{"id":2052,"date":"2022-06-17T05:00:00","date_gmt":"2022-06-17T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/academiamalaguenaciencias.wordpress.com\/?p=2052"},"modified":"2026-06-09T15:24:03","modified_gmt":"2026-06-09T15:24:03","slug":"a-proposito-de-la-desertificacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/2022\/06\/17\/a-proposito-de-la-desertificacion\/","title":{"rendered":"A PROP\u00d3SITO DE LA DESERTIFICACI\u00d3N"},"content":{"rendered":"\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:0.8;\"><strong>Jos\u00e9 Dami\u00e1n Ru\u00edz Sinoga<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:0.8;\">Academia Malague\u00f1a de Ciencias<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la excusa del <strong><a href=\"https:\/\/www.un.org\/es\/observances\/desertification-day\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">D\u00eda Mundial de Lucha contra la Desertificaci\u00f3n y la Sequ\u00eda<\/a><\/strong>, que se celebra el 17 de junio de cada a\u00f1o, conviene que hagamos alguna reflexi\u00f3n respecto al concepto de <strong>desertificaci\u00f3n<\/strong>, algunas veces tan controvertido y que induce a equ\u00edvocas interpretaciones. Cuando nos referimos a la desertificaci\u00f3n, estamos abordando un proceso que nos afecta mucho m\u00e1s de lo que pensamos, y que, desde luego, no consiste en la expansi\u00f3n del desierto, como err\u00f3neamente se ha trasladado desde algunos sectores de la opini\u00f3n p\u00fablica. En esencia, y seg\u00fan Naciones Unidas, a trav\u00e9s de la <strong>Convenci\u00f3n de Lucha contra la Desertificaci\u00f3n<\/strong>, la desertificaci\u00f3n \u201c<em>es el proceso de degradaci\u00f3n del suelo resultante de factores como las variaciones clim\u00e1ticas o las actividades humanas, lo que implica la p\u00e9rdida de suelos f\u00e9rtiles y la incapacidad de los ecosistemas de cumplir con su funci\u00f3n reguladora para suministrar bienes y servicios. Los suelos se van agotando progresivamente, \u00a0cada vez producen menos hasta el punto que el proceso puede llegar a ser irreversible<\/em>\u201d. Esto es aplicable tanto para las lechugas, las patatas, como para el matorral protector, siendo las \u00e1reas \u00e1ridas, semi\u00e1ridas y subh\u00famedas secas aquellas m\u00e1s susceptibles de sufrir el efecto de desertificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00e1mbito mediterr\u00e1neo es una zona de especial afecci\u00f3n. Todos los pa\u00edses, en mayor o menor medida, tienen una parte de su territorio afectado por tales procesos, y es Espa\u00f1a la que posee un mayor riesgo de sufrir desertificaci\u00f3n. Alrededor del 75% del territorio se encuentra en grave peligro y un 6% ya se ha degradado de forma irreversible, particularmente en la vertiente mediterr\u00e1nea, y en especial en el sureste y Andaluc\u00eda, por lo que la provincia de M\u00e1laga est\u00e1 directamente afectada por tales procesos, y dentro de la misma, son los Montes y la Axarqu\u00eda las \u00e1reas que sufren el fen\u00f3meno con mayor intensidad. A todo ello contribuyen las previsiones de cambio clim\u00e1tico que para Espa\u00f1a no son positivas, con un incremento de los efectos derivados de los riesgos del agua, sequ\u00edas, rachas secas, torrencialidad e inundaciones, que apuntan a que los periodos de sequ\u00eda ser\u00e1n cada vez m\u00e1s frecuentes e intensos, lo que agravar\u00e1 las consecuencias de la desertificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/jdrs_01.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2059\" width=\"655\" height=\"425\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que insistir, por tanto, en que los procesos que conducen a la desertificaci\u00f3n no deben contemplarse en el marco de una din\u00e1mica cuyo resultado es la generaci\u00f3n de un desierto propiamente dicho, sino como la conjunci\u00f3n de una serie de factores interrelacionados (f\u00edsicos, biol\u00f3gicos, socioecon\u00f3micos, etc.) y que tienen como consecuencia la degradaci\u00f3n de los ecosistemas naturales y productivos, de tal manera que se rompe el equilibrio entre los recursos naturales y su explotaci\u00f3n. La intensa ocupaci\u00f3n del territorio en