María Pepa Lara García
Academia Malagueña de Ciencias
Hace más de veinte años, publiqué en una revista un artículo sobre esta misma materia. Quizá porque es una historia a la que estoy vinculada muy particularmente -mis padres y yo misma trabajamos en la Farmacia Municipal-, he estado dándole vueltas a la idea de volver a escribirlo, corregirlo, aumentarlo o en su caso, reducirlo, y actualizándolo, pues sé por experiencia que, pasado los años de la publicación, el tema pierde vigencia y se olvida. He procurado darle mayor protagonismo al Dr. Gálvez, creador de la citada Farmacia -pues, después de varios intentos, se inauguró gracias a su decidida intervención-, nombrando a la primera mujer concejal del Ayuntamiento, Teresa Azpiazu y Paul. El resultado es este relato que espero os resulte interesante.
Traslado de la Farmacia y el Laboratorio municipal a la calle Pedro de Toledo
En el año 1971, se jubiló voluntariamente el director del Laboratorio, Ramón Vida Lumpié; algunos años antes, también, había fallecido el vice-director, Luis de la Bárcena; y aunque el jefe nominal del Laboratorio era José Casares López, contrataron para los análisis clínicos del S.E.D.E.M. a Ricardo Jurado de Miguel, ginecólogo, y al analista Miguel Ángel Alfonso Arvelo, los cuales continuaron hasta la clausura de la Farmacia.

En aquel mismo año, se pensó situar el Laboratorio y la Farmacia municipal en el Hospital Noble, ya que la Corporación necesitaba los espacios que ocupaban, que eran bastante amplios, para englobar todos los servicios de Rentas. Como en esos momentos estaban realizando obras de ampliación en el mencionado Hospital, mientras éstas se terminaban, en primer lugar, se trasladó el Laboratorio Bacteriológico, con su personal, a la Farmacia situada en el Ayuntamiento, aproximadamente en 1973, y dada la premura del traslado de Rentas, estos dos servicios se instalaron conjuntamente, a principios de 1974, en los bajos de un bloque de pisos situado en la calle Pedro de Toledo, esquina a la de Cister. Allí permanecieron hasta 1981, fecha en que volvieron a trasladarse, esta vez al Hospital Noble.
Apertura de la Farmacia en el Hospital Noble en 1981 e integración de los funcionarios municipales en la Seguridad Social en 1985
El 1 de abril de 1981 contrataron a María Victoria Guerrero Sánchez Morales como director técnico de la Farmacia municipal, y en su contrato se especificaba, que atendería los servicios de la Beneficencia, a funcionarios municipales y el servicio farmacéutico del Hospital Noble. El 8 de mayo de 1981 se abrió al público esta Farmacia, la cual estaba situada a las espaldas del mencionado Hospital, con una entrada individual por la calle Manuel Martín Estévez, frente a la Plaza de Toros.
Pese a que, en principio, se aprobó la creación provisional del S.E.D.E.M., por un año, en realidad, como hemos comprobado perduró treinta y ocho años. En 1993, el número de funcionarios era de 1.990 (los laborales estaban ya adscritos a la Seguridad Social). Por el Real Decreto 480, de 2 de abril de 1993, se integraba el Régimen Especial de la Seguridad Social de los funcionarios de la Administración Local, en el Régimen General, así que, desde esa fecha todos debían pasar a dicho Régimen General de la Seguridad Social. Sin embargo, ya en 1985, como decíamos antes, se realizó ese traspaso de los funcionarios municipales malagueños. Con anterioridad, ante la eminencia de este paso, hubo una serie de votaciones de los funcionarios interesados, y aunque, mayoritariamente, se aprobó continuar con el S.E.D.E.M., la adscripción fue un hecho. Ocho años después, llegó el Decreto 480, y con él la obligatoriedad de pasar a este Régimen General.

En la Disposición adicional primera de dicho Real Decreto leemos: “Las Corporaciones Locales y demás instituciones o entidades que, en 31 de marzo de 1993, tengan personal asegurado en el Régimen Especial de Funcionarios de la Administración Local vendrán obligadas, respecto de dicho personal, a instar el alta y, en su caso, la afiliación, en el Régimen General de la Seguridad Social con efectos del 1 de abril de 1993 en los plazos, términos y condiciones previstos en la normativa de dicho Régimen.
