00:00","date_gmt":"2024-06-08T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/academiamalaguenaciencias.wordpress.com\/?p=3310"},"modified":"2026-06-13T19:23:10","modified_gmt":"2026-06-13T19:23:10","slug":"nubosidad-variable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/2024\/06\/08\/nubosidad-variable\/","title":{"rendered":"NUBOSIDAD VARIABLE"},"content":{"rendered":"\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:0.9\"><strong>Francisco S\u00e1nchez Gallardo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:0.9\">Academia Malague\u00f1a de Ciencias<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Nubosidad variable. \u00bfCu\u00e1ntas veces hemos escuchado esta expresi\u00f3n en las predicciones del tiempo? \u00a1Y qu\u00e9 cierto es! Nunca un cielo nuboso presenta el mismo aspecto; es una de\u00a0las maravillas\u00a0de la naturaleza. Las nubes que observamos como simples estructuras aparentemente esponjosas no son elementos est\u00e1ticos, siempre est\u00e1n en movimiento. No son del mismo aspecto ni tienen el mismo tama\u00f1o; unas est\u00e1n m\u00e1s bajas otras m\u00e1s altas.\u00a0Est\u00e1n en continuo cambio debido a los procesos\u00a0micro-f\u00edsicos\u00a0que se producen en su interior y hasta su coloraci\u00f3n depende de su contenido acuoso, dimensi\u00f3n, o de la incidencia de los rayos solares. Algunas son como figuras amorfas de contornos a veces muy bien definidos y a veces difusos. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"517\" height=\"190\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/figuras-1-y-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3314\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Ejemplos son dos tipos de nubes incorporadas en el a\u00f1o 2017 al Atlas Internacional de Nubes de la Organizaci\u00f3n Meteorol\u00f3gica Mundial: nubes \u00ab<em>volutus<\/em>\u00bb (izquierda) y nubes \u00ab<em>asperitas<\/em>\u00ab(derecha).<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Aunque las nubes pueden considerarse como entidades individuales tambi\u00e9n pueden entenderse como una clara prueba del comportamiento de la atm\u00f3sfera, ya que hay tipos de circulaci\u00f3n atmosf\u00e9rica que tienden a producir nubes y otros a dispersarlas. De igual forma, diferentes combinaciones de presi\u00f3n, temperatura y humedad inhiben la formaci\u00f3n de nubes, mientras otras pueden producir una espectacular sucesi\u00f3n de tipos y modelos. Variedades que han sido plasmadas de forma singular por grandes pintores como el Greco en el cielo de Toledo o Sorolla\u00a0en\u00a0bellas escenas marinas.\u00a0Otras pinceladas y consideraciones f\u00edsicas sobre la importancia de las nubes y su influencia en la evoluci\u00f3n clim\u00e1tica terrestre se expresan a continuaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Es cierto que una atm\u00f3sfera m\u00e1s c\u00e1lida y h\u00fameda afecta a la capa de nubes. Sin embargo, es mucho m\u00e1s incierto c\u00f3mo los cambios en la nubosidad pueden influir en la sensibilidad del clima. Un aumento en las nubes bajas tender\u00e1 a compensar parte del calentamiento al reflejar m\u00e1s luz solar en el espacio, mientras que un aumento de las nubes altas atrapar\u00eda calor adicional. Por otra parte, los procesos microf\u00edsicos antes citados y los cambios en la composici\u00f3n de las nubes tambi\u00e9n son importantes en los procesos de interacci\u00f3n con la radiaci\u00f3n solar: las nubes con m\u00e1s gotas de agua son \u00ab\u00f3pticamente m\u00e1s gruesas\u00bb y bloquean la luz solar de manera m\u00e1s efectiva que las formadas principalmente por cristales de hielo. Lo cual significa que el efecto neto general de los retornos radiactivos de las nubes es complejo y dif\u00edcil de modelar con precisi\u00f3n. Y tan es as\u00ed que desde el primer informe del IPPC ya se puso de manifiesto que la cualificaci\u00f3n y cuantificaci\u00f3n de las nubes constituyen una de las principales incertidumbres para la evaluaci\u00f3n de la sensibilidad clim\u00e1tica. De hecho, se ha podido comprobar que la mayor disparidad entre modelos cero-dimensionales hasta los complejos modelos acoplados atm\u00f3sfera-oc\u00e9ano se debe a la influencia de las nubes en los procesos radiactivos. