Vie. Sep 18th, 2026

Francisco Cabrera Pablos

Academia Malagueña de Ciencias

Vita enim mortuorum

in memoria vivorum est posita.

Marco Tulio Cicerón.

El próximo lunes 4 de diciembre, en el Centro Cultural María Victoria Atencia de esta ciudad, se inaugura la exposición Digital: el color de la máquina del pintor, editor y académico malagueño José Manuel Cuenca Mendoza (Pepe Bornoy).

La muestra recoge un breve compendio de las obras de este destacado autor que ha pasado, a lo largo de casi sesenta años de una extraordinaria vida creativa, por las más diversas etapas: desde estéticas de un simbolismo trascendente en sus comienzos, a complicadas obras geométricas después y su no menos magistral, novedosa y primaria llegada a un mundo digital que domina como nadie. Un mundo este último, simbiosis entre el artista y la máquina, que supone una eclosión de formas y colores que reflejan el alma de Bornoy, lo más íntimo del acto creativo de este pintor singular. Y ello porque, como decía Bernard Shaw, “si los espejos se emplean para verse la cara, el arte lo hace para verse el alma.”

Pepe Bornoy posee premios muy importantes. Entre otros: Medalla de Plata Nacional (Valencia, 1966); Medalla de Oro Nacional y Medalla Ciudad de Barcelona (Barcelona, 1968); Medalla de Oro Nacional y Primer Premio de Arte Abstracto (Alicante, 1969); Premio de la Crítica al Mejor Conjunto Artístico (Valencia, 1971/1972); Primer Premio en la II Bienal Internacional de Arte (Málaga, 1974); Premio Internacional del Grabado Contemporáneo (Madrid, 1979). Ha celebrado exposiciones en Madrid, Barcelona, Málaga, Valencia, Valladolid, Granada, Córdoba, Cádiz, Almería, Alicante, Marbella, Burgos, Sevilla, Nueva York, París, Beirut, Lisboa, Estocolmo, Dresde, Roma, Venecia…

De 1997 a 1999, dirige la colección de poesía Ibn Gabirol del Centro Cultural Generación del 27 de la Diputación de Málaga y en 1980 a 1984, crea y dirige la colección de poesía Jarazmín. En 1997 es nombrado académico del Senado por la Academia Internacional de Arte Moderno de Roma y en 2001 académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo de Málaga, en donde ha sido el director del Anuario durante catorce años y vicepresidente primero en su Junta de Gobierno. En 2005, inaugura el Hotel del Pintor en nuestra ciudad, denominado por la Junta de Andalucía Hotel de Autor en base al interiorismo realizado por el artista, y donde se puede contemplar la exposición permanente de 98 obras digitales con el tema monográfico Rojo Blanco y Negro.

Pepe Bornoy y Francisco Cabrera en uno de sus encuentros familiares

El pasado mes de mayo de este 2023, el Ayuntamiento de Málaga se vistió de gala para celebrar, en un acto extraordinariamente emotivo y solemne, su nombramiento como Hijo Predilecto y Medalla de la Ciudad. Un merecido reconocimiento a uno de sus conciudadanos más ilustres. Pepe Bornoy es, sin duda, un ser muy especial que se ha guiado en su vida, desde sus más tempranos comienzos, por tres grandes virtudes: la ilusión en todo lo que emprende, el empeño en todo lo que hace y la profesionalidad en todo lo que ejecuta. Y todo ello desde la dedicación más absoluta al acto sublime de crear, que siempre, como decía Picasso, a Pepe lo ha encontrado trabajando. Trabajando desde que era un crío en aquella difícil España que le tocó vivir, donde fue formando y modelando su espíritu y sus sentimientos gracias a sus ansias extraordinarias de aprender. Un aprendizaje que crecía y crecía cuando, siendo muy joven y sirviendo de lazarillo a un anciano maestro, le acompañaba en sus clases a los niños del barrio. Unas clases que Pepe no podía pagarse, pero que seguía con más dedicación, estamos seguro de ello, que los propios alumnos que del viejo profesor las recibían.

Y así se fue formando en cuerpo y alma, día a día y año a año, en medio de las extraordinarias carencias de la época. Y así, desde entonces y hasta hoy, en una vida de artista exigente consigo mismo, curtido en una constante lucha contra las proporciones, las formas, las palabras y los colores.

Catálogo de la exposición de Pepe Bornoy en el Centro Cultural María Victoria Atencia

La exposición que, con el inestimable apoyo de Floreal Roa, va a inaugurarse en este Centro de María Victoria Atencia (grandísima poeta y mejor amiga, cuya figura colosal impregna cada uno de los poros de sus salas), tiene mucho de esa alma de Pepe Bornoy. Un alma cuyo pálpito podemos sentir a través de unos cuarenta cuadros en los cuales se derrama la luz y el color de una manera magistral y con formas inimaginables, en un acto creativo difícilmente superable que nace del corazón del maestro.

Un trabajo empeñado en demostrar, como resulta evidente a cualquier espectador que lo observe con prudencia, la imposibilidad absoluta de la autoría de la máquina sin el artista, por muchas posibilidades que aquella pueda ofrecerle a este. Unas obras seleccionadas amorosamente por Bornoy que, ilusionado como un colegial que prepara su primera exposición, hacía extraordinarios esfuerzos en estos días por comprobar que todo el complejo proceso expositivo se iba desarrollando conforme a lo previsto.

Sin embargo y por desgracia, en la naturaleza humana no todo puede preverse. Lamentablemente, el pasado sábado 25, este artista fallecía en su casa del barrio de la Victoria dejándonos a todos huérfanos de su afecto, de su luz y de su alma. Un alma de tantos proyectos en los que, como pintor y como académico, se empeñó a lo largo de su vida. Un alma que impregna las paredes de la sala expositiva María Victoria Atencia donde se cuelgan sus cuadros, en una exposición que, próxima a inaugurarse, notará su dolorosa ausencia.

Unas paredes donde nos quedan, al menos, impregnando nuestras sorprendidas retinas y en unas formas inimaginables, sus azules, sus rojos, sus verdes, sus amarillos y sus blancos. Una belleza medida de emoción y sentimiento como solo es capaz de ofrecernos el alma de un pintor; como solo es capaz de ofrecernos el alma de Pepe Bornoy. Un alma que permanecerá, por siempre y como decía Cicerón, en la memoria de los vivos a través de su obra, una obra singular y generosa.

*Francisco Cabrera Pablos es Dr. en Historia y Académico de Número de la Academia Malagueña de Ciencias, Real Academia de Bellas Artes de San Telmo y de la Real Academia de Nobles Artes de Antequera.

3 comentario en “EL COLOR DEL ALMA”
  1. Muchas gracias a todos. Mañana inauguramos su última exposición y lógicamente sentiremos su ausencia.

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