{"id":1898,"date":"2022-03-05T05:00:00","date_gmt":"2022-03-05T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/academiamalaguenaciencias.wordpress.com\/?p=1898"},"modified":"2026-06-09T15:01:43","modified_gmt":"2026-06-09T15:01:43","slug":"el-callejero-malagueno-de-1939","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/2022\/03\/05\/el-callejero-malagueno-de-1939\/","title":{"rendered":"EL CALLEJERO MALAGUE\u00d1O DE 1939"},"content":{"rendered":"\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1;\"><strong>Mari Pepa Lara Garc\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1;\">Academia Malague\u00f1a de Ciencias<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">I. Antecedentes<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el a\u00f1o 2005, el Archivo Municipal, a trav\u00e9s del \u00c1rea de Cultura del Ayuntamiento de M\u00e1laga, public\u00f3 la obra <em>El Callejero de 1939<\/em>, cuyo autor fue el archivero <strong>Rafael Bejarano P\u00e9rez<\/strong>. Pasado ya unos a\u00f1os, cre\u00ed que podr\u00eda ser interesante volver a traer a la atenci\u00f3n del p\u00fablico y de los investigadores, la historia de c\u00f3mo y por qu\u00e9 se realiz\u00f3 este Callejero.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/rafael-bejarano-perez.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1900\" width=\"198\" height=\"267\" \/><figcaption><strong>Rafael Bejarano P\u00e9rez<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando emprend\u00ed el reto de hacer un estudio de la obra de dos archiveros municipales: Francisco Bejarano Robles y Rafael Bejarano P\u00e9rez: <em>El Callejero de 1939<\/em>, lo primero que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n fueron las numerosas denominaciones que se le ha dado, a lo largo del tiempo, a los callejeros malague\u00f1os: gu\u00edas, nomencl\u00e1tor, callejeros, anuarios, indicadores, etc. Por ello, antes de nada, quisimos buscar en el Diccionario de la Lengua Espa\u00f1ola el significado de los vocablos m\u00e1s conocidos y usados; y este fue el resultado, entre otras definiciones, de las m\u00e1s acordes con lo que a nosotros nos interesaba en relaci\u00f3n con este tema:&nbsp; <em>Gu\u00eda<\/em>, es una lista impresa de datos o noticias referentes a determinada materia. <em>Nomencl\u00e1tor<\/em>, cat\u00e1logo de nombres, ya de pueblos, ya de sujetos, ya de voces t\u00e9cnicas de una ciencia o facultad. <em>Anuario<\/em>, libro que se publica de a\u00f1o en a\u00f1o para que sirva de gu\u00eda a las personas de determinadas profesiones, administr\u00e1ndosele datos para el ejercicio de ellas. <em>Callejero<\/em>, es una lista de las calles de una ciudad que traen las gu\u00edas descriptivas de ella. Perteneciente o relativo a la calle.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/francisco-bejarano-robles.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1902\" width=\"233\" height=\"312\" \/><figcaption><strong>Francisco Bejarano Robles<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como vemos, la que m\u00e1s se acerca al objeto de nuestro art\u00edculo, es la de callejero; sin embargo, en el Archivo municipal hay depositadas numerosas obras con la misma materia, y con una gran variedad de nombres que vamos a tratar de analizar. La m\u00e1s antigua que conservamos es del a\u00f1o 1838, y recibe el nombre de <em>Gu\u00eda de forasteros en M\u00e1laga y directorio manual \u00fatil a todos para el a\u00f1o de 1838.