{"id":3040,"date":"2024-02-17T05:00:00","date_gmt":"2024-02-17T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/academiamalaguenaciencias.wordpress.com\/?p=3040"},"modified":"2026-06-13T18:16:29","modified_gmt":"2026-06-13T18:16:29","slug":"reprogramando-nuestro-genoma-de-la-clonacion-a-la-medicina-crispr-y-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/2024\/02\/17\/reprogramando-nuestro-genoma-de-la-clonacion-a-la-medicina-crispr-y-ii\/","title":{"rendered":"REPROGRAMANDO NUESTRO GENOMA. DE LA CLONACI\u00d3N A LA MEDICINA CRISPR (Y II)"},"content":{"rendered":"\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed aligncenter is-type-rich is-provider-soundcloud wp-block-embed-soundcloud\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"JOS\u00c9 BECERRA RATIA (II) 17 02 2024 by Academia Malague\u00f1a de Ciencias\" width=\"640\" height=\"400\" scrolling=\"no\" frameborder=\"no\" allow=\"autoplay; encrypted-media\" src=\"https:\/\/w.soundcloud.com\/player\/?visual=true&#038;url=https%3A%2F%2Fapi.soundcloud.com%2Ftracks%2F1737679764&#038;show_artwork=true&#038;maxheight=960&#038;maxwidth=640\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1\"><strong>Jos\u00e9 Becerra Ratia*<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1\">Academia Malague\u00f1a de Ciencias<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Desde la reprogramaci\u00f3n nuclear de Gurdon (1963) a la medicina CRISPR (2023) basada en las tijeras moleculares, pasando por la oveja Dolly y las c\u00e9lulas de pluripotencia inducida de Yamanaka (2006), la Ciencia ha hecho un largo recorrido con un objetivo claro, saber c\u00f3mo se regula la acci\u00f3n de los genes de los individuos y c\u00f3mo se puede influir desde fuera para corregir errores gen\u00e9ticos que causan enfermedades.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el art\u00edculo anterior relat\u00e1bamos c\u00f3mo una historia que empezaba en los a\u00f1os 60 del s. XX con unos experimentos bien dise\u00f1ados para arrojar luz en asuntos trascendentes, pero sin pretensiones de aplicaci\u00f3n, eran coronados en 2006 con otros que daban a aquellos, importancia manifiesta, y ambos alcanzaban la cima de la historia biom\u00e9dica con el reconocimiento del Premio Nobel de Medicina en 2012.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es que, efectivamente, mucho de lo que hoy vemos traducido en terapias asombrosas empez\u00f3 siendo posible a mediados del s. XX cuando se sentaron las bases del conocimiento del soporte qu\u00edmico de la herencia de los caracteres, el ADN, aquel polvo blanquecino, gomoso, que hasta entonces se encontraba en las estanter\u00edas de los laboratorios sin aparente inter\u00e9s para nadie. Su capacidad de autoperpetuaci\u00f3n, su transmisi\u00f3n a la descendencia y finalmente su responsabilidad en la salud y en la enfermedad, hicieron de esta mol\u00e9cula el centro de m\u00e1xima atenci\u00f3n mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hacia los a\u00f1os 70 del siglo pasado se hab\u00edan establecido los cimientos de la Biolog\u00eda moderna, enunci\u00e1ndose el llamado \u201cDogma Central de la Biolog\u00eda Molecular\u201d seg\u00fan el cual, en el ADN de las c\u00e9lulas est\u00e1 impreso el mensaje del contenido gen\u00e9tico de cada especie, escrito en lo que se llam\u00f3 el C\u00f3digo Gen\u00e9tico, que no es m\u00e1s que una secuencia ordenada de nucle\u00f3tidos escritos sobre cuatro mol\u00e9culas, cuatro bases nitrogenadas llamadas, Adenina, Timina, Guanina y Citosina, ordenadas en grupos de tres, tripletas, en una secuencia perfecta. Esta secuencia se transcribe en el mismo n\u00facleo a un segundo \u00e1cido nucleico, el llamado ARN, que porta el mensaje hasta el citoplasma como ARN mensajero (el hoy famosos ARNm) que es el que, en la maquinaria molecular sintetizadora de las prote\u00ednas, el llamado ribosoma, traduce ese mensaje en una secuencia espec\u00edfica de amino\u00e1cidos que constituye cada una de los cientos de prote\u00ednas conocidas. Los errores que puedan producirse en este proceso, a veces, dan lugar a cambios en una prote\u00edna determinada, que puede originar una situaci\u00f3n patol\u00f3gica. Sin bien es cierto que se han descubierto en los a\u00f1os posteriores alteraciones de esta \u201cnorma general\u201d, en lo fundamental, este dogma sigue