Vie. Sep 18th, 2026

Juan Antonio Camiñas Hernández

Academia Malagueña de Ciencias

Se denominan ORPs a las Organizaciones Regionales de Ordenación de la Pesca. Podemos definirlas como organizaciones internacionales cuya función es la cooperación entre estados y otras organizaciones para lograr una gestión sostenible de los recursos pesqueros en aguas internacionales, o para la gestión de un grupo de especies altamente migratorias. Las ORPs pueden crearse bajo el Convenio de la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) o independientes de la misma.

De acuerdo con la secretaria general de Pesca, organismo que representa a España como potencia pesquera en las ORPs, nuestro país pertenece o participa en todas las organizaciones regionales en cuyas áreas geográficas tenga presencia la flota española. En la mayoría de ORPs, la Parte Contratante que representa a España es la Comisión Europea, mientras que, en otras, tanto la UE como España son Partes. Se diferencian dos tipos de ORPs, las dirigidas a la conservación de especies, como es la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT), o las de ámbito geográfico, como la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos de la Antártida (CCAMLR). España es miembro de cinco comisiones de especies y de diez comisiones geográficas. Además, también participa en otras seis organizaciones internacionales con competencia en materias pesqueras y otras ocho organizaciones internacionales de carácter medioambiental con competencia en conservación de los recursos marinos. En total, veintinueve organizaciones internacionales en las que el asesoramiento científico es fundamental para conseguir la anhelada sostenibilidad de los recursos vivos marinos y la protección de los ecosistemas. Y en la mayor parte de esas organizaciones ha sido y es el Instituto Español de Oceanografía (IEO) quién ostenta la representación científica, una tarea internacional poco conocida y de un altísimo valor social.

En algunas ORPs, como ocurre con la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (CGPM), España es miembro fundador y asiste desde el año 1953 a sus sesiones. En base a esta gran experiencia, España considera que las ORPs desempeñan un papel esencial en el nuevo modelo de gobernanza de los océanos y en la consecución de numerosos objetivos de la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

La ciencia pesquera está presente hoy en la maquinaria de todas las ORPs, pero comenzó a crearse ya desde las observaciones de Aristóteles (284-322 a.C.) quien toma conciencia de la realidad a través de la observación, iniciando la investigación científica que le permite pronosticar eventos, como son las apariciones de ciertas especies o la constatación de migraciones periódicas. También hay evidencias desde la Edad Media de pesquerías, como las artesanales de uso en la época romana, que podemos ver en mosaicos de esa época. Los primeros inventarios faunísticos se elaboran en el siglo XVIII (Linneo, Bonnaterre) así como las primeras investigaciones pesqueras. La aplicación de métodos de investigación científica al conocimiento de los recursos marinos como los peces, se ha llamado ciencia pesquera, y considera a la pesca un sistema en el que intervienen animales, ecosistemas, el hombre, la explotación, la gestión, comercialización, tecnología, economía y la conservación, entre otros.

Ciencia relativamente reciente que se inicia tras la II Guerra Mundial en diversos países europeos (Alemania, Gran Bretaña, Escandinavia), debido a las necesidades económicas y de alimento para la población. Como consecuencia de la preocupación por la sostenibilidad de los recursos explotados, a principios del siglo XX se establece el ICES, el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (Copenhague, 1902), que aún hoy sigue representando posiblemente la mayor organización de ciencia pesquera del mundo, y que en el Artículo I de la Convención señala “el deber de promover y fomentar la investigación y el estudio del mar, especialmente los relacionados con los recursos vivos”. Anualmente el ICES asesora a la Unión Europea sobre los límites de explotación de las especies pesqueras en el Atlántico Norte. Odón de Buen fue el primer delegado de España tras su ingreso en 1924 y científicos del IEO han ocupado puestos relevantes en los siglos XX y XXI.

En el mar Mediterráneo, la ciencia pesquera se inició en Francia y España en la década de 1960 aplicando algunos modelos matemáticos (modelos globales de producción) por transposición de lo que se hacía en el Atlántico a los recursos explotados del Mediterráneo, con resultados decepcionantes. A partir de los años 70 se comienza la aplicación de nuevos modelos basados en métodos directos (huevos y larvas para atunes, arrastre de fondo para especies demersales y evaluaciones acústicas para pequeños pelágicos).  A partir de 1999 la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (CGPM) crea su Comité Científico e inicia las evaluaciones del estado de los principales recursos demersales y pelágicos en toda la región, con reuniones anuales de los expertos, habiendo alcanzado en nuestros días ese comité un notable crédito consiguiendo la aplicación a la gestión pesquera de numerosas medidas sugeridas por los científicos e implementadas por las Partes Contratantes. Desde 2016, la Secretaría de la CGPM viene publicando un documento titulado State of the Mediterranean and Black Sea Fisheries, el último de los cuales corresponde al año 2025. El Comité Científico estuvo presidido por un científico español del IEO durante el periodo 1998 y 2003, y diversos expertos españoles han tenido variadas responsabilidades en la gestión y asesoramiento científico desde su creación.

