{"id":1733,"date":"2021-12-18T05:00:00","date_gmt":"2021-12-18T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/academiamalaguenaciencias.wordpress.com\/?p=1733"},"modified":"2026-06-09T12:28:59","modified_gmt":"2026-06-09T12:28:59","slug":"es-la-medicina-clinica-una-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/2021\/12\/18\/es-la-medicina-clinica-una-ciencia\/","title":{"rendered":"\u00bfES LA MEDICINA CL\u00cdNICA UNA CIENCIA?"},"content":{"rendered":"\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Federico J. C-Soriguer Escofet<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Academia Malague\u00f1a de Ciencias<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Recientemente el profesor Ant\u00f3nio Di\u00e9guez Lucena public\u00f3 un interesante art\u00edculo titulado \u201c<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/academiamalaguenaciencias.wordpress.com\/2021\/12\/04\/la-nocion-de-ciencia\/\" target=\"_blank\">La noci\u00f3n de ciencia<\/a>\u201d que ha tenido una amplia difusi\u00f3n. Siguiendo su estela traigo en esta columna una reflexi\u00f3n aplicada al caso particular de la medicina cl\u00ednica -una disciplina aplicada que a\u00fan necesita la justificaci\u00f3n de su estatuto epistemol\u00f3gico-, que enlace con la expuesta por el Dr. Di\u00e9guez.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La medicina es una disciplina heredera de un gran legado hist\u00f3rico que tiene como objetivo resolver los problemas relacionados con la salud de los seres humanos.&nbsp; Aunque a algunos le sorprenda, a lo largo de su milenaria historia la medicina ha progresado muy poco y&nbsp; ha resuelto muy pocos problemas<a href=\"#_edn1\" id=\"_ednref1\">[1]<\/a>. En mi \u00e9poca de estudiante todav\u00eda se escuchaba un viejo aforismo que dec\u00eda con humor \u00e1cido que, \u201c<em>si tir\u00e1ramos todas las medicinas al mar menos la digital y la quinina ser\u00eda malo para los peces y bueno para los humanos<\/em>\u201d. Sin embargo, los m\u00e9dicos han tenido siempre un gran poder basado en su <em>authoritas<\/em>. Bertrand Russel en 1931 escrib\u00eda: \u201c<em>Un m\u00e9dico que aconseja un r\u00e9gimen, lo dar\u00e1 despu\u00e9s de tener en cuenta todo lo que la ciencia tiene que decir en el asunto; pero el hombre que sigue su consejo no puede detenerse a comprobarlo, y est\u00e1 obligado, por consiguiente, a confiar no en la ciencia, sino en la creencia de que su m\u00e9dico es un cient\u00edfico<\/em><a href=\"#_edn2\" id=\"_ednref2\">[2]<\/a><em>\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La medicina hipocr\u00e1tica (siglos VI y V&nbsp;a. C.) supuso un cambio revolucionario que permiti\u00f3 el paso de una medicina m\u00e1gica a otra (ars medica) fundada sobre el conocimiento cient\u00edfico de la naturaleza (<em>physiolog\u00eda)<\/em>. Sin embargo, a lo largo de la mayor parte de los \u00faltimos veinte siglos, la acumulaci\u00f3n del conocimiento m\u00e9dico fue de naturaleza inductiva basada en el magisterio y en la acumulaci\u00f3n de la experiencia, procedimientos cuya falibilidad (en ausencia de experimentaci\u00f3n) fue lapidariamente descrita por Oscar Wilde: \u201c<em>experiencia es el nombre que damos a nuestros errores<\/em>\u201d. <a href=\"#_edn3\" id=\"_ednref3\">[3]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No ser\u00eda sino hasta el siglo XIX cuando los conocimientos que iban generando la qu\u00edmica, la f\u00edsica, la biolog\u00eda, de la mano de la revoluci\u00f3n cient\u00edfica, trasladados a la medicina, comenzaron a cambiar la naturaleza de la cl\u00ednica, pero aunque hubo algunos precedentes, los primeros ensayos cl\u00ednicos controlados no se hicieron hasta bien entrado el siglo XX. La l\u00f3gica cient\u00edfica tardar\u00eda en entrar en