ambientes mediterr\u00e1neos por parte de distintas culturas supone que en estos procesos se puedan distinguir dos tipos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(1) <strong>Desertificaci\u00f3n heredada<\/strong>: considerada como dif\u00edcilmente reversible y que conforma actualmente un paisaje en equilibrio de alto valor ecol\u00f3gico. La desertificaci\u00f3n heredada se localiza en \u00e1reas donde secularmente han incidido desde tiempos remotos los procesos causantes de la desertificaci\u00f3n, degradando la capacidad productiva de las tierras de tal manera que para obtener producciones agr\u00edcolas es necesario emplear elementos tecnol\u00f3gicos, adem\u00e1s de tener que realizar actuaciones sobre el medio de fuerte impacto ambiental. Se trata de \u00e1mbitos en los que la desertificaci\u00f3n es un proceso natural al que se han adaptado unas actuaciones humanas sobre el medio desde tiempos hist\u00f3ricos. Esta conjunci\u00f3n de factores ha conformado unos paisajes en apariencia des\u00e9rticos que constituyen en s\u00ed mismos \u00e1reas de un alto valor ecol\u00f3gico y paisaj\u00edstico donde m\u00e1s que su recuperaci\u00f3n, habr\u00eda que considerar su puesta en valor como un recurso ambiental excepcional, por su extraordinaria importancia geol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(2) <strong>Desertificaci\u00f3n actual<\/strong>: se manifiesta en zonas donde los procesos que la causan se muestran activos, con una degradaci\u00f3n que a\u00fan no alcanza niveles irreversibles y donde es posible mediante la adopci\u00f3n de medidas correctoras mitigar la incidencia de esta problem\u00e1tica. Existen procesos actuales que act\u00faan tanto sobre las zonas naturalmente des\u00e9rticas, como sobre otras que han sufrido recientemente o est\u00e1n sufriendo degradaciones que pueden llevar a la desertificaci\u00f3n de dichos territorios. La combinaci\u00f3n del clima, aguas subterr\u00e1neas, adecuaci\u00f3n de uso y capacidad productiva del suelo, usos y biodiversidad, y geomorfolog\u00eda determina las \u00e1reas actualmente desertificadas o cercanas a la desertificaci\u00f3n y donde los procesos est\u00e1n actualmente activos. Estas zonas presentan una producci\u00f3n agr\u00edcola tradicional de car\u00e1cter marginal, gran parte de las \u00e1reas de cultivo se han abandonado, acentu\u00e1ndose la degradaci\u00f3n de estas y solo perviviendo cultivos altamente tecnificados y de alto valor a\u00f1adido, capaces de hacer rentables las inversiones y gastos corrientes necesarios para su producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/jdrs_02.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2061\" width=\"319\" height=\"240\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues se trata de un proceso complejo por lo que resulta dif\u00edcil determinar una \u00fanica causa, especialmente porque este fen\u00f3meno sucede como resultado de la confluencia de diferentes factores, provocados tanto por el clima como por la actividad del ser humano, con lo que algunos est\u00e1n directamente relacionados con un clima en el que imperan ciertos indicadores de aridez, las sequ\u00edas estacionales y las lluvias poco constantes, otros con la degradaci\u00f3n y erosi\u00f3n del suelo, otros con incendios forestales, con el \u00e9xodo rural y abandono de terrenos productivos, con la sobreexplotaci\u00f3n de los recursos h\u00eddricos y contaminaci\u00f3n de los acu\u00edferos, con el crecimiento urbano desordenado -sobre todo en zonas costeras-, y por supuesto, todo ello en la din\u00e1mica de cambio clim\u00e1tico, y su afecci\u00f3n directa en el contenido org\u00e1nico de los suelos. Esto provoca una disminuci\u00f3n en el carbono que contienen de manera natural, afectando con ellos a sus propiedades f\u00edsicas, qu\u00edmicas y biol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/jdrs_03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2063\" width=\"280\" height=\"400\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las consecuencias en nuestro entorno se relacionan con el medio ambiente, la sostenibilidad y la estabilidad socioecon\u00f3mica, y se manifiestan en la degradaci\u00f3n de suelos y