José B. López Quintanilla
Academia Malagueña de Ciencias
Hoy en día, estamos acostumbrados a la inmediatez de los acontecimientos, por la disponibilidad de internet, y esto nos lleva a pensar que todo debe ser instantáneo, aquí y ahora, cuando sabemos perfectamente que los procesos en la naturaleza requieren su tiempo. Este artículo pretende poner en conocimiento de la sociedad un ejemplo claro, de cómo el hombre puede ayudar a acelerar los procesos de restauración de los bosques, mediante una gestión forestal aplicada con sensatez, conocimiento y equilibrio con las poblaciones circundantes.

La historia parte del año 1986, cuando el exceso de ganado en el Quejigal de Tolox no permitía el crecimiento de los escasos 329 jóvenes quejigos de alta montaña que se contabilizaron de un total de 4700 árboles adultos que se encontraban en un estado de senescencia avanzado. Presentaban, además, muchos problemas de supervivencia por causa de sus portes trasmochados, fruto de las podas drásticas de sus ramas para ramoneo del ganado, y roturas por el peso de la nieve (la gran mayoría de los pies prácticamente coetáneos y sin regenerado). En algunos casos, incluso se encontraban totalmente huecos, quizás por el “rachado” (reachado) que se hacía a su duramen para obtener astillas que se empleaban para hacer leña, y así no esquilmar sus frondosas ramas productoras de bellotas y hojas necesarias para la alimentación de cabras y ovejas (técnica utilizada en algunas encinas de nuestras dehesas).
La situación de partida era extremadamente grave, porque peligraba la persistencia del bosque hueco de quejigos, con una espesura del arbolado considerablemente baja (de apenas 6 árboles/ha) en la penillanura del Quejigal de Tolox, en pleno corazón del hoy Parque Nacional de la Sierra de las Nieves. El estrato inferior del quejigar estaba constituido mayoritariamente por un pastizal dominado por la pequeña gramínea Poa bulbosa, y en determinadas zonas sobrevivía algún rodal o pinsapo aislado, sabina rastrera (Juniperus sabina) y majuelo (Crataegus monogyna), etc. Un monte sin apenas pinsapos, ya que no tenían el mismo interés con el aprovechamiento ganadero que por entonces prevalecía. Además, existía una erosión linear y laminar galopante, con un cierto abarrancamiento en determinados puntos, que impedía la colonización de las diversas plantas existentes en la zona. Estos dos problemas se afrontaron con la redacción y ejecución (durante 12 años) de tres ambiciosos proyectos de corrección hidrológico forestal, gracias a los cuales se propusieron actuaciones conjuntas de construcción de diques y albarradas, de mampostería gavionada, construidas transversalmente a los cauces, con el objetivo de disminuir la velocidad de la arrollada y, por tanto, su capacidad erosiva. La retención de los acarreos de derrubios produce la estabilización de las laderas confluyentes, al crear con el tiempo una pendiente de equilibrio aguas arriba de los diques.

Estas obras se complementaron con la repoblación y protección del regenerado de quejigo de alta montaña (Quercus faginea subsp. Alpestris Boiss), pinsapo (Abies pinsapo Boiss), arce (Acer granatense Boiss), mostajo (Sorbus aria (L.) Crantz), tejo (Taxus baccata L.) ycerecino (Prunus mahaleb L.). Destacar aquí que las repoblaciones tuvieron que realizarse colocando cuatro plantas, de una a tres savias (alternando las especies descritas, pero con preponderancia del quejigo) dentro de cercados de 5×5 metros, con el principal objetivo de compatibilizarlas con el aprovechamiento ganadero ancestral de los pastores de Tolox, cuyo ayuntamiento es el propietario del monte. Esta es la razón de la existencia de multitud de cercados cuadrangulares y dispersos que observamos cuando accedemos a la penillanura del Quejigal de Tolox. Esta decisión ha resultado ser muy acertada pues permitió la “repoblación consensuada” que combinó la plantación y el favorecimiento de la regeneración natural, con la protección de los brinzales naturales que crecían entre las sabinas (Juniperus sabina L.). De esta manera se consiguió tener un bosque con diversidad de edades y de especies, con rodales de diversas espesuras, favorecido también por la disminución de la carga ganadera en los últimos años. En definitiva, después de 30 años, un bosque mixto con diversidad de clases de edad.
La principal ventaja del regenerado protegido es que, al tener una edad más avanzada, han alcanzado su madurez sexual antes, y por tanto ya funcionan muchos de ellos como rodales diseminadores de semillas, muy beneficioso para proseguir no solo con la regeneración natural del Quejigal de Tolox, sino que también funcionan como árboles progenitores de todas las laderas de la meseta superior. Esta penillanura se encuentra a 1700 metros de altitud y dado el régimen variable de vientos, la dispersión de las semillas aladas resulta ser de una importancia significativa para todas las laderas del macizo central de la Sierra de las Nieves, y también para las sierras cercanas de La Máquina, Real, Jaraestepar, Hidalga, Blanca y Blanquilla. Para el resto de semillas (quejigo, tejo, cerecino y serbal) hará falta la participación de la avifauna.