Clausura de la Farmacia municipal
La Farmacia siguió su andadura once años más. La directora, Victoria Guerrero, obtuvo su plaza en propiedad en el año 1987; en 1989 fue nombrada jefa de Sección de Medio Ambiente, y en enero de 1992, jefa de Servicio de dicha Área. Cuando pasaron los funcionarios a la Seguridad Social, en 1985, sólo permaneció la asistencia mínima a la Beneficencia, y dicha Farmacia se trasladó a una habitación interior dentro del Hospital; como esta cada vez era más escasa, su misión iba llegando a su fin. En junio de 1992 se realizaron las últimas compras destinadas a este servicio, en diciembre de dicho año fue clausurada; y finalmente, el 15 de febrero de 1993, se devolvió a Hufasa (almacén de medicinas al por mayor), los estupefacientes que quedaban en la Farmacia.
Nueva etapa para el Laboratorio municipal, y traslado del mismo al Mercado de la Merced
Cuando se incorporó María Victoria Guerrero a la Farmacia como directora en 1981, se encontró un laboratorio residual atendido por un veterinario que dependía de la Farmacia municipal y, a la vez, había también, un servicio ambulante de veterinarios de control de alimentos en todos los mercados malagueños. Así, creó en 1985 un Laboratorio de Bromatología, situado en la entreplanta del Hospital Noble, para análisis de alimentos y agua. Victoria Guerrero realizaba los análisis de origen vegetal y los de agua; y se contrató a Ramón Aranda Casas, veterinario, para que analizase los de origen animal. Éste continuó hasta 1998, y después se trasladó al Matadero. Este nuevo Laboratorio siguió su andadura en el Hospital Noble tres años; hasta que se pensó ampliar sus prestaciones y para ello necesitaba mucho más espacio, por esa causa se trasladó a un nuevo emplazamiento.
Con el desarrollo del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Málaga, se decide potenciar el Laboratorio, para así poder ampliar sus análisis a aspectos relacionados con la calidad del Medio Ambiente, y que inciden en la salud pública. Por ello, se acometió una nueva instalación, así como la ampliación del personal y equipamiento instrumental necesario para cubrir estas nuevas vertientes analíticas. El 6 de junio de 1988 fue inaugurado por el alcalde Pedro Aparicio, y la concejala de Medio Ambiente, Asunción García-Agulló, el Laboratorio municipal en su nuevo emplazamiento: unas dependencias habilitadas en el Mercado de la Merced, junto a la Oficina de Información al Consumidor, con el nombre de: “Laboratorio de Servicio Medioambientales”. La Corporación se gastó 40 millones de pesetas en poner en funcionamiento el servicio, más siete millones del presupuesto de aquel año adjudicado al Laboratorio.
Desde el 30 de enero de 1998, el Laboratorio contaba con un Manual de Calidad, donde a lo largo de los diez capítulos que lo componían, se recogían todos los aspectos sobre sus actividades de funcionamiento. Con fecha 9 de febrero de 1998, la Dirección General de Salud Pública y Participación de la Junta de Andalucía, emitió una resolución, mediante la cual el Laboratorio municipal de Servicios Medioambientales quedaba autorizado para la realización de las actividades analíticas. Asimismo, fue inscrito en la Sección de Laboratorios Autorizados del Registro de Laboratorios de Salud Pública de Andalucía con el número A.53/1.
En junio de 2000 se amplió el Laboratorio con una nueva sala dedicada a ensayos microbiológicos de aguas y alimentos. La función básica del Laboratorio está enmarcada en prestar los servicios analíticos que se generan en el municipio para dar satisfacción a las demandas sociales, en cuanto a salubridad alimentaria y medioambiental. Sirviendo de apoyo técnico a los Servicios de Inspección de Medio Ambiente, Servicios de Inspección de Higiene Alimentaria, Área de playas, parques y jardines, Parque Sanitario, Protección de Zoonosis, Servicios Sociales y a otros organismos oficiales y particulares. Obtuvo el segundo premio de Calidad en el 2002 en la modalidad de Departamentos, otorgado por el Ayuntamiento. El Laboratorio municipal, el 17 de enero de 2003, fue acreditado por ENAC (Entidad Nacional de Acreditación) para la realización de ensayos físico-químicos y microbiológicos de aguas y alimentos. Siendo el primer Laboratorio municipal de la Administración andaluza que ha sido acreditado.
