{"id":2960,"date":"2023-12-30T06:00:00","date_gmt":"2023-12-30T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/academiamalaguenaciencias.wordpress.com\/?p=2960"},"modified":"2026-06-10T14:49:58","modified_gmt":"2026-06-10T14:49:58","slug":"restauracion-fluvial-o-renaturalizacion-fluvial-actuaciones-en-el-rio-guadalmedina-en-malaga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/2023\/12\/30\/restauracion-fluvial-o-renaturalizacion-fluvial-actuaciones-en-el-rio-guadalmedina-en-malaga\/","title":{"rendered":"RESTAURACI\u00d3N FLUVIAL O RENATURALIZACI\u00d3N FLUVIAL. ACTUACIONES EN EL R\u00cdO GUADALMEDINA EN M\u00c1LAGA."},"content":{"rendered":"\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-soundcloud wp-block-embed-soundcloud\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Restauraci\u00f3n fluvial en el rio Guadalmedina by Academia Malague\u00f1a de Ciencias\" width=\"640\" height=\"400\" scrolling=\"no\" frameborder=\"no\" allow=\"autoplay; encrypted-media\" src=\"https:\/\/w.soundcloud.com\/player\/?visual=true&#038;url=https%3A%2F%2Fapi.soundcloud.com%2Ftracks%2F1698642618&#038;show_artwork=true&#038;maxheight=960&#038;maxwidth=640\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1\"><strong>Ricardo A. Salas de la Vega<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1\">Academia Malague\u00f1a de Ciencias<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Las actuaciones realizadas en los dos \u00faltimos a\u00f1os por la Junta de Andaluc\u00eda, en parte de la cuenca hidrogr\u00e1fica del r\u00edo Guadalmedina, en la que he sido Director de las Obras, as\u00ed como en el tramo urbano de este r\u00edo a su paso por la ciudad de M\u00e1laga han consistido en la correcci\u00f3n hidrol\u00f3gico forestal en 350 hect\u00e1reas de la margen derecha del r\u00edo y en la realizaci\u00f3n de unos paseos fluviales en ambas m\u00e1rgenes, junto con una adecuaci\u00f3n del trazado del cauce de aguas bajas con mejora de la vegetaci\u00f3n rip\u00edcola asociada, gracias a la implantaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n del caudal ecol\u00f3gico. El objetivo a\u00f1adido a estas actuaciones es el establecimiento de las bases para que la vegetaci\u00f3n implantada evolucione hacia una renaturalizaci\u00f3n y un comportamiento del r\u00edo en un r\u00e9gimen que pudiera aproximarse al natural.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/03_vegetacion_01.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2964\" style=\"width:279px;height:auto\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Al margen de toda la normativa en materia de aguas a nivel estatal y auton\u00f3mico, como normas fundamentales a seguir, hemos de destacar tambi\u00e9n la Directiva Marco del Agua, la Estrategia Nacional de Restauraci\u00f3n de R\u00edos (ENRR) y el <em>Plan de Ordenaci\u00f3n del Territorio de Andaluc\u00eda (POTA), que cuando trata sobre la red hidrogr\u00e1fica establece actuaciones dirigidas al desarrollo de acciones de recuperaci\u00f3n y mejora de los paisajes fluviales, tanto en los cauces urbanos como en el medio rural, con medidas encaminadas a la recuperaci\u00f3n de las funciones ecol\u00f3gicas, hidrol\u00f3gicas y paisaj\u00edsticas de los cauces, as\u00ed como de riberas, m\u00e1rgenes y llanuras de inundaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las bases y casu\u00edsticas que han marcado y condicionado estas actuaciones, han sido: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">1. Como elemento introductorio entendemos por <strong>territorio fluvial, <\/strong>como el terreno, espacio o paisaje dominado por un sistema fluvial. Es un espacio del r\u00edo, que incluye el cauce, el corredor ribere\u00f1o y, total o parcialmente, la llanura de inundaci\u00f3n (Ollero, <em>et al<\/em>., 2010). Por tanto no podemos realizar una <strong>restauraci\u00f3n fluvial<\/strong>, seg\u00fan se desprende de la literatura cient\u00edfica que la define, ya que es imposible recuperar el territorio fluvial en el que la evoluci\u00f3n hidrogeomorfol\u00f3gica natural del r\u00edo posibilite unos ecosistemas fluviales, riberas y m\u00e1rgenes continuos, caracterizados por una heterogeneidad de h\u00e1bitats ricos en biodiversidad y productividad, que den lugar a una diversificaci\u00f3n que le es propia, al tiempo que crean unas condiciones hidr\u00e1ulicas heterog\u00e9neas (ENRR. Mesas de Trabajo 2007). <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/02_paseo-fluvial_01.