Otra de las ORPs en la que los científicos españoles vienen desempeñando un papel muy importante desde su creación es ICCAT, una Organización Pesquera intergubernamental para la conservación de los túnidos y especies afines en el Atlántico y mares adyacentes, que tiene su sede en Madrid. Está compuesta por delegaciones de las Partes, ICCAT cumple los objetivos establecidos en su Convención de 1966.  Recopila las estadísticas pesqueras de las Partes que pescan en el océano Atlántico, coordina la investigación, desarrolla asesoramiento en materia de ordenación basado en la ciencia, proporciona un mecanismo para que las Partes contratantes acuerden medidas de ordenación y edita publicaciones en materia de ordenación. Las principales especies objetivo en el Mediterráneo son: atún rojo (Thunnus thynnus), el pez espada (Xiphias gladius) y atún blanco (Thunnus alalunga).

Uno de los aspectos a resaltar es cómo la ciencia pesquera se materializa ya en los textos fundacionales, mostrando la preocupación por asentar las medidas de gestión en la mejor ciencia posible. El Artículo IV de los Textos del Convenio hace referencia, desde la creación en 1966, a la necesaria ciencia: “La Comisión se encargará del estudio de las poblaciones de atunes y especies afines … y otras especies explotadas en las pesquerías de túnidos en la zona del Convenio, que no sean investigadas por alguna otra organización internacional de pesca. Este estudio incluirá la investigación de la abundancia, biometría y ecología de los peces; la oceanografía de su medio ambiente; y los efectos de los factores naturales y humanos en su abundancia”. Los fundadores, cuando elaboraron los textos del Convenio, tenían claro que los objetivos solo podían cumplirse con el estudio y la investigación de la biología y oceanografía relacionada con las poblaciones explotadas. El resto de ese artículo señala que la ciencia debe ser independiente de las Partes en su trabajo y opinión científica, y que, aunque se trabaja con los científicos de los países, también pueden realizar las investigaciones, o ser llamadas a ellas, organizaciones y personas independientes.

El conocimiento científico sobre las poblaciones de grandes pelágicos de la región del Convenio ICCAT se actualiza anualmente, lo que supone un proceso complejo, trasparente y de absoluta cooperación: las Partes envían los datos oficiales de captura y esfuerzo por especies, arte de pesca y mes a la Secretaría de la Comisión, que los ordena, prepara y pone a disposición de los científicos designados para asistir a las reuniones anuales del Comité Permanente de Investigación y Estadísticas (SCRS). Por su parte los científicos presentan a esas reuniones sus propios datos independientes, sus análisis y evaluaciones, elaborados por grupos de investigadores de institutos nacionales, entre ellos los del Centro Oceanográfico de Málaga, que completan, junto a las del resto de miembros, la información aportada a la Comisión por las Partes.

El SCRS está formado por diferentes Subcomités encargados de tareas concretas (referentes a estadísticas, ecosistemas, especies, etc.) cada uno de los cuales reporta al SCRS, que elabora el informe anual para la Comisión (los gobiernos) en el que se incluyen, por ejemplo, el examen de las pesquerías y de los programas de investigación nacionales, el Plan Estratégico para la ciencia del SCRS, o los informes de las reuniones de los distintos Subcomités. También se incluyen los resúmenes ejecutivos de especies evaluadas y de su estado de explotación que se informa a la Comisión. Se incluye otro amplio apartado relacionado con la ciencia: el estado de avance de los Programas de Investigación de ICCAT dedicados a la ampliación del conocimiento científico de aspectos relacionados con la biología de las especies, mejoras estadísticas o nuevos modelos de evaluación. El SCRS de ICCAT también ha estado presidido por tres científicos españoles, dos de ellos del IEO, durante tres periodos de tres años.

Debo confesar que la asistencia como experto a las ORPs es una tarea científica ardua y difícil, que depende de la confianza de las administraciones (Partes) y de la Secretaría de Ia ORP, de la cooperación del sector pesquero (cooperación sustancial y que conlleva el embarque de observadores científicos en un alto porcentaje de embarcaciones nacionales que trabajan en las aguas de cada Comisión), de los medios materiales y humanos para obtener datos independientes del sector y de las administraciones pesqueras, y por supuesto solo es posible hacer ese trabajo contando con los datos oficiales de cada país para poder aplicar los modelos matemáticos, sin olvidar la colaboración, siempre exquisita, de los expertos de la Secretaría de cada ORP. Han sido y son muchos los científicos españoles que han asistido y asisten a los comités científicos de las veintinueve organizaciones internacionales y ORPs relacionadas con los recursos pesqueros y su explotación durante el último siglo. Esperamos que la ciencia pesquera española siga teniendo el apoyo gubernamental para mantener el respeto y la consideración que tiene, tanto en la Unión Europea como en el resto del mundo.

*Juan A. Camiñas Hernández es académico de número y científico titular del Instituto Español de Oceanografía. Es secretario de sesiones de la Academia Malagueña de Ciencias.

Un comentario en «CIENCIA PESQUERA EN LAS ORPs»
  1. Interesante y denso articulo acerca de las ORPs (Organizaciones Regionales de Ordenación de la Pesca)
    Para los poco conocedores de este mundo de la pesca, siempre podremos acudir a este texto para orientarnos acerca del funcionamiento organizativo de esta atávica y secular actividad, con las ORPs como.protagonistas.
    Importante es conocer que la Ciencia siempre ha sido tenida en cuenta y especialmente su papel independiente de las Partes, articulada ya desde el año 1902 con la creación del ICES.
    Enhorabuena, Juancho!

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