la medicina cl\u00ednica, como muestra la an\u00e9cdota atribuida al Dr. Jos\u00e9 G\u00e1lvez Ginachero, qui\u00e9n habi\u00e9ndose formado durante dos a\u00f1os en Francia y Alemania, a su vuelta a M\u00e1laga, ya como joven m\u00e9dico, en 1883, sus colegas del Hospital Civil de M\u00e1laga dec\u00edan de \u00e9l: <em>\u201cal final Pepe, hace lo mismo que nosotros, la \u00fanica diferencia es que \u00e9l se lava las manos antes de entrar en quir\u00f3fano y nosotros despu\u00e9s<\/em>\u201d<a href=\"#_edn4\" id=\"_ednref4\">[4]<\/a>. A lo largo de toda la primera parte del siglo XX, la medicina cl\u00ednica era considerada una disciplina aplicada, pr\u00e1ctica, un arte si acaso, pero no una ciencia. No otra parec\u00eda ser la opini\u00f3n de Ortega: \u201c<em>El que tiene vocaci\u00f3n de m\u00e9dico y nada m\u00e1s, que no flirtee con la ciencia: har\u00e1 solo ciencia chirle. Ya es mucho, ya es todo si es buen m\u00e9dico<\/em> (\u2026) <em>en las Facultades de medicina se aspira a que se ense\u00f1e hiperexacta fisiolog\u00eda o qu\u00edmica superferol\u00edtica; pero tal vez en ninguna del mundo se ocupa nadie en serio de pensar qu\u00e9 es hoy ser un buen m\u00e9dico<\/em>. (&#8230;) <em>Es preciso separar la ense\u00f1anza profesional de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. El m\u00e9dico que tiene que aprender a curar y nada m\u00e1s, que no flirtee con la ciencia<\/em>\u201d. No es sorprendente esa opini\u00f3n de Ortega si se tiene en cuenta la idea que ten\u00eda de la ciencia: (\u2026) \u201c<em>es cosa tan alta la ciencia que excluye de s\u00ed al hombre medio. Implica una vocaci\u00f3n peculiar\u00edsima y sobremanera infrecuente en la especie humana. El cient\u00edfico viene a ser el monje moderno<\/em> (\u2026)\u201d.<a href=\"#_edn5\" id=\"_ednref5\">[5]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todav\u00eda en el a\u00f1o 1983, R. Peterdorf, quien fue presidente de la \u201cAssociation of American Medical Colleges\u201d, en el NEJM escrib\u00eda: \u201c<em>Necesitamos entrenar pocos investigadores, pero mejor y m\u00e1s intensamente\u2026 los m\u00e9dicos que abandonan un d\u00eda a la semana, una semana al mes, o un a\u00f1o de su pr\u00e1ctica cl\u00ednica hacen mal. Propongo realizar dos tipos de facultades, para investigadores y para cl\u00ednicos<\/em><a href=\"#_edn6\" id=\"_ednref6\">[6]<\/a>\u201d. Una cuesti\u00f3n que est\u00e1 lejos de haber sido cerrada. En diciembre de 2004 con motivo de su 500 aniversario, la Universidad de Sevilla celebr\u00f3 una reuni\u00f3n bajo el t\u00edtulo de \u201cLa investigaci\u00f3n biom\u00e9dica en los hospitales universitarios\u201d. Entre las numerosas intervenciones y propuestas destaco aqu\u00ed la del profesor J. Cam\u00ed<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, para quien: \u201c<em>la realidad es que la mayor\u00eda de los m\u00e9dicos no son cient\u00edficos, no les interesa la ciencia, ni quieren hacer investigaci\u00f3n. Obligarles a ser cient\u00edficos es una ingenuidad, adem\u00e1s de poco realista. Por otro lado, hoy ya los m\u00e9dicos no son necesarios para hacer la investigaci\u00f3n biom\u00e9dica, pues la mayor parte de la investigaci\u00f3n biom\u00e9dica ya no la hacen los m\u00e9dicos, sino que se hace desde otras disciplinas, incluso dentro de los mismos hospitales\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Propone Cam\u00ed que lo m\u00e1s sensato ser\u00eda crear dos ramas de formaci\u00f3n m\u00e9dica, en la misma l\u00ednea ya iniciada por Peterdorf en 1983.