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"240\" height=\"180\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/figura-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3316\" style=\"width:334px;height:auto\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">                  <strong><em>Cirrus<\/em> sobre la Bah\u00eda de M\u00e1laga<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">La NASA ha proporcionado, con datos satelitales, informaci\u00f3n sobre la radiaci\u00f3n tanto en la cima de la atm\u00f3sfera como en la superficie terrestre as\u00ed como de la evoluci\u00f3n de la nubosidad, destacando un resultado sorprendente para la ciencia del clima como es el hecho de que el calentamiento de la Tierra desde 2001 a 2020 se debe principalmente a una mayor permeabilidad de las nubes a la radiaci\u00f3n solar de onda corta en detrimento de la radiaci\u00f3n incidente de onda larga que ha contribuido solo en peque\u00f1a medida al calentamiento. Lo cual contrasta con la hip\u00f3tesis de que el aumento de la radiaci\u00f3n incidente de onda larga se deb\u00eda \u00fanicamente al efecto invernadero antropog\u00e9nico. Es cierto que un periodo de 20 a\u00f1os parece demasiado corto para decidir de manera concluyente si la actual fase de calentamiento es un fen\u00f3meno temporal o permanente, y de ah\u00ed que no exista consenso en la comunidad cient\u00edfica. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Lo que s\u00ed se puede afirmar es que el impacto de las nubes es doble; por un lado, las nubes reflejan parte de la radiaci\u00f3n solar hacia el espacio (el llamado \u201c<em>efecto parasol\u00bb<\/em>) limitando el suministro de energ\u00eda a la Tierra, y por otro, las nubes contribuyen al efecto invernadero al absorber y reemitir radiaci\u00f3n infrarroja. Por tanto, las nubes tienen dos efectos opuestos, enfriamiento y calentamiento, sobre el clima de la Tierra. Las mediciones satelitales indican que en promedio las nubes enfr\u00edan el clima, pero tambi\u00e9n conviene advertir que esto no sucede con todos los tipos de nubes, ya que el efecto invernadero predomina en las nubes finas y altas llamadas \u00ab<em>cirrus<\/em>\u00ab. En la actualidad se siguen realizando numerosos estudios sobre el calentamiento del planeta Tierra; entre ellos un proyecto europeo de sat\u00e9lites que utiliza mediciones de nubes de EUMETSAT (Organizaci\u00f3n Europea para la Explotaci\u00f3n de Sat\u00e9lites Meteorol\u00f3gicos), seg\u00fan el cual el calentamiento iniciado a principios de este siglo va acompa\u00f1ado de una disminuci\u00f3n de la nubosidad en el continente europeo.\u00a0Y m\u00e1s concretamente, a partir de las mediciones de radiaci\u00f3n, se deduce en este proyecto que un 2% menos de nubosidad significar\u00eda un aumento del flujo neto de radiaci\u00f3n, aunque en las causas de esta disminuci\u00f3n de la nubosidad tampoco existe unidad de criterio. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"226\" height=\"233\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/figura-04.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3318\" style=\"width:321px;height:auto\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Anomal\u00edas anuales de la nubosidad en el continente europeo<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Estas son algunas tendencias de opini\u00f3n predominantes: (a) los cambios en la nubosidad pueden ser causados por una disminuci\u00f3n de los aerosoles; (b) por el calentamiento atmosf\u00e9rico debido a las causas naturales; (c) por el calentamiento antropog\u00e9nico debido a las emisiones de CO<sub>2<\/sub>; (d) por una combinaci\u00f3n de estos factores; (e) y por los cambios en los usos del suelo con alteraciones significativas del \u00abalbedo\u00bb (relaci\u00f3n de la radiaci\u00f3n que cualquier superficie refleja sobre la radiaci\u00f3n que incide sobre la misma). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Dada la complejidad de nuestra atm\u00f3sfera y los millones de mol\u00e9culas diferentes presentes en ella, la comprensi\u00f3n de la formaci\u00f3n de aerosoles -de 25 a 30 nan\u00f3metros- y de las interacciones entre \u00e9stos y las nubes, sigue siendo todav\u00eda muy limitada. Los aerosoles, que pueden ser emitidos naturalmente por los volcanes y otras fuentes, as\u00ed como por la actividad humana, tambi\u00e9n reflejan la luz solar y tienen un efecto de enfriamiento.\u202fPero tambi\u00e9n interact\u00faan con las nubes, cambiando su formaci\u00f3n y luminosidad y, en consecuencia, su capacidad para calentar o enfriar la superficie terrestre.