<\/em> La siguiente en el tiempo es del a\u00f1o 1853, y se titula, <em>Manual del viajero: de Madrid a Granada y M\u00e1laga<\/em>. La obra de Benito Vil\u00e1, <em>Gu\u00eda del viajero en M\u00e1laga, <\/em>de 1861, es una de las gu\u00edas sobre la ciudad m\u00e1s completa, y dif\u00edcilmente superable. El libro de Jos\u00e9 Mar\u00eda Padr\u00f3n, <em>M\u00e1laga en nuestros d\u00edas<\/em>, de 1896, pese a su t\u00edtulo, es tambi\u00e9n una gu\u00eda complet\u00edsima de nuestra ciudad. A partir del a\u00f1o 1866, estos libros reciben el nombre m\u00e1s frecuente de <em>Gu\u00eda de M\u00e1laga y su provincia. <\/em>Del a\u00f1o 1899 es la titulada, <em>Gu\u00eda itinerario de M\u00e1laga: calles, plazas, paseos p\u00fablicos, nueva nomenclatura urbana. <\/em>Otras a\u00f1aden a este t\u00edtulo de gu\u00eda: <em>Indicador de Espa\u00f1a <\/em>o <em>de M\u00e1laga, Indicador del comercio y la industria, Indicador general, <\/em>etc<em>.<\/em>, y a continuaci\u00f3n el a\u00f1o correspondiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con posterioridad, se han realizado gu\u00edas especializadas: monumental, tur\u00edsticas, art\u00edsticas, comerciales, etc., como la <em>Gu\u00eda hist\u00f3rico-art\u00edstica de M\u00e1laga; Gu\u00eda monumental de M\u00e1laga; Gu\u00eda de las cuevas de M\u00e1laga; Gu\u00eda tur\u00edstica de la Costa del Sol<\/em>. A partir del a\u00f1o 1919 es corriente que el t\u00edtulo fuera el siguiente: <em>M\u00e1laga en la mano: gu\u00eda oficial de M\u00e1laga. <\/em>Otros nombres son los que siguen: <em>Gu\u00eda del ba\u00f1ista en<\/em> <em>M\u00e1laga<\/em>, 1930; <em>Anuario general de M\u00e1laga; Gu\u00eda oficial, comercial, industrial, profesional y del vecindario, <\/em>1930<em>; Anuario-gu\u00eda, <\/em>1934<em>; Gu\u00eda popular de M\u00e1laga, <\/em>es el nombre que reciben todas las gu\u00edas en el periodo de la II Rep\u00fablica.&nbsp; <em>Gu\u00eda malague\u00f1a de bolsillo, <\/em>1951<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entendemos que la primera vez que aparece el nombre de <em>Nomencl\u00e1tor, <\/em>referido a la ciudad, es del a\u00f1o 1924.Con anterioridad, conocemos uno titulado <em>Nomencl\u00e1tor de la provincia de M\u00e1laga, 1878.<\/em> El primer callejero o relaci\u00f3n ordenada por distrito de calles, totalmente administrativo, es del a\u00f1o 1895, aunque no se llamaba as\u00ed, recib\u00eda el nombre de <em>Manual<\/em>. En la Biblioteca Auxiliar del Archivo tenemos dicha obra titulada: <em>Manual para los Sres. concejales&#8230; Contiene la relaci\u00f3n nominal de los miembros de la Corporaci\u00f3n&#8230;con informaci\u00f3n completa de las calles que conformaban los 10 distritos en los que se divid\u00eda la ciudad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En relaci\u00f3n a estos callejeros, del a\u00f1o 1909, existe un <em>\u00cdndice alfab\u00e9tico y compendio de las calles y domicilios rurales que comprenden todos los distritos y secciones para facilitar el uso de las listas electorales. <\/em>Hay, adem\u00e1s, en el Archivo, algunos callejeros, sin indicaci\u00f3n de a\u00f1os, suponemos que con el mismo motivo que el anterior mencionado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por estas razones, hemos llegado a la conclusi\u00f3n de que, el primer callejero, propiamente dicho, o al menos con ciertas caracter\u00edsticas originales, es el de 1939, <em>El Callejero de la ciudad e \u00edndice de las fincas rurales de su t\u00e9rmino<\/em>, objeto de esta publicaci\u00f3n. Con posterioridad, se han impreso muchos callejeros, con variantes en el t\u00edtulo, a lo largo de estos a\u00f1os; \u00e9stos son totalmente administrativos.