p\u00e9rdida de biodiversidad, reducci\u00f3n de la producci\u00f3n agr\u00edcola e inseguridad alimentaria, alteraci\u00f3n de los recursos naturales, intensificaci\u00f3n de las consecuencias del cambio clim\u00e1tico e impacto sobre el desarrollo sostenible y la calidad de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para combatirlos, en t\u00e9rminos generales, se necesitan estrategias basadas en la revegetaci\u00f3n y regeneraci\u00f3n de las especies arb\u00f3reas, la mejora de la gesti\u00f3n del agua, a trav\u00e9s del ahorro, la reutilizaci\u00f3n de las aguas depuradas, el almacenamiento del agua de lluvia, o la desalinizaci\u00f3n, el mantenimiento del suelo mediante el uso de biotecnolog\u00edas en \u00e1mbitos litorales para frenar el avance de las dunas, y crear barreras arb\u00f3reas para proteger frente a la erosi\u00f3n e\u00f3lica, el enriquecimiento y la fertilizaci\u00f3n del suelo a trav\u00e9s de la regeneraci\u00f3n de la cubierta vegetal y la consolidaci\u00f3n de revegetaci\u00f3n con especies aut\u00f3ctonas. Esta es una cuesti\u00f3n clave, puesto que los \u00e1rboles, por un lado, absorben CO<sub>2<\/sub> y, de otro, generan ox\u00edgeno. As\u00ed, revegetar zonas ayuda a reducir la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, combatirla mediante un aire m\u00e1s limpio y la absorci\u00f3n de CO<sub>2<\/sub>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La lucha contra la desertificaci\u00f3n en Espa\u00f1a no es reciente, al menos, administrativamente. Las inquietudes surgidas tras la <strong><a href=\"https:\/\/www.miteco.gob.es\/es\/biodiversidad\/legislacion\/legislacion-y-convenios\/convenios-internacionales\/convencion_desertificacion.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Desertificaci\u00f3n de Nairobi<\/a><\/strong> (1977), se concretaron en Espa\u00f1a en el <a href=\"https:\/\/www.miteco.gob.es\/es\/biodiversidad\/temas\/desertificacion-restauracion\/lucha-contra-la-desertificacion\/lch_lucdeme.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>Proyecto de Lucha contra la Desertificaci\u00f3n en el Mediterr\u00e1neo<\/strong> <\/a>(LUCDEME), desarrollado en origen por el extinto ICONA, y dirigido por quien fuera presidente de honor de la AMC, <strong>Jos\u00e9 \u00c1ngel Carrera Morales<\/strong>, siendo as\u00ed Espa\u00f1a el primer pa\u00eds desarrollado en recoger las recomendaciones de las Naciones Unidas en esta materia. La ratificaci\u00f3n por parte de Espa\u00f1a de la <strong>Convenci\u00f3n de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificaci\u00f3n<\/strong> (CLD), como pa\u00eds parte afectado, conllev\u00f3 la preparaci\u00f3n de un Programa de Acci\u00f3n Nacional como elemento central para luchar contra la desertificaci\u00f3n. La restauraci\u00f3n de terrenos degradados empez\u00f3 a plantearse en Espa\u00f1a en la segunda mitad del siglo XIX, coincidiendo con la creaci\u00f3n de la Administraci\u00f3n Forestal.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/jdrs_04.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2065\" width=\"329\" height=\"233\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La elaboraci\u00f3n y desarrollo del <strong><a href=\"https:\/\/www.miteco.gob.es\/es\/biodiversidad\/temas\/desertificacion-restauracion\/lucha-contra-la-desertificacion\/lch_pand.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Programa de Acci\u00f3n Nacional contra la Desertificaci\u00f3n<\/a><\/strong> (PAND) constituye la principal obligaci\u00f3n contra\u00edda por nuestro pa\u00eds como firmante de la <strong>Convenci\u00f3n de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificaci\u00f3n<\/strong> (CLD), cuyo principal objetivo reside en determinar cu\u00e1les son los factores que contribuyen a la desertificaci\u00f3n y las medidas pr\u00e1cticas necesarias para luchar contra ella y mitigar los efectos de la sequ\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los \u00faltimos a\u00f1os se est\u00e1 generando un gran volumen de informaci\u00f3n sobre desertificaci\u00f3n, cuya obtenci\u00f3n es estimulada y financiada por los organismos responsables de la planificaci\u00f3n cient\u00edfica, tanto en el nivel nacional como