{"id":1028,"date":"2020-10-09T10:54:44","date_gmt":"2020-10-09T10:54:44","guid":{"rendered":"https:\/\/academiamalaguenaciencias.wordpress.com\/?p=1028"},"modified":"2026-06-08T15:45:41","modified_gmt":"2026-06-08T15:45:41","slug":"algunos-datos-y-apuntes-sobre-la-intensidad-y-frecuencia-de-las-ultimas-olas-de-calor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/2020\/10\/09\/algunos-datos-y-apuntes-sobre-la-intensidad-y-frecuencia-de-las-ultimas-olas-de-calor\/","title":{"rendered":"ALGUNOS DATOS Y APUNTES SOBRE LA  INTENSIDAD Y FRECUENCIA DE LAS \u00daLTIMAS OLAS DE CALOR"},"content":{"rendered":"\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:0;\"><strong>Francisco S\u00e1nchez Gallardo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:0;\">Academia Malague\u00f1a de Ciencias<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Desde mediados del siglo XX la frecuencia de las olas de calor parece ir en aumento en gran parte de Europa, as\u00ed como la intensidad de las mismas, siendo significativas sobre todo las que se han producido en los \u00faltimos veinte a\u00f1os. Merece menci\u00f3n especial la que tuvo lugar entre el 24 y 30 de junio de 2019 por su prematuro inicio y los records de temperatura que se produjeron para este mes. Durante esos d\u00edas destaca en Espa\u00f1a los 43\u00baC en el aeropuerto de Zaragoza, Costa Brava y el interior de Catalu\u00f1a. En Polonia y Hungr\u00eda fue el mes m\u00e1s caluroso de su historia, as\u00ed como en Austria sobre todo en su parte m\u00e1s occidental. En Suiza, de 85 observatorios homogeneizados 43 midieron nuevos records de calor, y en la Rep\u00fablica Checa tambi\u00e9n se alcanz\u00f3 una m\u00e1xima absoluta de 38,9\u00baC en Doksany. En Francia el 27 de junio, fue el d\u00eda m\u00e1s caluroso desde 1900 (8,6\u00baC por encima de los normal), con un registro de 46\u00baC al d\u00eda siguiente en V\u00e9rargues (H\u00e8rault), valor t\u00e9rmico jam\u00e1s medido en este pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">D\u00edas despu\u00e9s, el 25 de julio de 2019, en Lingen (ciudad de la Baja Sajonia) se registr\u00f3 otro valor m\u00e1ximo de temperatura en Alemania con 42,6\u00baC; y 41,8\u00baC en la ciudad belga de Begjjnendijk. Coincidiendo con esta fecha, en el jard\u00edn bot\u00e1nico de la universidad de Cambridge el term\u00f3metro alcanz\u00f3 tambi\u00e9n un nuevo record en el Reino Unido marcando 38,7\u00baC.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/paco_01.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1044\" width=\"302\" height=\"170\" \/><figcaption><strong>Figura 1. Fen\u00f3meno denominado \u00abbloqueo\u00bb<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Al a\u00f1o siguiente 2020, e igualmente en fechas muy tempranas, desde el d\u00eda 12 al 20 de junio, se produjo en las proximidades del C\u00edrculo Polar \u00c1rtico una ola de calor in\u00e9dita, como consecuencia de un fen\u00f3meno llamado \u00abbloqueo\u00bb; fen\u00f3meno meteorol\u00f3gico en el que una zona situada en este caso a una latitud de 67\u00ba 33\u00b4N estuvo sometida a altas presiones durante todos esos d\u00edas, bloqueando el aire fr\u00edo polar (Figura 1), y dando como resultado una temperatura de 38\u00baC en Verkhoyansk, conocida como una de las regiones m\u00e1s fr\u00edas del mundo seg\u00fan el National Weather Service de los Estados Unidos. Conviene advertir que esta temperatura jam\u00e1s alcanzada en esas latitudes fue confirmada por el Servicio Federal Ruso (Roshydromet), cuya actividad se remonta a 1885, y que la Organizaci\u00f3n Meteorol\u00f3gica Mundial&nbsp; acept\u00f3 provisionalmente como observaci\u00f3n coherente con las observaciones realizadas en Siberia en esos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo esto pone de manifiesto tres aspectos a destacar en las \u00faltimas olas de calor:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1;\"><p style=\"line-height:.5;\">a) su intensidad con valores termom\u00e9tricos hist\u00f3ricos<\/p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1;\"><p style=\"line-height:.5;\">b) su temprana aparici\u00f3n en los primeros d\u00edas de verano<\/p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1;\"><p style=\"line-height:.5;\">c) su distribuci\u00f3n espacial afectando a zonas muy septentrionales de Europa (Figura 2).