&nbsp; Los dos \u00faltimos editados por el Ayuntamiento reciben los siguientes nombres: <em>Gu\u00eda urbana. M\u00e1laga, <\/em>2001, y <em>Gu\u00eda pr\u00e1ctica de M\u00e1laga y sus pol\u00edgonos industriales, <\/em>2004<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>II. El Ayuntamiento de M\u00e1laga y la rotulaci\u00f3n de sus calles<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde sus or\u00edgenes cristianos, una vez creados los Ayuntamientos en las ciudades y pueblos, \u00e9stos, entre otras muchas cosas, se preocuparon de rotular las calles y manzanas. El de M\u00e1laga, no pod\u00eda ser menos, y as\u00ed, vemos en los cinco vol\u00famenes que integran la colecci\u00f3n de los Repartimientos de la ciudad (1487-1505), como todas las plazas, calles y manzanas recib\u00edan su nombre. Sin embargo, es dif\u00edcil saber cu\u00e1ndo esto se regul\u00f3 de forma oficial y de acuerdo a un reglamento. Nada aparece reglamentado sobre esta materia en las <em>Ordenanzas<\/em>, aprobadas y redactadas en 1556 e impresas en 1611. En las Ordenanzas de 1884, Cap\u00edtulo III <em>De la clasificaci\u00f3n las calles<\/em>, s\u00f3lo se menciona que \u00e9stas se clasificar\u00e1n en \u00f3rdenes, atendiendo a su mayor o menor anchura, de primer o segundo orden.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/nomenclator-1933.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1905\" width=\"244\" height=\"326\" \/><figcaption><strong>Nomenclator de 1933<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las siguientes Ordenanzas de los a\u00f1os 1922 y 1924, y suponemos que en todas las posteriores, se repiten las normas en la clasificaci\u00f3n de las calles atendiendo solo a su anchura como en las de 1884, pero nada aparece sobre la reglamentaci\u00f3n de sus r\u00f3tulos y nombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como vemos, nada hab\u00eda legislado en estos a\u00f1os comentados en Ordenanzas municipales, con referencia a los nombres que deb\u00edan llevar las calles de la ciudad. Y as\u00ed llegamos al a\u00f1o 1887.&nbsp; El 13 de enero de dicho a\u00f1o se emiti\u00f3 una Real Orden de la reina do\u00f1a Cristina, publicada el 19 de enero en la Colecci\u00f3n Legislativa, dictando las reglas para la revisi\u00f3n de las rotulaciones de calles y plazas y numeraci\u00f3n de casas. \u00c9stas fueron emitidas por el Ministerio de Fomento y, entre otras cosas, ordenaba: \u201c<em>Que V. S. dicte las \u00f3rdenes convenientes para que con toda urgencia los alcaldes de los pueblos de esa provincia procedan a la revisi\u00f3n en sus respectivas localidades de la rotulaci\u00f3n de las calles y plazas, as\u00ed como de la numeraci\u00f3n de las casas y edificios que la tengan ya establecida, disponiendo se ponga nuevamente \u00e9sta y aqu\u00e9lla en los puntos donde no exista o se halle incompleta o deteriorada.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La orden lleg\u00f3 al Ayuntamiento de M\u00e1laga; y \u00e9ste, en la sesi\u00f3n de Cabildo del 21 de octubre de 1887, aprob\u00f3 sin discusi\u00f3n una propuesta de la Comisi\u00f3n de Ornato, relativa a la rectificaci\u00f3n de los r\u00f3tulos de las calles y n\u00fameros de las casas <em>en armon\u00eda con lo preceptuado en la Real Orden de enero \u00faltimo.