<a href=\"#_edn7\" id=\"_ednref7\">[7]<\/a> Una opini\u00f3n bastante m\u00e1s extendida de lo que se cree<a href=\"#_edn8\" id=\"_ednref8\">[8]<\/a> y una experiencia com\u00fan en quienes ocupan espacios de gesti\u00f3n de ciencia en los centros sanitarios, donde la mayor\u00eda de los m\u00e9dicos, preguntados, incluso m\u00e9dicos que publican habitualmente&nbsp; en revistas cient\u00edficas, &nbsp;no se consideran a s\u00ed mismo cient\u00edficos. Un debate que ha estado presente en las m\u00e1s importantes instituciones biom\u00e9dicas del mundo como el National Institutes of Health (INH americano), donde &nbsp;en los a\u00f1os sesenta, en palabras de &nbsp;su director en ese momento, James Augustine Shannon, dudaba de la naturaleza cient\u00edfica de la cl\u00ednica: \u201cEste<em> modelo daba por sentado que los m\u00e9dicos (universitarios) eran investigadores, y que, como tales, ten\u00edan capacidad para descubrir los mecanismos fisiopatol\u00f3gicos de las enfermedades<\/em>\u201d.<a href=\"#_edn9\" id=\"_ednref9\">[9]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s adelante, a finales del siglo pasado, el INH &nbsp;cambiaba de opini\u00f3n y reconoc\u00eda la importancia de la investigaci\u00f3n cl\u00ednica hecha por los propios cl\u00ednicos, reclamando al mismo tiempo su adecuada formaci\u00f3n cient\u00edfica, tal como hizo constar un informe de la direcci\u00f3n de ese momento en el que se comentaba: \u201c\u00bf<em>Qui\u00e9n debe hacer investigaci\u00f3n cl\u00ednica y c\u00f3mo se forma adecuadamente a los profesionales que van a producirla?,&nbsp; \u00bfen qu\u00e9 tipo de instituciones se debe realizar la investigaci\u00f3n cl\u00ednica?, y \u00bfc\u00f3mo debe financiarse?\u201d.<\/em><a href=\"#_edn10\" id=\"_ednref10\"><em><strong>[10]<\/strong><\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las objeciones sobre la dificultad de la cl\u00ednica para ser una ciencia, eran de muy diversa \u00edndole: la imposible objetividad al ser el hombre, como un todo, la raz\u00f3n de ser de la cl\u00ednica, la necesidad de actuar, pues los cl\u00ednicos est\u00e1n ineludiblemente abocados a la acci\u00f3n, la complejidad cuando no la imposibilidad de controlar todas las variables y el car\u00e1cter aplicado (pr\u00e1ctico) de la cl\u00ednica, son algunas, pero no las \u00fanicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuesti\u00f3n era que, si la medicina cl\u00ednica no era una ciencia, solo le quedar\u00eda volver a su viejo refugio de la medicina como arte, tal como la a\u00f1oraba Trousseau, uno de los m\u00e1s conocidos y afamados cl\u00ednicos franceses del siglo XIX: \u201c<em>No confund\u00e1is en medicina el arte con la ciencia. No es dado a todos hacerse artista, en cambio las inteligencia menos privilegiadas pueden adquirir la ciencia<\/em>\u201d<a href=\"#_edn11\" id=\"_ednref11\">[11]<\/a>. Pero, hoy ya a nadie en su sano juicio se le ocurrir\u00eda considerara la cl\u00ednica como un arte, idea que, justificada en alg\u00fan momento, conced\u00eda la medicina un estatuto inefable, junto a una gran impunidad moral y jur\u00eddica. Si la medicina cl\u00ednica no es una ciencia ni puede ser solo un arte solo cabr\u00eda identif\u00edcala como una t\u00e9cnica. Es lo que se intent\u00f3 en una reuni\u00f3n celebrada en &nbsp;Sevilla en la antesala de la expo del &nbsp;92, organizada por la consejer\u00eda de Salud de la JA a la que fueron convocados lo m\u00e1s granado de los trust tecno gerenciales espa\u00f1oles, reuni\u00f3n que hemos contado en otro lugar<a href=\"#_edn12\" id=\"_ednref12\">[12]<\/a>. All\u00ed, bajo la disculpa de reflexionar sobre los problemas de gesti\u00f3n de la medicina finisecular, fueron puestas de largo las nuevas relaciones de poder, a partir de las cuales los m\u00e9dicos pasaban a ser t\u00e9cnicos asalariados del nuevo sistema sanitario, cuya actividad, &nbsp;como la de cualquier proceso productivo seria evaluada por el resultado cuantificado de su trabajo. El nuevo metro de medir era la calidad. Pero la