vigente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00faltimo cuarto del s. XX continu\u00f3 siendo una cascada de hallazgos cient\u00edficos que condujeron al nacimiento de la Ingenier\u00eda Gen\u00e9tica y a un conocimiento profundo en el manejo de este \u201cdogma central\u201d, produci\u00e9ndose avances tan espectaculares y trascendentes como el ADN recombinante, que es una manera de introducir cambios en el mensaje gen\u00e9tico a trav\u00e9s de una manipulaci\u00f3n en el laboratorio, que condujo a la transg\u00e9nesis, o formas artificiales de modificaci\u00f3n gen\u00e9tica que dieron lugar a la \u201cdomesticaci\u00f3n\u201d de microrganismos o c\u00e9lulas para hacerlas \u00fatiles en la producci\u00f3n de mol\u00e9culas con un valor biol\u00f3gico o m\u00e9dico. Es el caso de la producci\u00f3n de insulina, hormona del crecimiento, somatostatina, interfer\u00f3n, etc., sin olvidar los organismos transg\u00e9nicos y su valor en la investigaci\u00f3n biom\u00e9dica o la producci\u00f3n de variedades vegetales de gran valor econ\u00f3mico y social (ma\u00edz, algod\u00f3n, soja, etc.).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan se iba profundizando en el conocimiento de esta tecnolog\u00eda fueron surgiendo posibilidades de uso en asuntos de gran trascendencia, sobre todo tras la secuenciaci\u00f3n del genoma humano que identificaba los genes de la especie. Antes, en los a\u00f1os 80 surgieron los primeros pasos de la terapia g\u00e9nica, es decir, una forma de tratamiento que utiliza la transferencia de un gen a las c\u00e9lulas de un paciente para curar una enfermedad debida a defectos en ese gen. Si se sabe que una patolog\u00eda se produce como consecuencia de una alteraci\u00f3n gen\u00e9tica, la idea era, revertir esa informaci\u00f3n en los genes para que se restablezca la normalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de lo incipiente de la t\u00e9cnica en aquel entonces, y como siempre ocurre, por la enorme presi\u00f3n que supone la existencia de enfermedades incurables y la posibilidad de usar una tecnolog\u00eda nueva que puede mejorar la situaci\u00f3n de miles de enfermos, en los \u00faltimos a\u00f1os del siglo pasado se iniciaron ensayos cl\u00ednicos en EE.UU. para tratar ciertas inmunodeficiencias severas que resultaron en un fracaso estrepitoso, con el fallecimiento de alg\u00fan enfermo tratado en los ensayos cl\u00ednicos y la cancelaci\u00f3n de los mismos por parte de la administraci\u00f3n responsable, la FDA norteamericana. Como ocurre tantas veces, la precipitaci\u00f3n en la aplicaci\u00f3n cl\u00ednica de un resultado cient\u00edfico da al traste con la misma y retrasa considerablemente el proceso, en este caso, m\u00e1s de veinte a\u00f1os. De ah\u00ed que no debamos ser injustos con las agencias reguladoras por su aparente exceso de celo, siempre que sea para seguridad de todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta hace pocos a\u00f1os, la manera de introducir genes en las c\u00e9lulas de un organismo era usando los llamados vectores, principalmente, virales que facilitan la inserci\u00f3n en el genoma receptor, pero dejan incorporado el propio genoma del vector, lo que introduce incertidumbre sobre el destino y valor biol\u00f3gico de esa secuencia g\u00e9nica introducida junto al gen de inter\u00e9s. Pero a partir de los primeros a\u00f1os del s. XXI se iniciaron los pasos para realizar la inserci\u00f3n de genes por un procedimiento completamente diferente, sin intervenci\u00f3n de vectores, que ha venido en llamarse Edici\u00f3n G\u00e9nica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El origen de esta tecnolog\u00eda es el laboratorio de un microbi\u00f3logo espa\u00f1ol, Francisco Juan Mart\u00ednez Mojica (cuya firma cient\u00edfica es F.J.M. Mojica), de la Universidad de Alicante, que encontr\u00f3 que unas bacterias que viven en las salinas y que ten\u00edan unas llamativas secuencias g\u00e9nicas repetidas en su ADN, que \u00e9l bautiz\u00f3 como CRISPR, de sus siglas en ingl\u00e9s <em>Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats<\/em>, o sea,repeticiones palindr\u00f3micas cortas agrupadas y regularmente espaciadas. Entre esas secuencias repetidas, las bacterias van incorporando el genoma de los virus que las infectan, de tal forma que se trata de un sistema con el que las bacterias memorizan a los virus que, en infecciones