Pasaron unos años y, en el 2011, se desmanteló el Laboratorio Municipal; al parecer, por motivos económicos, al no resultar rentable. Los servicios usuales que se habían realizado hasta ese año pasaron a realizarse en una empresa externa y, el personal del Laboratorio pasó a las oficinas de Medio Ambiente en el Hospital Noble, quedando el material del citado Laboratorio, depositado en los almacenes o sótano del Mercado de la Merced. En el 2015, desaparecieron las oficinas de Medio Ambiente, sustituidas por otras necesidades de espacio y, el personal fue trasladado al Edificio Múltiple de Servicios Municipales, sito en el Paseo Antonio Machado. Dicho servicio, Vigilancia Sanitaria Ambiental, está regido por la concejala, Gema del Corral, contando con el jefe de Servicio, Salvador Florido Güemes y Ana María Urbano Flores, jefa del Negociado de Control de Aguas.
Hasta aquí, la historia del Laboratorio Químico y la Farmacia municipal de Málaga.

Muchas gracias MariPepa por estas notas sobre el laboratorio y la farmacia hospitalaria de Málaga. A lo largo de todo el siglo XX la higiene y la salud pública fueron una responsabilidad municipal. Cuando alguien haga la historia de la Salud Pública de Málaga se encontrará con tus notas y con parte del trabajo ya hecho. Felicidades
Gracias por tus palabras Federico. He vivido en persona la trayectoria de estas Instituciones, y sé la labor que hicieron cuando no había Seguridad Social y era el Ayuntamiento quien se encargaba de la salud de los malagueños. Y lo que no pude vivir por la edad, me lo contaron mis padres. Todas las medicinas eran fórmulas magistrales: píldoras, supositorios papelillos, sellos, jarabes, incluso había un autoclave para las inyeccioes. Y por supuesto, todo tipo de análisis. Es una parte de la historia de Málaga.
Gracias Mari Pepa. Afortunadamente quedáis los historiadores locales para recuperar historias y personas que de otro modo quedarían sin su lugar en la memoria. Me parece toda la historia de mucho interés, pero como naturalista me atrae la creación de los servicios de Medio Ambiente, para el análisis de aspectos medioambientales municipales, en el que trabajaban biólogos que conozco. Espero que el actual servicio de Gema del Corral siga ocupándose de todos los aspectos ambientales municipales, que son muchos.
Gracias por tus palabras. Comprendo que, un tema tan antiguo y de Instalaciones ya desaparecidas, interesan poco y, además, tan extenso, pues, según los entendidos en redes sociales, cansan a los lectores y no lo terminan. Seguro que es así. Aunque no puedo olvidar mi profesión de archiera e investigadora. Desde hace muchos años ya, he intentado con mis libros y artículos dar a conocer hechos más bien antiguos u olvidados, para darlos a conocer y, al mismo tiempo se valoren los fondos documentales del Archivo y Biblioteca Municipal. Y me parece que ya va a ser díficil que cambie mi sistema, aunque lo intentaré. Saludos y Feliz Año.
Interesante aportación en la que se observan prácticas administrativas curiosas, como que una medida provisional pueda proyectarse durante treinta y ocho años. Y la evolución de los referentes sanitario-farmacéuticos a los ambientales (con la errática incidencia de relativizar los principios y factores ambientales por el ‘medio’), sin olvidar el tránsito de la gestión directa del servicio a la indirecta, con la mediación de gestor privado del servicio, y la paralela problemática de su mayor eficiencia o ineficiencia, con la apertura de la relativizacion de las jefaturas de servicio municipales y sus premisas funcionariales y, entre ellas, la discrecionalidad en la configuración de la plantilla de personal.