calidad, como se sabe, es una variable aleatoria continua cuya definici\u00f3n es aquella en la que la probabilidad de encontrar un valor absoluto en cualquier punto de un intervalo, es cero. Por eso en aquella reuni\u00f3n de lo que se trataba no era propiamente de la calidad de la medicina sino de qui\u00e9n era el nuevo \u00f3rgano acreditador, qui\u00e9nes, y c\u00f3mo se establec\u00edan los nuevos puntos de corte bajo la curva de distribuci\u00f3n de la calidad, \u201clos nuevos criterios de calidad\u201d y qui\u00e9nes, en fin, a finales del siglo pasado, eran los nuevos amos de lo que ya se llamaba sistema de salud en sustituci\u00f3n del viejo sistema sanitario. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es este el momento de analizar cr\u00edticamente los resultados de ese modelo que en otro lugar, siguiendo a Edgard Morin, hemos llamado \u201ccuantofr\u00e9nico\u201d<a href=\"#_edn13\" id=\"_ednref13\">[13]<\/a><sup>,<\/sup><a href=\"#_edn14\" id=\"_ednref14\">[14]<\/a>pero s\u00ed de advertir sobre los riesgos que para la naturaleza de la cl\u00ednica ha supuesto y supondr\u00e1 en el futuro la exclusi\u00f3n de la cl\u00ednica de la l\u00f3gica cient\u00edfica.&nbsp; Afortunadamente la realidad es obstinada y como los viejos cauces de los r\u00edos, tambi\u00e9n la naturaleza dial\u00e9ctica de la cl\u00ednica termina renaciendo de sus propias cenizas. Porque la l\u00f3gica cl\u00ednica, ya al menos desde el siglo XIX, fue, mal que le pese a muchos, una l\u00f3gica cient\u00edfica. Porque, \u00bfqu\u00e9 otra cosa eran las historias cl\u00ednicas de un m\u00e9dico como el citado Dr. G\u00e1lvez Ginachero que dejo un legado de unos 150.000 documentos escritos a lo largo de sus m\u00e1s de 50 a\u00f1os de m\u00e9dico, historias breves en la que dejaba constancia del problema, de las dudas, de la resoluci\u00f3n y cuando el caso hab\u00eda ido mal de una cierta autocr\u00edtica y posibles alternativas. El Dr. G\u00e1lvez Ginachero, un m\u00e9dico a caballo entre dos siglos, utiliz\u00f3, la inducci\u00f3n (aprendizaje por acumulaci\u00f3n de la experiencia), el m\u00e9todo hipot\u00e9tico deductivo (en medicina llamado diagn\u00f3stico diferencial) y&nbsp; el razonamiento abductivo, ese tipo de razonamiento en el que a partir de la descripci\u00f3n de un&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Hecho_cient%C3%ADfico\">hecho<\/a>&nbsp;se&nbsp; llega a una&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Hip%C3%B3tesis_(m%C3%A9todo_cient%C3%ADfico)\">hip\u00f3tesis<\/a>&nbsp;que explica las posibles razones o motivos del hecho mediante las&nbsp;premisas&nbsp;obtenidas. No pasar\u00e1 G\u00e1lvez a la historia de la ciencia porque apenas si public\u00f3 \u201c<em>papers<\/em>\u201d pero representa, ejemplarmente, a tantos m\u00e9dicos que personalmente he conocido a lo largo de mi vida profesional, que han utilizado la misma l\u00f3gica que el Dr. G\u00e1lvez y que han vivido de espaldas a la marabunta cient\u00edfica, representada por las becas, la competitividad y los <em>papers.<\/em> Este car\u00e1cter dial\u00e9ctico de la medicina es lo que llev\u00f3 a Mario Bunge, a escribir un delicioso librito (\u201cFilosof\u00eda para m\u00e9dicos\u201d) en donde reconoce que la medicina es el paradigma &nbsp;de lo que despu\u00e9s se ha llamado teor\u00eda de sistemas, esa nueva manera de enfrentarse a la complejidad mediante la integraci\u00f3n de los conocimientos a partir de la <em>inter, multi y trans<\/em>-disciplinaridad.<a href=\"#_edn15\" id=\"_ednref15\">[15]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun hoy, todav\u00eda,&nbsp; algunos mantienen una manera orteguiana de ver la ciencia y a los cient\u00edficos, &nbsp;\u201c<em>como a los monjes modernos<\/em>\u201d. \u00bfSe puede ser cient\u00edfico sin ni siquiera tener conciencia de ello? Algunos buenos cl\u00ednicos parecen confirmarlo. Sin embargo, el mundo ha cambiado y con \u00e9l la idea misma de la ciencia, tal como ha revisado recientemente en este mismo blog el profesor Antonio Di\u00e9guez.