<\/p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/paco_02-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1042\" width=\"280\" height=\"232\" \/><figcaption><strong>Figura 2. Distribuci\u00f3n espacial de las olas de calor<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">En Espa\u00f1a, el aumento de olas de calor desde el a\u00f1o 2.000 ha sido diez veces superior a las de los \u00faltimos veinte a\u00f1os del siglo pasado. Igualmente, en Francia la ocurrencia de este tipo de fen\u00f3menos, que fue en promedio cada cinco a\u00f1os antes de 1989, se ha convertido en anual desde el a\u00f1o 2000, y de un promedio de 1,7 d\u00edas de olas de calor por a\u00f1o antes de 1989, se ha pasado a una frecuencia de 7,95 d\u00edas por a\u00f1o desde 2000 a 2010, y a 9,4 d\u00edas por a\u00f1o durante la \u00faltima d\u00e9cada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Con estos datos y las zonas se\u00f1aladas, no parece que el concepto de ola calor sea un concepto definido de manera uniforme. Efectivamente; no existe un criterio general para definir estos fen\u00f3menos, ya que la duraci\u00f3n de los mismos y los valores de temperatura que se puedan alcanzar var\u00edan seg\u00fan las regiones del mundo, los niveles atmosf\u00e9ricos a tener en cuenta y los campos de an\u00e1lisis a considerar, ya sea desde un punto de vista estrictamente climatol\u00f3gico, o de la actividad investigadora dentro del marco del sistema clim\u00e1tico, o como parte del sistema de vigilancia meteorol\u00f3gica. Ahora bien, fijar unos umbrales de temperatura en los niveles bajos de la troposfera, por ejemplo a 850 hPa (equivalente a una altura aproximada de 1.500 m) con el fin de evitar el efecto de la radiaci\u00f3n terrestre, es un criterio bastante apropiado y generalmente aceptado a la hora de considerar de forma m\u00e1s precisa una ola de calor; umbrales que en algunos pa\u00edses son reevaluados casi anualmente por los servicios meteorol\u00f3gicos nacionales en colaboraci\u00f3n con institutos u organismos competentes en salud p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Como un apunte m\u00e1s, se ha observado que en ocasiones la corriente en chorro sobre el Atl\u00e1ntico oriental se sumerge hacia el sur y luego vuelve m\u00e1s al norte, con la consiguiente desaceleraci\u00f3n del flujo del oeste, como ocurri\u00f3 a finales de abril de 2019 antes de la primera ola citada al principio y coincidiendo con el \u00edndice, notablemente negativo, de la Oscilaci\u00f3n del Atl\u00e1ntico Norte (NAO) en los tres meses siguientes, arrastrando con ello durante algunos d\u00edas aire muy caliente desde el norte de \u00c1frica a trav\u00e9s de Espa\u00f1a y Francia dirigi\u00e9ndose hacia el Reino Unido y pa\u00edses n\u00f3rdicos. A\u00f1adir tambi\u00e9n como mera suposici\u00f3n, que esto pudiera corresponderse con la modulaci\u00f3n en los patrones de propagaci\u00f3n de calor en gran parte del continente europeo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Dicho todo esto con la m\u00e1xima cautela, pues como bien se sabe, la atm\u00f3sfera es un sistema altamente din\u00e1mico y muy complejo, donde multitud de variables entran en juego a la hora de estudiar y evaluar este tipo de fen\u00f3menos que corresponde a climat\u00f3logos especialistas y centros de investigaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde mediados del siglo XX la frecuencia de las olas de calor parece ir en aumento en gran parte de Europa, as\u00ed como la intensidad de las mismas, siendo significativas sobre todo las que se han producido en los \u00faltimos veinte a\u00f1os<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6722,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"image","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[111,14,46,164,47],"tags":[],"class_list":["post-1028","post","type-post","status-publish","format-image","has-post-thumbnail","hentry","category-atmosfera","category-cc-naturales","category-climatologia","category-francisco-sanchez-gallardo","category-meteorologia","post_format-post-format-image"],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/20201009BlogSanchezGallardo.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1028"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1028\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6723,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1028\/revisions\/6723"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6722"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/amciencias.com\/Blog-Amc\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}