posteriores, son reconocidos gracias al sistema CRISPR, que act\u00faa como unas \u201ctijeras moleculares\u201d teledirigidas para destruir a los virus infectantes. Esto que, en s\u00ed, era un descubrimiento importante, porque era un sistema molecular desarrollado de forma natural por las bacterias, desde hace millones de a\u00f1os, para su defensa de las infecciones por virus, fue perfeccionado por otros investigadores que propusieron que el mecanismo CRISPR pod\u00eda usarse para modificar el ADN en c\u00e9lulas eucariotas, incluidas las humanas, desarrollando la herramienta CRISPR-Cas9 para editar genes. \u00c9sta utiliza una mol\u00e9cula de ARN con un dise\u00f1o especial para guiar a la enzima Cas9 hacia una secuencia particular del ADN. Despu\u00e9s, esa enzima corta las hebras de ADN en ese lugar y quita un trozo peque\u00f1o. Esto produce un espacio donde se colocar\u00e1 la nueva pieza de ADN, el nuevo gen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En resumen, todo un conjunto de t\u00e9cnicas de ingenier\u00eda gen\u00e9tica que permiten la modificaci\u00f3n de una secuencia de ADN, ya sea a\u00f1adiendo, suprimiendo o reemplazando alguna de las piezas (nucle\u00f3tidos) que lo componen. Estos resultados fueron publicados en 2012 en <em>Science<\/em>, por la bioqu\u00edmica francesa Emmanuelle Charpentier y la qu\u00edmica estadounidense Jennifer Doudna, que hab\u00edan decidido colaborar pocos meses antes, seducidas por la <em>crisper, <\/em>que as\u00ed se le llama coloquialmente a la herramienta encontrada por Mojica. En este art\u00edculo es donde las autoras se percataron de la importancia de este mecanismo, de tal manera que en 2020 merecieron el Premio Nobel de Qu\u00edmica. Francis Mojica qued\u00f3 fuera del premio Nobel y, lo que es peor, tambi\u00e9n del Princesa de Asturias de Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica y T\u00e9cnica, aunque ha recibido numerosos otros reconocimientos que le convierten en uno de los investigadores actuales m\u00e1s estimados y reconocidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estos \u00faltimos a\u00f1os han confluido todas estas investigaciones, eminentemente b\u00e1sicas, junto con otras, tambi\u00e9n b\u00e1sicas, que desde 1997 explicaban el fundamento de dos enfermedades de la sangre conocidas como anemia falciforme y beta talasemia, que cursan con mutaciones o alteraciones, respectivamente, del gen de la beta globina, que impiden que la hemoglobina, la prote\u00edna transportadora del ox\u00edgeno en los gl\u00f3bulos rojos, se sintetice adecuadamente. &nbsp;En estos pacientes los hemat\u00edes adquieren formas extra\u00f1as y son poco eficientes en su funci\u00f3n, lo que dificulta su tr\u00e1nsito por los vasos sangu\u00edneos peque\u00f1os, originando dolores, embolias, infartos cerebrales y cardiacos, etc. que condicionan gravemente la vida de las personas que las padecen. Nombres como Grosveld, Orkin o Dan Bauer est\u00e1n ligados a los hallazgos b\u00e1sicos fundamentales relacionados con estas patolog\u00edas en los \u00faltimos casi 30 a\u00f1os, pero fue Bauer, disc\u00edpulo de Orkin, ambos en Harvard (Boston), en 2015, el que us\u00f3 las herramientas CRISPR para conseguir reducir significativamente la expresi\u00f3n del gen que causaba el mal. Solo la reducci\u00f3n en la expresi\u00f3n de ese gen era suficiente para que mejoraran claramente los s\u00edntomas de la enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos estos conocimientos confluyeron, no casualmente, con los intereses de la empresa suiza <em>CRISPR Therapeutics<\/em>, cofundada por la propia Charpentier, que junto con la compa\u00f1\u00eda estadounidense <em>Vertex Pharmaceuticals<\/em>, empezaron a desarrollar un medicamento consistente en la <em>crisperizaci\u00f3n<\/em> en el laboratorio de las c\u00e9lulas madre de los gl\u00f3bulos rojos de los enfermos, para su posterior infusi\u00f3n en el paciente del que proceden, tras una quimioterapia para eliminar las c\u00e9lulas defectuosas del mismo. Los ensayos cl\u00ednicos se iniciaron en 2018 y sus resultados positivos se publicaron en la revista <em>New England Journal of Medicine<\/em>&nbsp;<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/33283989\/\">en 2021<\/a>, lo que motiv\u00f3 el progreso de los ensayos a fases m\u00e1s avanzadas, y todo este acervo de conocimiento concluy\u00f3 