&nbsp; Porque, en sus propias palabras, &nbsp;lo que caracterizar\u00eda hoy a la ciencia, \u201c<em>m\u00e1s que la existencia de un m\u00e9todo que garantice la verdad, ser\u00eda el haber sabido crear una estructura institucional que hace que la cr\u00edtica racional y la correcci\u00f3n de errores sean un incentivo para todos\u201d <\/em>(\u2026)<a href=\"#_edn16\" id=\"_ednref16\">[16]<\/a>. Y esta estructura institucional est\u00e1 presente en la tradici\u00f3n m\u00e9dica, como es el caso del Dr. G\u00e1lvez, citado aqu\u00ed como ejemplo de como la pr\u00e1ctica cl\u00ednica no est\u00e1 re\u00f1ida con la idea de ciencia, porque cuestionado el m\u00e9todo (cient\u00edfico) como&nbsp; argumento (tautol\u00f3gico) de lo que es o no ciencia, volver\u00edamos de nuevo la mirada a \u201c<em>la actitud cient\u00edfica\u201d <\/em>&nbsp;y al <em>ethos de la ciencia, <\/em>deLee McIntyre y Robert Merton, ambos recordados y citados en el art\u00edculo del profesor Dieguez<a href=\"#_edn17\" id=\"_ednref17\">[17]<\/a>, como criterios de demarcaci\u00f3n entre lo que es o no cient\u00edfico. Definitivamente la ciencia ya no es lo que era. La vieja separaci\u00f3n entre ciencias duras y blandas hoy sabemos que es artificial, como lo es la separaci\u00f3n entre ciencias puras y aplicadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ciencia est\u00e1 en este momento en un <em>proceso de transici\u00f3n<\/em>, desde un modelo cerrado en donde el discurso cient\u00edfico quedaba en el interior de las academias, &nbsp;hacia&nbsp; un modelo de ciencia abierta (<em>Open Science<\/em>) &nbsp;en el que las prioridades y objetivos ya no pueden seguir siendo marcados por los intereses de los propios cient\u00edficos sino debatidos con el resto de la sociedad<a href=\"#_edn18\" id=\"_ednref18\">[18]<\/a>. Esta desacralizaci\u00f3n de la ciencia ha abierto sus fronteras y permitido que \u201c<em>la actitud cient\u00edfica<\/em>\u201d que recordaba el profesor Di\u00e9guez en su art\u00edculo, penetre en muchos espacios en donde estaba vedado pensar cient\u00edficamente. \u201c<em>Mientras yo tenga poder no entrar\u00e1 un cient\u00edfico en las instituciones sanitarias<\/em>\u201d. Qu\u00e9 lejos queda esta frase que o\u00ed en boca de un poderoso personaje del mundo de la gesti\u00f3n sanitaria, pronunciada en los a\u00f1os noventa, coincidiendo con aquella reuni\u00f3n arriba comentada, en la que se aplaud\u00eda la consideraci\u00f3n de la medicina como una t\u00e9cnica. Nunca la he olvidado. Porque la vieja ambici\u00f3n orteguiana de dos facultades, la de m\u00e9dicos cient\u00edficos y la de los t\u00e9cnicos, supone excluir a los m\u00e9dicos que se dedican a la cl\u00ednica, no solo de la posibilidad de hacer ciencia, sino de pensar cient\u00edficamente, es decir de hacerlo cr\u00edtica y dial\u00e9cticamente.&nbsp; M\u00e1s all\u00e1 de otras consideraciones, subyace en esta actitud un modelo productivista que considera al capital humano como un recurso (humano) a gestionar de la misma manera que se gestionan los recursos (no humanos). Una gesti\u00f3n que es mucho m\u00e1s f\u00e1cil de hacer si el capital humano se limita a aplicar acr\u00edticamente \u201clos protocolos\u201d, generalmente hechos por otros en alg\u00fan lugar distante de la cabecera del enfermo (etimol\u00f3gicamente, <em>cl\u00ednica<\/em> en griego quiere decir <em>lecho <\/em>o <em>cama<\/em>), en vez de poseer esa cultura (cient\u00edfica) que le permita poner en cuesti\u00f3n peri\u00f3dicamente todos sus conocimientos, incluidos