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2966\" style=\"width:263px;height:auto\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">2. El cauce del Guadalmedina, salvo en sus peque\u00f1os tramos inicial y final, discurre encajonado a trav\u00e9s de la comarca de los Montes de M\u00e1laga. Dicho territorio se caracteriza por fuertes pendientes, pr\u00e1cticamente sin llanura de inundaci\u00f3n y en consecuencia nula posibilidad de disipar la energ\u00eda, al no poderse laminar el r\u00e9gimen torrencial, en los episodios de fuertes precipitaciones. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">3. Estos caudales torrenciales llegaban a la llanura aluvial de la desembocadura y que, debido a su alta productividad y protecci\u00f3n clim\u00e1tica, desde la \u00e9poca de los fenicios fue el lugar de asentamiento de todas las civilizaciones, llamadas fluviales, que han pasado por este territorio y que estaba superficialmente muy limitado por los montes y la bah\u00eda que los circunda. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">4. La deforestaci\u00f3n de la cuenca hidrogr\u00e1fica del r\u00edo, a finales del siglo XV, acentu\u00f3 esta torrencialidad al incrementarse las escorrent\u00edas y empezando a producir las primeras inundaciones que afectaban a los sucesivos asentamientos. Seg\u00fan los historiadores, se conocen registros de importantes inundaciones cada 40 a\u00f1os. Al decir importantes, se refer\u00edan a aquellas que adem\u00e1s de los da\u00f1os materiales causaban decenas de muertos. En el siglo XIX se encauz\u00f3 el tramo final del r\u00edo con objeto de limitar los efectos de las inundaciones. La \u00faltima gran inundaci\u00f3n tuvo lugar en el a\u00f1o 1907, fruto de la misma se construy\u00f3 un embalse regulador, se increment\u00f3 el encauzamiento y se repobl\u00f3 parte de la cuenca. Desde entonces M\u00e1laga no ha sido objeto de ninguna inundaci\u00f3n debida al r\u00edo Guadalmedina. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/01_garcilla_01.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2968\" style=\"width:292px;height:auto\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">5. El cauce en el que hemos trabajado est\u00e1 condicionado, por las razones de seguridad antes mencionadas, por estas dos grandes obras, una presa reguladora y un encauzamiento, que l\u00f3gicamente imposibilitan una din\u00e1mica natural del r\u00edo Guadalmedina. Ser\u00eda ut\u00f3pico suprimir cualquiera de estas dos infraestructuras. M\u00e1laga con 600.000 habitantes abraza este tramo final del cauce y est\u00e1 irremediablemente destinada a convivir con \u00e9l. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">6. Podemos discutir en cuanto a su comportamiento que el r\u00edo Guadalmedina sea o no una rambla, entendiendo como tal al lecho natural de aguas pluviales asociada a una topograf\u00eda de cuenca moderada de baja altitud y que carece de caudal l\u00edquido durante largos periodos, que pueden llegar a ser de a\u00f1os. Tan s\u00f3lo pod\u00edamos haberlo asimilado como tal, a la parte encauzada artificialmente, aguas abajo del embalse y antes del establecimiento del caudal ecol\u00f3gico. Una vez con este caudal permanente y la vegetaci\u00f3n asociada entendemos que el comportamiento actual del r\u00edo no se asemeja al de una rambla, especialmente al dejar de ser un cauce muy vulnerable a las avenidas e inundaciones, fruto del transporte de grandes caudales en pocas horas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">7. Podemos afirmar que en este tramo final el r\u00edo no tiene capacidad de autorregulaci\u00f3n y no puede volver a ocupar su llanura de inundaci\u00f3n. El territorio fluvial tan s\u00f3lo est\u00e1 formado por el cauce y sus riberas y por tanto al no tener zona inundable no puede tener movilidad geomorfol\u00f3gica lateral. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">8. A pesar de lo indicado por la directiva 2007\/60 de evaluaci\u00f3n y gesti\u00f3n de los riesgos de inundaci\u00f3n, en nuestro caso no podemos basarnos en el territorio fluvial como mecanismo defensivo en lugar de las tradicionales obras, como es el encauzamiento actual. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">9. La intenci\u00f3n con este texto, es establecer un debate acerca de la conveniencia de realizar posibles medidas en situaciones como las aqu\u00ed descritas, que hacen que la actuaci\u00f3n en este sistema fluvial no se pueda apoyar en la recuperaci\u00f3n de su din\u00e1mica natural, tal y como la entendemos. Tan solo podremos acercarnos llevando a efecto una renaturalizaci\u00f3n como la realizada. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/04_paisaje.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2970\" style=\"width:271px;height:auto\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">10. Sin profundizar ahora en ello, un posible objetivo a conseguir en el tramo urbano del r\u00edo Guadalmedina es plantear en \u00e9l, una especie de <strong>laboratorio fluvial<\/strong> de tal manera que actuando en este reducido \u201cterritorio fluvial\u201d que se corresponde con el tramo encauzado, seamos capaces de conseguir que el mismo sea escenario de episodios de inundaci\u00f3n y de movilidad. Para ello siguiendo a Ollero, manejaremos conceptos hidrol\u00f3gicos e hidr\u00e1ulicos clave como son los caudales, tanto l\u00edquidos como s\u00f3lidos, las m\u00e1xima crecidas peri\u00f3dicas, el \u00e1mbito territorial definido y por supuesto el tiempo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">11. La idea por tanto es conseguir un sistema fluvial artificial pero que termine comport\u00e1ndose como uno natural, en un tramo urbano que hasta hace poco era un elemento m\u00e1s negativo que positivo en su relaci\u00f3n con la ciudad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">12. A modo de resumen de las actuaciones, lo podemos enmarcar bajo tres conceptos <strong>: Protecci\u00f3n<\/strong> frente a agresiones, naturales y antr\u00f3picas; <strong>Renaturalizaci\u00f3n,<\/strong> como actuaci\u00f3n m\u00e1xima de intervenci\u00f3n y\/o favorecedora, dada la imposibilidad ya manifestada en el primer punto de propiciar la restauraci\u00f3n fluvial, y por \u00faltimo la <strong>Integraci\u00f3n<\/strong> del r\u00edo en la ciudad, facilitando el disfrute y la divulgaci\u00f3n para de esta manera mover a la conciencia social acerca de la restauraci\u00f3n de los r\u00edos, tal y como se recoge en la estrategia nacional (ENRR).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*<strong><em>Ricardo A. Salas de la Vega<\/em><\/strong><em> es jefe del Servicio de Gesti\u00f3n del Dominio P\u00fablico Hidr\u00e1ulico. Direcci\u00f3n General de Planificaci\u00f3n y Recursos H\u00eddricos. Demarcaci\u00f3n Hidrogr\u00e1fica Cuencas Mediterr\u00e1neas Andaluzas. Junta de Andaluc\u00eda.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A modo de resumen de las actuaciones, lo podemos enmarcar bajo tres conceptos : Protecci\u00f3n frente a agresiones, naturales y antr\u00f3picas; Renaturalizaci\u00f3n, como actuaci\u00f3n m\u00e1xima de intervenci\u00f3n y\/o favorecedora, dada la imposibilidad ya manifestada en el primer punto de propiciar la restauraci\u00f3n fluvial, y por \u00faltimo la Integraci\u00f3n del r\u00edo en la ciudad, facilitando el disfrute y la divulgaci\u00f3n para de esta manera mover a la conciencia social acerca de la restauraci\u00f3n de los r\u00edos, tal y como se recoge en la estrategia nacional (ENRR).<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6694,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"image","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[352,14,6,444,347,633,634,153,632],"tags":[],"class_list":["post-2960","post","type-post","status-publish","format-image","has-post-thumbnail","hentry","category-150-aniversario-smc-amc","category-cc-naturales","category-cc-tecnologicas","category-deforestacion","category-guadalmedina","category-renaturalizacion","category-restauracion","category-ricardo-a-salas-de-la-vega","category-rio-guadalmedina","post_format-post-format-image"],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/20231230BlogSalasDeLaVega.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2960","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2960"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2960\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7034,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2960\/revisions\/7034"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6694"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2960"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2960"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2960"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}