\u00a0 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Esta importancia de las nubes en el clima de la Tierra contribuye dentro del mundo cient\u00edfico a la controversia y a un debate cuasi-permanente con enfoques diferentes y conclusiones opuestas. Desacuerdo que surge seg\u00fan la escala con la que los modelos de predicci\u00f3n clim\u00e1tica tienen en cuenta las nubes. De hecho, en la resoluci\u00f3n espacial de los actuales modelos clim\u00e1ticos globales (que no regionales), la Tierra se puede considerar dividida en cuadr\u00edculas de unos 100 km. Pues bien, con esta distribuci\u00f3n dentro de cada una de estas celdas suceden muchas cosas que escapan al proceso de los grandes ordenadores, porque suponiendo nubes de 5 km de tama\u00f1o las lluvias ocurren aqu\u00ed o all\u00ed dentro de la cuadr\u00edcula, con lo que es muy dif\u00edcil representar individualmente las nubes en los citados modelos: solamente se podr\u00e1 representar el efecto promedio en cada celda de un conjunto de nubes. Por eso no todos los modelos se comportan de la misma manera y en consecuencia conducen a resultados diferentes. Y aunque hoy d\u00eda existe el deseo de manipular el tiempo para evitar problemas como las sequ\u00edas, lo cierto es que las nubes no son \u00aborde\u00f1ables\u00bb, guardando todav\u00eda grandes secretos que dificultan predicciones clim\u00e1ticas precisas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Las nubes son pues uno de los fen\u00f3menos naturales que han estimulado el pensamiento cient\u00edfico y la inspiraci\u00f3n art\u00edstica. Recordemos esta bella composici\u00f3n del poeta Campoamor: \u201c<em>\u2026Las nubes nos ofrecen el espect\u00e1culo de la vida. La existencia, \u00bfqu\u00e9 es sino un juego de nubes? Dir\u00edase que las nubes son \u00abideas que el viento ha condensado\u00bb; ellas se nos representan como un \u00abtraslado del insondable porvenir\u00bb. \u00abVivir &#8211;<\/em>escribe el poeta<em>&#8211; es ver pasar.\u00bb S\u00ed; vivir es ver pasar: ver pasar all\u00e1 en lo alto las nubes. Mejor dir\u00edamos: vivir es ver volver. Es ver volver todo un retorno perdurable, eterno; ver volver todo -angustias, alegr\u00edas, esperanzas-, como esas nubes que son siempre distintas y siempre las mismas, como esas nubes fugaces e inmutables. Las nubes son la imagen del tiempo\u2026<\/em>\u201d.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Nubes que atraen, magnetizan y hasta cautivan, pero que a la vez pertenecen de alguna manera a lo desconocido al no tener la certidumbre de su \u00faltima responsabilidad en la predicci\u00f3n del clima futuro. Son la pesadilla de los modeladores. Una especie de misterio en la comunidad de eruditos. Esperemos que a pesar de todas estas interrogantes los cient\u00edficos encuentren cauces que conduzcan a un mejor conocimiento de las nubes, y su influencia en el clima en la Tierra, porque como dijo el naturalista y fil\u00f3sofo del Renacimiento Franc\u00e9s Ren\u00e9 Descartes: \u201c<em>Las nubes tienen la llave para entender todas las cosas maravillosas de la Tierra<\/em>.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>*Francisco S\u00e1nchez Gallardo <\/strong>es Doctor en Ciencias F\u00edsicas. Meteor\u00f3logo Superior del Estado (J) y Acad\u00e9mico de N\u00famero de la Academia Malague\u00f1a de Ciencias.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esperemos que a pesar de todas estas interrogantes los cient\u00edficos encuentren cauces que conduzcan a un mejor conocimiento de las nubes, y su influencia en el clima en la Tierra, porque como dijo el naturalista y fil\u00f3sofo del Renacimiento Franc\u00e9s Ren\u00e9 Descartes: \u201cLas nubes tienen la llave para entender todas las cosas maravillosas de la Tierra.\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3320,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"image","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[352,111,467,21,14,357,164,34,47,711],"tags":[],"class_list":["post-3310","post","type-post","status-publish","format-image","has-post-thumbnail","hentry","category-150-aniversario-smc-amc","category-atmosfera","category-cambio-climatico","category-cc-fisicas","category-cc-naturales","category-europa","category-francisco-sanchez-gallardo","category-malaga","category-meteorologia","category-nubosidad","post_format-post-format-image"],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/nubosidad-variable_cabecera.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3310","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3310"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3310\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7197,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3310\/revisions\/7197"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3320"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3310"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3310"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3310"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}