los propios protocolos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Oficio, arte, t\u00e9cnica, ciencia. Estas han sido las diferentes caras con las que la medicina cl\u00ednica se ha presentado a lo largo de su historia. Los oficios son (o casi habr\u00eda que decir, eran) aquellas actividades que no necesitaban de un saber te\u00f3rico, bastando con el aprendizaje ritual y por repetici\u00f3n. El arte fue una vieja enso\u00f1aci\u00f3n de muchas disciplinas que sustitu\u00edan la ignorancia por una pretendida, y en demasiadas ocasiones, irresponsable genialidad. La t\u00e9cnica, la constituyen ese conjunto de habilidades que necesitan de una cimentaci\u00f3n te\u00f3rica suficiente para abordar retos mayores que los de los oficios, pero incapaz aun de poner en cuesti\u00f3n, desde dentro, esos mismos cocimientos, entre otras cosas por sus limitaciones para producir teor\u00eda sobre&nbsp; su propia realidad, y, finalmente una disciplina ser\u00e1 dial\u00e9ctica si es capaz de integrar cr\u00edticamente los conocimientos ajenos y de generar desde s\u00ed misma el suficiente conocimiento como para poner en cuesti\u00f3n en cualquier momento toda la estructura disciplinar.<a href=\"#_edn19\" id=\"_ednref19\">[19]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la medicina cl\u00ednica coexisten y sobreviven todas estas \u201cnaturalezas\u201d, la de los oficios, la del arte, la de la t\u00e9cnica y, desde luego la naturaleza dial\u00e9ctica, especialmente desde la incorporaci\u00f3n a lo largo del siglo XX, de las matem\u00e1ticas de la probabilidad que permitieron cuantificar el grado de incertidumbre, consustancial a la&nbsp; naturaleza misma del acto cl\u00ednico, transformando la incertidumbre en riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La medicina cl\u00ednica solo puede ser una ciencia o como la hemos definido en otro lugar un humanismo cient\u00edfico (si es que el concepto de humanismo a\u00fan se puede mantener). Porque la alternativa para la medicina cl\u00ednica supone el sucursalismo acr\u00edtico de otras disciplinas que vienen de fuera, la creciente supeditaci\u00f3n al consumo tecnol\u00f3gico, la despersonalizaci\u00f3n del acto cl\u00ednico, la incuria intelectual y la dependencia de demandas sociales no siempre justificadas y, sobre todo, de las insaciables demandas de le gesti\u00f3n administrativa y pol\u00edtica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a>Jordi Cam\u00ed, es&nbsp; Director general del&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.prbb.org\/\">Parque de Investigaci\u00f3n Biom\u00e9dica de Barcelona &#8211; PRBB<\/a>&nbsp;y Vicepresidente de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Fundaci%C3%B3n_Pasqual_Maragall\">Fundaci\u00f3n Pasqual Maragall<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref1\" id=\"_edn1\">[1]<\/a>Wootton, D. (2007). Bad medicine: DoctorsdoingharmsinceHippocrates. New York: Oxford UniversityPress (citado por: BIRD, A. (2019), \u201cSystematicity, Knowledge, and Bias. HowSystematicitymadeClinical Medicine a Science\u201d,&nbsp;<em>Synthese<\/em>, 196, pp. 863-879.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref2\" id=\"_edn2\">[2]<\/a>Bertrand Russell. <em>&nbsp;La perspectiva cient\u00edfica<\/em>.&nbsp; 1931. (Ariel Barcelona, 1984)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref3\" id=\"_edn3\">[3]<\/a> Citada por Karl Popper en la primera p\u00e1gina de\u201d La Sociedad Abierta y sus enemigos\u201d. Ediciones Paid\u00f3s, 2010.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref4\" id=\"_edn4\">[4]<\/a>Federico Soriguer. Don Jos\u00e9 GalvezGinachero. Historia de una vocaci\u00f3n. file:\/\/\/D:\/Federico\/Descargas\/Dialnet-DonJoseGalvezGinachero-7235475%20(2).pdf<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref5\" id=\"_edn5\">[5]<\/a> Jos\u00e9 Ortega y Gasset. Misi\u00f3n de la Universidad. (1\u00aa edici\u00f3n, 1930).