europeo. Dicha informaci\u00f3n es de gran utilidad potencial, pero su aplicaci\u00f3n a las necesidades del PAND requiere la integraci\u00f3n de toda esta informaci\u00f3n, de forma que resulte \u00fatil para avanzar en la comprensi\u00f3n de las m\u00faltiples interacciones entre los factores que intervienen en el proceso de desertificaci\u00f3n, sobre todo en el \u00e1mbito de la socioeconom\u00eda y para la definici\u00f3n de las medidas que propone el PAND. Desde hace ya tiempo y desde distintos \u00e1mbitos se tiene una clara conciencia de esta necesidad de reunir, analizar y difundir toda la informaci\u00f3n existente relacionada con la desertificaci\u00f3n como apoyo fundamental al Programa de Acci\u00f3n Nacional contra la Desertificaci\u00f3n, habi\u00e9ndose puesto en marcha varias iniciativas encaminadas a su consecuci\u00f3n. Y es aqu\u00ed, donde resulta obligado destacar un aspecto fundamental como es la frecuente dificultad de convertir el conocimiento cient\u00edfico en instrumento capaz de ser utilizado por los gestores del territorio y los usuarios, y la necesidad de fomentar en los trabajos de investigaci\u00f3n el desarrollo de instrumentos \u00fatiles para la gesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/jdrs_05.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2067\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Andaluc\u00eda, todas las zonas desertificadas en la actualidad proceden tanto como consecuencia de causas naturales o hist\u00f3ricas, como aquellas que son consecuencia de procesos recientes y, por tanto, antr\u00f3picos. De ah\u00ed la necesidad de identificar factores de riesgo de degradaci\u00f3n o desertificaci\u00f3n, aunque su incidencia no muestre a\u00fan se\u00f1ales de deterioro sobre el medio, puesto que as\u00ed se puede promover una eficiente correcci\u00f3n de dichos factores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El borrador de la <strong><a href=\"https:\/\/www.efeverde.com\/blog\/creadoresdeopinion\/el-miteco-somete-a-informacion-publica-el-borrador-de-la-estrategia-nacional-de-lucha-contra-la-desertificacion-por-laia-soriano-montagut-jene\/#:~:text=El%20objetivo%20general%20de%20la,tierras%20mediante%20la%20prevenci%C3%B3n%20y\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificaci\u00f3n<\/a><\/strong> (ENLCD), recientemente presentado por el Ministerio, ya avisa que casi tres cuartas partes del territorio espa\u00f1ol -un 74 %- se encuentran en riesgo de desertificaci\u00f3n, con Andaluc\u00eda y Catalu\u00f1a a la cabeza en cuanto a procesos erosivos de gran calado, que se han acelerado adem\u00e1s en los \u00faltimos a\u00f1os por motivos fundamentalmente socioecon\u00f3micos como el cambio en el uso agrario del suelo a superficies artificiales, el abandono de cultivos, la conversi\u00f3n de cultivos de secano en cultivos de regad\u00edo, la colonizaci\u00f3n de cultivos en \u00e1mbitos inapropiados y el incremento en el n\u00famero de explotaciones ganaderas intensivas. Todo este muestrario puede ser reconocido en la provincia de M\u00e1laga, que no es ajena a los riesgos derivados de los procesos de desertificaci\u00f3n, que tienen sus pr\u00f3dromos en la erosi\u00f3n del suelo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/jdrs_06.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2068\" width=\"335\" height=\"224\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La provincia de <strong>M\u00e1laga<\/strong> tiene el 86% de su superficie con una tasa de erosi\u00f3n del suelo por encima de la tolerable (5 Toneladas\/Ha\/a\u00f1o), y el 25% de la misma con m\u00e1s de 50 Toneladas\/Ha\/a\u00f1o, es decir, 10 veces por encima de lo tolerable. La agricultura intensiva y deforestaci\u00f3n, y el sobrepastoreo, fueron y son las causas de todos los procesos de erosi\u00f3n acelerada y degradaci\u00f3n del suelo que padece nuestra provincia, con repercusiones directas en la p\u00e9rdida de productividad agr\u00edcola, degradaci\u00f3n del ecosistema, y de capacidad de retenci\u00f3n de agua, otro recurso que tampoco nos sobra, porque si el suelo se erosiona, se compacta, reduce su porosidad y pierde capacidad de retenci\u00f3n h\u00eddrica, gran problema