Instituto de España - Academia Malagueña de Ciencias

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Instituto de España

Descripción y funciones del Instituto de España

Las Reales Academias, surgidas del espíritu de la Ilustración y amparadas por la Corona, empezaron a constituirse en España en el siglo XVIII como centros de cultivo del saber y de difusión del conocimiento. Han sido y siguen siendo las entidades que representan la excelencia en los diversos campos de las ciencias, las artes y las humanidades. Sus valores esenciales son, por un lado, la categoría de sus miembros, en quienes concurren los más altos méritos intelectuales y científicos, y por otro, su estabilidad e independencia frente a intereses económicos o políticos.

En la época actual, tanto o más que en los siglos pasados, esos valores de excelencia e independencia justifican que las Reales Academias, que se hallan bajo el Alto Patronazgo de Su Majestad el Rey, tal como establece el artículo 62.j) de la Constitución, sigan siendo centros de pensamiento, de cultura y de investigación avanzada, libre y sosegada, que aporten luz sobre los complejos problemas de nuestro tiempo.

El Instituto de España reúne a las Reales Academias de ámbito nacional para la coordinación de las funciones que deban ejercer en común. Forman parte del Instituto de España:

Real Academia Española
Real Academia de la Historia
Real Academia de Bellas Artes de San Fernando
Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Real Academia de Ciencias Morales y Políticas
Real Academia Nacional de Medicina
Real Academia de Jurisprudencia y Legislación
Real Academia Nacional de Farmacia


Desde el mismo siglo XVIII, a la vez que se creaban las primeras Reales Academias nacionales, fueron constituyéndose diversas Reales Academias y otras Academias con un ámbito territorial limitado: local, provincial o regional. En consonancia con el Estado autonómico derivado de la Constitución Española, el Instituto de España reconoce las competencias asumidas por las Comunidades Autónomas sobre las Academias de su ámbito territorial, bien en virtud de una atribución expresa en sus Estatutos de Autonomía, bien a través de los títulos competenciales generales sobre fomento de la investigación y la cultura. Debe recordarse además que la Comunidad de Madrid, el Principado de Asturias y la Región de Murcia, han dictado sus propias leyes para regular las Academias establecidas en su ámbito territorial, y que la Comunidad Autónoma de Andalucía ha creado por ley el Instituto de Academias de Andalucía. Algunas de estas instituciones son Academias Asociadas del Instituto de España.

La reforma que se aborda en el Real Decreto 1160/2010, de 17 de septiembre, por el que se regula el Instituto de España, expresa también la voluntad del Gobierno de coadyuvar, dentro de sus competencias, al mejor desarrollo de los trabajos de las Academias y al refuerzo de su presencia en la sociedad, de modo que se utilice al máximo el inmenso caudal de conocimientos, experiencia de investigación y pensamiento de estas instituciones.


RESEÑA HISTÓRICA DEL INSTITUTO DE ESPAÑA

El Instituto de España fue creado, siendo Ministro de Educación Pedro Sainz Rodríguez, el 1 de enero de 1938. Fueron sus promotores Eugenio D'Ors, Pedro Muguruza y Agustín González de Amezúa
.

De acuerdo con sus estatutos, el Instituto de España está constituido por el conjunto de los Académicos numerarios pertenecientes a las Reales Academias Oficiales establecidas en Madrid: Española, de la Historia, de Bellas Artes de San Fernando, de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, de Ciencias Morales y Políticas, Nacional de Medicina, de Jurisprudencia y Legislación, y Nacional de Farmacia, constituidas en Corporación nacional, a título de máximo exponente de la cultura patria en el orden académico.

Es su objetivo mantener y estrechar la fraternidad espiritual de las indicadas ocho Reales Academias españolas, auxiliándose y complementándose entre sí para la mayor eficacia de sus tareas y actividades, formando la superior representación académica nacional en España y en el extranjero.

Son sus funciones las que le sean encomendadas por el Estado, las que le atribuyen las Reales Academias y las que acuerda de su propia iniciativa.

A lo largo de casi 70 años de existencia, el Instituto de España ha tenido nueve presidentes desde D.Manuel de Falla, que no tomó posesión. En 1942 fue nombrado el entonces Obispo de Madrid D.Leopoldo Eijo y Garay, que ostentó la presidencia hasta 1963. Le sucedió D.Juan Contreras y López de Ayala, Marqués de Lozoya, que permaneció en el cargo hasta enero de 1972. El Duque de Alba, D.Luis Martínez de Irujo, la ocupó sólo unos meses del mismo año a causa de su muerte. Le sucedió D.Manuel Lora-Tamayo, el cual fue sustituido por D.Fernando Chueca Goitia. En octubre de 1986 D.Miguel Artola Gallego asumió la presidencia, renovada para un segundo mandato en octubre de 1994, hasta su cese, a petición propia, en los últimos meses de 1995. La anterior Presidenta, Dª Margarita Salas Falgueras, fue nombrada en diciembre de 1995, cesando reglamentariamente en 2003. El actual Presidente es D. Salustiano del Campo.

El Instituto de España orienta su actividad en tres líneas fundamentales: Los ciclos de conferencias, los cursos de Tercer Ciclo y las publicaciones especializadas.

Realiza tres sesiones públicas y solemnes en conmemoración de su fecha fundacional, la Fiesta del Libro, y la tercera con motivo de la apertura del Curso Académico anual. Todos los años rinde homenaje a la Antigüedad Académica.

El Instituto de España depende administrativamente del Ministerio de Educación y Ciencia a través de la Secretaría de Estado de Universidades e Investigación.

Para su gobierno cuenta con un Presidente al que asiste una Mesa formada por un miembro elegido por cada una de las Reales Academias que lo forman.
Desde su fundación la entidad ocupó varias sedes. Tuvo un primer domicilio en Madrid, en el Palacio de Revillagigedo, en la calle de Sacramento. Luego, en el Palacio del Marqués de Molins, en la calle Amor de Dios, y actualmente, en San Bernardo nº 49, en el edificio que alojó a la Universidad Central. Se levanta este sobrio edificio neoclásico en el solar que ocupaba el antiguo noviciado de Padres Jesuitas. Fue su arquitecto D.Francisco Javier de Mariátegui, discípulo de Juan de Villanueva.

El Instituto de España estableció en junio de 1979 una normas para servir de base indicativa en la fundación de nuevas Academias provinciales, y en octubre de ese mismo año, otras para la relación de estas Academias con el Instituto.

Enlace a la Web oficial del Instituto de España.

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Academias asociadas

 
 
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