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref6\" id=\"_edn6\">[6]<\/a>Petersdorf, &nbsp;R. Soundigboard: isthestablismentdefensible? N England J Med 1983; 309: 1053-7Nota: (Robert (Peterdersdorffue jefe de \u201cUW Department of Medicine\u201d, durante 15a\u00f1os y durante ochos presidente \u201cTheAssociation of American Medical Colleges\u201d .Falleci\u00f3 en 2006.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref7\" id=\"_edn7\">[7]<\/a> C-Soriguer Escofet F. El m\u00e9dico y el cient\u00edfico. Ediciones D\u00edaz de Santos.&nbsp;&nbsp; Madrid, 1994<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref8\" id=\"_edn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>Richard Smith.Doctors are notscientists. BMJ&nbsp;2004; 328:0-h.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\" id=\"9-kennedy-jr-tj-an-appreciation-james-augustine-shannon-1905-1994-academmed-1994-69-653-5\"><a id=\"_edn9\" href=\"#_ednref9\">[9]<\/a>Kennedy Jr TJ. An appreciation: James Augustine Shannon (1905-1994). AcademMed. 1994; 69:653\u20145.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\" id=\"10-thompson-jn-moskowitz-j-preventingtheextinction-of-theclinicalresearchecosystem-jama-1997-278-241-245\"><a href=\"#_ednref10\" id=\"_edn10\">[10]<\/a> Thompson JN, Moskowitz J. Preventingtheextinction of theclinicalresearchecosystem. JAMA. 1997; 278:241-245.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref11\" id=\"_edn11\">[11]<\/a>Citado en: Corral C. Ciencia y humanismo en la metodolog\u00eda cl\u00ednica actual. Una perspectiva desde la filosof\u00eda de la ciencia. MedClin; 1988, 90:667-669<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a id=\"_edn12\" href=\"#_ednref12\">[12]<\/a>Federico Soriguer. \u00bfEs la cl\u00ednica una ciencia? D\u00edaz de Santos. Marid1992.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref13\" id=\"_edn13\">[13]<\/a>Morin E.- Ciencia con conciencia. Anthropos (ed), Barcelona 1982.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a id=\"_edn14\" href=\"#_ednref14\">[14]<\/a> Federico Soriguer. Si Don Santiago levantara la cabeza. La l\u00f3gica cient\u00edfica contada en 101 historia nada cient\u00edficas.EditorioalIncipit. Madrid, 2017.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref15\" id=\"_edn15\">[15]<\/a> Mario Bunge. Filosof\u00eda para m\u00e9dicos. Gedisa. Barcelona,2012<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a id=\"_edn16\" href=\"#_ednref16\">[16]<\/a> Antonio Di\u00e9guez. La noci\u00f3n de ciencia.&nbsp; https:\/\/academiamalaguenaciencias.wordpress.com\/2021\/12\/04\/la-nocion-de-ciencia\/<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>[17]<\/sup>(citados por A. Di\u00e9guez (Ibidem).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref18\" id=\"_edn18\">[18]<\/a>Miedema, F. Open Science: the VeryIdea. Ciencia abierta: la idea en s\u00ed misma.&nbsp;<a href=\"https:\/\/universoabierto.org\/2021\/11\/22\/ciencia-abierta-la-idea-en-si-misma\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/universoabierto.org\/2021\/11\/22\/ciencia-abierta-la-idea-en-si-misma\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref19\" id=\"_edn19\">[19]<\/a>Kemmis C.W.- Teor\u00eda Cr\u00edtica de la Ense\u00f1anza. La investigaci\u00f3n acci\u00f3n en la formaci\u00f3n del profesorado. Ediciones Mart\u00ednez Roca, Barcelona, 1988<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La medicina cl\u00ednica solo puede ser una ciencia o como la hemos definido en otro lugar un humanismo cient\u00edfico (si es que el concepto de humanismo a\u00fan se puede mantener). 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