Nos encontramos ahora en un momento crucial, ya que estamos pendientes de la ejecución del último proyecto de corrección hidrológico forestal, que consistirá en la eliminación de todos los cercados y protectores que han conseguido su objetivo (estimamos que desaparecerán más del 90% de los existentes). Se prioriza la zona del Pinsapar de Froncaire (1.660 msnm) y La Alcazaba, que son precisamente los pinsapares de mayor altitud y diversidad, y que fueron prioritarios para su regeneración a principios de los años 90, dado su avanzado estado de decrepitud y falta de regenerado. Estos pinsapares mantenían un estado de deterioro similar a los descritos por Máximo Laguna en 1.868 cuando advertía que: “son árboles muy viejos, en avanzada decrepitud y con falta de regenerados por efecto del ganado”, ¡y habían pasado 120 años! Son precisamente las zonas más difíciles de trabajar por su orografía y por su mayor distancia a vehículo motorizado, razón por la cual los desplazamientos de las cuadrillas de trabajadores se realizan a pie y/o con mulas. Una vez finalizados estos trabajos tendremos ocasión de disfrutar de un bosque muy singular, con la presencia de pinsapos de más de 400 años, junto a una profusa regeneración incipiente, y pies de edades entre 1 y 20 años (montes bravos y latizales). Pero también observaremos un bosque mixto de quejigos con pinsapos, tejos, arces y serbales, con diferentes alturas y conformaciones, que en los meses de otoño nos regalarán una visión muy colorista, con distintas tonalidades de verdes (pinsapos, tejos y sabinas), junto a rojos (arces), dorados (quejigos) y amarillos (serbales), estampados en un fondo gris claro de las calizas y dolomías. Una imagen difícil de olvidar para un amante de los montes y montañas.

Este artículo está dedicado al Doctor Ingeniero de Montes D. Miguel Ángel Catalina Mimendi, autor de la mayoría de los proyectos de corrección hidrológico forestal del macizo de la Sierra de las Nieves, por su gran dedicación, esfuerzo y conocimiento.
* José B. López Quintanilla es Ingeniero de Montes. Jefe del Departamento de Actuaciones en el Medio Natural. Delegación Territorial de la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul.

Me ha gustado mucho el artículo que nos acerca una vez más al mejor conocimiento del Parque Natural, además nos has enseñado a algunos nuevas palabras como
rachado” (reachado), mostajo, ycerecino, brinzales, latizales, o recordado algunas que teníamos olvidadas como sabina y majuelo, albarradas o derrubios,
Enhorabuena Pepe.
Extraordinario ejemplo de difusión popular de una actividad de regeneración y reforestación que seguro será referencia. Muy claras explicaciones de los problemas y soluciones encontradas para que convivan los montes y sus especies originales con el pastoreo tradicional, que supongo irá en descanso en esas alturas. Enhorabuena
Magnífico artículo en el que con un ilustrativo ejemplo vienes a resumir la magnífica labor realizada por los Ingenieros de Montes en nuestras sierras a lo largo de los últimos 175 años.
El conocimiento correctamente aplicado con esas dosis de vocación, ilusión y profesionalidad que nos caracteriza mayoritariamente, debe ser un acicate para seguir realizando y desarrollando nuestra ciencia forestal allá donde ejerzamos nuestra actividad.
Enhorabuena, Pepe!!
Extraordinaria exégesis de la historia forestal de ese trocito de nuestra apreciada Sierra de las Nieves.
Gracias Pepe, por tu dedicación, tu estudio y por mostrar siempre la impronta humana que debe prevalecer para estos menesteres, recordando la figura de D.Miguel Ángel Catalina, como tantas veces has hecho en las numerosas jornadas que he tenido la fortuna de compartir con el equipo que capitaneas, del que me honraste con ser partícipe.
Que la generosa luz de tus ojos vidriosos, encendidos por la inagotable energía de tu enorme corazón, ilumine nuestros montes de pinsapares por muchos años, y que las generaciones venideras sepan reconocer y no pierdan la senda trazada por tu conocimiento forestal y tu extraordinaria humanidad.
Un abrazo, amigo mío.
Queridos compañeros, gracias por vuestros comentarios.
El objetivo principal ha sido dar a conocer la gran labor realizada por Miguel Ángel Catalina y a su vez, quería trasmitir a las nuevas generaciones de forestales, que deben trabajar la paciencia y la persistencia, muy necesarias para conseguir resultados en nuestros trabajos a medio y largo plazo.
Por último, me ha servido para descubrir la posible causa de los quejigos ahuecados (y vivos).
Un fuerte abrazo.
Muchas gracias por este aclaratorio artículo que nos permite entender algunos aspectos que contemplamos cuando paseamos por el monte. Felicidades al ingeniero López Quintanilla por su trabajo y a cuantos le acompañan en esta actividad. Los pinsapares son una especie de ICONO para cuantos amamos el monte y disfrutamos de la naturaleza. Felicidades también a la AMC por este activo Blog que no cesa de publicar trabajos bien documentados y de rabiosa actualidad.
Gracias por este artículo que me lleva a conocer mucho más de la Sierra de las Nieves y las actuaciones que se llevan a cabo para que podamos disfrutar este espectacular paraje.