en los \u00faltimos meses de 2023 con la aprobaci\u00f3n de un medicamento que se ha llamado <em>Casgevy<\/em>, primero en la agencia reguladora brit\u00e1nica y despu\u00e9s en la FDA norteamericana, habiendo sido recomendado su uso por la agencia europea, EMA, en los \u00faltimos d\u00edas de diciembre de 2023. Con ello podemos decir que ha nacido la <em>Medicina Crisper<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">C\u00f3mo llegar\u00e1 esta terapia a los pacientes ser\u00e1 otra historia, porque necesariamente es un procedimiento complejo y por tanto caro, cifrado, en este momento, en m\u00e1s de dos millones de d\u00f3lares por paciente y, obviamente, al alcance de muy pocos y con riesgo de quiebra para los sistemas p\u00fablicos de salud. La \u00e9tica y la necesaria econom\u00eda de mercado deber\u00e1n conciliarse para que los cientos de personas que pueden beneficiarse de este medicamento en el mundo, incluidos los que viven en pa\u00edses pobres, lo hagan en condiciones de una cierta igualdad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe invocar aqu\u00ed el dilema, muchas veces discutido, sobre la investigaci\u00f3n b\u00e1sica y\/o aplicada, a mi juicio controversia inconsistente y est\u00e9ril. Los p\u00e1rrafos anteriores nos demuestran que, ciertamente, existen dos formas de investigaci\u00f3n cient\u00edfica, la buena y la mala, la que se hace bien y la mal enfocada y peor resuelta y, por tanto, prescindible por in\u00fatil. El investigador novel debe saber que una buena investigaci\u00f3n estar\u00e1 sustentada en la formulaci\u00f3n de buenas preguntas que, necesariamente, estar\u00e1n precedidas de un estudio y conocimientos profundos, tras los cuales se plantear\u00e1n los experimentos adecuados, con los medios al alcance de cada cual, analizando los resultados escrupulosamente y con la m\u00e1xima honestidad, e intentando publicarlos all\u00ed donde ser\u00e1n le\u00eddos, con objeto de que la sana discusi\u00f3n entre iguales conduzca a la luz m\u00e1s brillante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>*<\/em><strong>Jos\u00e9 Becerra Ratia <\/strong>es Catedr\u00e1tico de Biolog\u00eda Celular y Profesor Em\u00e9rito de la <strong><a href=\"https:\/\/www.uma.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Universidad de M\u00e1laga<\/a><\/strong>. Acad\u00e9mico de N\u00famero de la <a href=\"https:\/\/amciencias.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Academia Malague\u00f1a de Ciencias<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Imagen de cabecera debida a Meletios Verras tomada del banco: https:\/\/www.istockphoto.com\/es<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde la reprogramaci\u00f3n nuclear de Gurdon (1963) a la medicina CRISPR (2023) basada en las tijeras moleculares, pasando por la oveja Dolly y las c\u00e9lulas de pluripotencia inducida de Yamanaka (2006), la Ciencia ha hecho un largo recorrido con un objetivo claro, saber c\u00f3mo se regula la acci\u00f3n de los genes de los individuos y c\u00f3mo se puede influir desde fuera para corregir errores gen\u00e9ticos que causan enfermedades.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3045,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"image","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[352,648,649,650,20,14,651,161,647],"tags":[],"class_list":["post-3040","post","type-post","status-publish","format-image","has-post-thumbnail","hentry","category-150-aniversario-smc-amc","category-adn","category-arn","category-biologia-celular","category-cc-biosanitarias","category-cc-naturales","category-crisperizacion","category-jose-becerra-ratia","category-medicina-crispr","post_format-post-format-image"],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/crispr_para-el-ii.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3040","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3040"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3040\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7182,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3040\/revisions\/7182"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3045"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3040"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3040"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3040"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}