&nbsp; <\/em>En la sesi\u00f3n de 23 de diciembre acord\u00f3 el Ayuntamiento, entre otros casos, lo siguiente: Que se corrigiesen los defectos de ortograf\u00eda y gram\u00e1tica que tuviesen las l\u00e1pidas ya colocadas. Que en lo sucesivo fuesen revisadas las losetas por la Comisi\u00f3n de Ornato, antes de que se pusiesen. Tambi\u00e9n se aprob\u00f3 que los nombres de personajes emblem\u00e1ticos o importantes, se diesen a las calles m\u00e1s c\u00e9ntricas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el tomo de las Actas Capitulares del a\u00f1o 1887, al final, se han adjuntado 21 folios, con fecha 21 de octubre de dicho a\u00f1o, procedente de la Comisi\u00f3n de Ornato, relacionando o proponiendo al Cabildo municipal una amplia serie de nombres para conservar o imponer a las calle y plazas de la ciudad, llevando a cabo, con estas actuaciones, la Real Orden de 13 de enero de 1887. Creemos pues, que hasta 1939 no se volvi\u00f3 a emprender una actuaci\u00f3n de este tipo, como veremos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>III. El Callejero de 1939<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este callejero -como nos explica minuciosamente Rafael Bejarano, despu\u00e9s de estudiar el amplio expediente que se produjo para su redacci\u00f3n-. fue instruido a instancias de Juan Temboury \u00c1lvarez, entonces gestor de Cultura del nuevo Ayuntamiento, con el apoyo del gestor Pedro Luis Alonso, y del alcalde Enrique G\u00f3mez Rodr\u00edguez, e iniciado el 20 de febrero de 1937.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su coordinaci\u00f3n y confecci\u00f3n le fue encomendada al archivero-bibliotecario Francisco Bejarano Robles, y desde el Archivo municipal se llev\u00f3 a cabo esta tarea, ya que all\u00ed contaban con amplios medios para su redacci\u00f3n:&nbsp; callejeros antiguos, documentaci\u00f3n hist\u00f3rica sobre las calles (que luego se plasmar\u00edan en la publicaci\u00f3n en el a\u00f1o 1941 de <em>Las calles de M\u00e1laga<\/em>), padrones, etc.;&nbsp; y all\u00ed se recib\u00edan los datos de las pesquisas realizadas por el personal de las distintas dependencias municipales: Arquitectura, Ingeniero, Polic\u00eda municipal, Estad\u00edstica, etc.,&nbsp; encargadas por&nbsp; dicho archivero, donde se revisaban, completaban y, finalmente, se redactaban los textos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No vamos a insistir m\u00e1s en el desarrollo efectuado en la confecci\u00f3n del texto del callejero de 1939, pues ya Rafael Bejarano lo detalla por menudo, advirti\u00e9ndonos sobre todo, y muy acertadamente, de la indiscutible vinculaci\u00f3n que existe entre cualquier callejero con la historia de la ciudad a que se refiere y, en especial, con su geograf\u00eda urbana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed queremos mencionar, sin embargo, las conclusiones que, a modo de resumen, expone al final, las cuales fueron directrices seguidas para realizar aquel callejero, que aqu\u00ed se reedita \u00edntegro como ap\u00e9ndice.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y terminamos con una simple alusi\u00f3n a las ilustraciones, destacando: las relativas a la situaci\u00f3n y emplazamiento de la ciudad; el plano referente a los distritos municipales y el de zonas de ensanche; y ciertas fotos que nos muestran y recuerdan algo de la vida cotidiana de aquel entonces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El callejero, dadas sus caracter\u00edsticas, desde su publicaci\u00f3n en 1939, ha sido ampliamente consultado por la propia Administraci\u00f3n: Cemi, oficina de Padrones, Comisi\u00f3n para la denominaci\u00f3n de calles, personal del Archivo Municipal en la redacci\u00f3n de certificados de empadronamientos, arquitectos&nbsp; -interesados en el trazado urban\u00edstico de las calles de M\u00e1laga de aquellos a\u00f1os, para ver los cambios efectuados hasta nuestros d\u00edas-; as\u00ed como comprobar los Distritos en que estaba dividida la ciudad; y lo que tambi\u00e9n