cuando tampoco nos sobran recursos h\u00eddricos. All\u00ed donde esta degradaci\u00f3n comience a ser irreversible, reduciendo la capacidad productiva de los suelos, se iniciar\u00e1n los procesos de desertificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Diferentes razones lo explican. Se trata de una provincia muy heterog\u00e9nea desde el punto de vista geogr\u00e1fico, lo que se traslada a una gran variedad de paisajes, con diferente tipo de peligros, riesgos y vulnerabilidad. Disposici\u00f3n de la orograf\u00eda, vientos dominantes, torrencialidad, fuertes pendientes, proximidad al mar de estas, tipos de suelo muy erodibles, unida a una intensa ocupaci\u00f3n del territorio por parte del hombre desde hace varios milenios, son factores que contribuyen a la presencia de los procesos de degradaci\u00f3n del suelo. Podr\u00edamos afirmar que pr\u00e1cticamente el 75% de la provincia de M\u00e1laga posee un riesgo de desertificaci\u00f3n, cuando menos, alto. Escapan a este nivel las zonas forestadas o reforestadas, que en muchos casos coinciden con Espacios Protegidos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/jdrs_07.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2070\" width=\"364\" height=\"244\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estos procesos, el agua, por acci\u00f3n (erosi\u00f3n h\u00eddrica) u omisi\u00f3n (sequ\u00eda y d\u00e9ficit h\u00eddrico), desempe\u00f1a un papel importante. Dado que los recursos h\u00eddricos no sobran en funci\u00f3n de la demanda existente, no solo por la agricultura, sino tambi\u00e9n por las actividades tur\u00edsticas, dentro de las zonas de riesgo de desertificaci\u00f3n, son las zonas de ladera cultivadas con le\u00f1osos en regad\u00edo las que adquieren una mayor intensidad. Coinciden con las \u00e1reas de subtropicales en la Axarqu\u00eda fundamentalmente. En estas zonas se da la paradoja que se hicieron unos trabajos previos de abancalamiento, que all\u00ed donde estuvieron bien realizados, la implantaci\u00f3n de los subtropicales supuso una reducci\u00f3n de las tasas de erosi\u00f3n, una vez asentado el suelo post abancalamiento.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/jdrs_08.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2072\" width=\"314\" height=\"210\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema, por tanto, reside en la elevada demanda de agua de tales cultivos, porque la mayor competitividad y rentabilidad de las explotaciones tambi\u00e9n genera oportunidades derivadas de una mayor capacidad de inversi\u00f3n en la plantaci\u00f3n que podr\u00eda facilitar la adopci\u00f3n de buenas pr\u00e1cticas de lucha contra la degradaci\u00f3n del suelo, as\u00ed como favorecer, o ayudar a mantener, la profesionalizaci\u00f3n del manejo y gesti\u00f3n sostenible de las explotaciones, como plantea el Borrador de la ENLCD. Unas explotaciones que, bien manejadas, podr\u00edan presentar una serie de externalidades positivas, entre ellas, freno a los procesos erosivos, sumidero de carbono y asegurar puestos de trabajo contribuyendo a la fijaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n. Es precisamente aqu\u00ed donde hay que afinar en el concepto de sostenibilidad, de equilibrio de recursos, y de optimizaci\u00f3n de recursos h\u00eddricos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/jdrs_09.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2074\" width=\"322\" height=\"241\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El incremento del agua disponible no parece tarea f\u00e1cil, dado que no se pueden incrementar los aportes pluviom\u00e9tricos, ni traer grandes cantidades de agua de otras \u00e1reas colindantes. No se puede trasvasar agua de sistemas hidrol\u00f3gicos que tambi\u00e9n pueden tener d\u00e9ficit de recursos h\u00eddricos. Eso sin entrar en valoraci\u00f3n econ\u00f3mica ni en los tiempos de puesta en valor de tales proyectos. Los agricultores lo saben perfectamente y, en cualquier caso, estar\u00edamos hablando de resolver situaciones cr\u00edticas, y por tanto excepcionales. As\u00ed que las soluciones posibles han de venir de la regeneraci\u00f3n de aguas para riego, la desalaci\u00f3n, la adecuaci\u00f3n de especies menos consumidoras y la optimizaci\u00f3n de regad\u00edos, y en todas ellas la investigaci\u00f3n, el I+D+i, tiene mucho que decir.