resultaba muy novedoso en aquellos a\u00f1os: las zonas rurales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ha sido utilizado, adem\u00e1s, por los investigadores y estudiosos de la historia de M\u00e1laga, cuando necesitaban un contexto f\u00edsico de la ciudad para encuadrar sus textos, tanto de tipo hist\u00f3ricos como literarios. Quien quisiera estar al corriente de los distintos nombres que han tenido las calles de M\u00e1laga, su emplazamiento exacto, a lo largo del tiempo, le resultaba imprescindible manejar este callejero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello, Rafael Bejarano P\u00e9rez crey\u00f3 interesante ofrecer el facs\u00edmil en ap\u00e9ndice, y al mismo tiempo, estudiar ampliamente, el proceso seguido en su redacci\u00f3n, dando a conocer todos los motivos que tuvo la Instituci\u00f3n municipal para su confecci\u00f3n, y c\u00f3mo, despu\u00e9s de muchas dificultades, se lleg\u00f3 a su edici\u00f3n en 1939. Tambi\u00e9n queremos rese\u00f1ar que el Ayuntamiento, una vez publicado el libro, gratific\u00f3 a Francisco Bejarano con 500 pesetas -por un acuerdo del Pleno de 17 de mayo de 1939-, por el esfuerzo realizado al coordinar y redactar este callejero tan imprescindible para aquellos momentos. La tirada fue de 1.500 ejemplares, y el precio de la unidad, 2\u201950 pesetas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al comentar un texto que sigue un proceso predominantemente administrativo, y, por tanto, m\u00e1s laborioso de exponer, Rafael Bejarano quiso amenizarlo en lo posible con im\u00e1genes de la M\u00e1laga de la \u00e9poca, para encuadrarlo en su tiempo: el contexto hist\u00f3rico de los a\u00f1os cuarenta-cincuenta, a\u00f1os de una dura posguerra. Consideramos que esto ha sido un acierto, tanto como incluir el facs\u00edmil que dar\u00e1 a conocer a todos los malague\u00f1os una parte olvidada de su historia. Estas ilustraciones de calles, a veces desaparecidas, como la plaza de los Moros (a espaldas de la plaza de la Marina, hoy Sancha de Lara); personajes de la \u00e9poca, tambi\u00e9n desaparecidos con su pobreza, afortunadamente, dan a la obra un encanto, decididamente nost\u00e1lgico y conveniente para comprender c\u00f3mo era la M\u00e1laga de entonces. Y aportando, tambi\u00e9n, una serie de planos que se elaboraron con motivo del ensanche de la ciudad para la realizaci\u00f3n del callejero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, se incluyeron en la obra, algunas portadas de diversos callejeros, gu\u00edas y nomencl\u00e1tor, para que pudiera conocerse la variedad tem\u00e1tica de esta clase de instrumentos municipales, los cuales ya hemos visto con anterioridad, pod\u00edan ser administrativos, tur\u00edsticos, comerciales y art\u00edsticos, o todo a la vez. Al margen de los acontecimientos que produjeron los cambios y la posterior restauraci\u00f3n, no podemos omitir el valor e inter\u00e9s de aquel antiguo callejero, que sigue siendo consultado con frecuencia por los que buscan en las veraces fuentes bibliogr\u00e1ficas los pilares de nuestra historia. Como otras veces, Rafael Bejarano vuelve a estudiar, completar y difundir una obra de su padre, Francisco Bejarano. Dos archiveros municipales que han dedicado gran parte de su vida profesional, y nosotros a\u00f1adir\u00edamos y personal, a conservar, estudiar y divulgar la historia de M\u00e1laga en sus m\u00faltiples facetas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como otras veces, Rafael Bejarano vuelve a estudiar, completar y difundir una obra de su padre, Francisco Bejarano. 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