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/jdrs_10.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2076\" width=\"263\" height=\"197\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, en la lucha contra la desertificaci\u00f3n, no puede haber otra estrategia posible que no pase, de una vez por todas, por la ordenaci\u00f3n de los recursos, especialmente suelo y agua, y para ello, aparte de contar con todos los agentes involucrados, tambi\u00e9n hay que seguir profundizando tanto en la investigaci\u00f3n, controlando la erosi\u00f3n y degradaci\u00f3n del suelo,&nbsp; experimentando con especies de cultivos subtropicales menos consumidoras de agua, optimizando el riego, mediante sistemas de regad\u00edo inteligente, que consideren las necesidades de agua de la zona radicular de las plantas, en funci\u00f3n de la capacidad de retenci\u00f3n de los suelos, as\u00ed como potenciando el riego subsuperficial en la zona radicular de los \u00e1rboles, como sistema adaptativo y eficiente, optimizando el riego, previa ordenaci\u00f3n de recursos disponibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Jos\u00e9 Dami\u00e1n Ru\u00edz Sinoga<\/strong> es Catedr\u00e1tico de Geograf\u00eda F\u00edsica de la <strong><a href=\"http:\/\/www.uma.es\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Universidad de M\u00e1laga <\/a><\/strong>y Coordinador de la Secci\u00f3n de Medio Ambiente y Territorio de la Academia Malague\u00f1a de Ciencias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La provincia de M\u00e1laga tiene el 86% de su superficie con una tasa de erosi\u00f3n del suelo por encima de la tolerable (5 Toneladas\/Ha\/a\u00f1o), y el 25% de la misma con m\u00e1s de 50 Toneladas\/Ha\/a\u00f1o, es decir, 10 veces por encima de lo tolerable. La agricultura intensiva y deforestaci\u00f3n, y el sobrepastoreo, fueron y son las causas de todos los procesos de erosi\u00f3n acelerada y degradaci\u00f3n del suelo que padece nuestra provincia, con repercusiones directas en la p\u00e9rdida de productividad agr\u00edcola, degradaci\u00f3n del ecosistema, y de capacidad de retenci\u00f3n de agua, otro recurso que tampoco nos sobra, porque si el suelo se erosiona, se compacta, reduce su porosidad y pierde capacidad de retenci\u00f3n h\u00eddrica, gran problema cuando tampoco nos sobran recursos h\u00eddricos. All\u00ed donde esta degradaci\u00f3n comience a ser irreversible, reduciendo la capacidad productiva de los suelos, se iniciar\u00e1n los procesos de desertificaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6897,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"image","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[352,442,39,14,5,444,445,112,443,446,114,35,447,448,449,396,450],"tags":[],"class_list":["post-2052","post","type-post","status-publish","format-image","has-post-thumbnail","hentry","category-150-aniversario-smc-amc","category-abancalamiento","category-biodiversidad","category-cc-naturales","category-cc-sociales","category-deforestacion","category-desalinizacion","category-desertificacion","category-dia-mundial-de-la-lucha-contra-la-desertificacion-y-la-sequia","category-geomorfologia","category-jose-damian-ruiz-sinoga","category-recursos-hidricos","category-revegetacion","category-sequia","category-sobrepastoreo","category-sostenibilidad","category-torrencialidad","post_format-post-format-image"],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/20220617BlogRuizSinoga-scaled.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2052","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2052"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2052\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6899,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2052\/revisions\/6899"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6897"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2052"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2052"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2052"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}